"La segunda invasión marciana" de Arkadi y Boris Strugatski
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“La segunda invasión marciana” nos cuenta como es experimentada la invasión del planeta por los habitantes de una pequeña comunidad rural. La novela se narra a través del diario de un profesor, recién jubilado, cuya máxima preocupación es la cuantía de la pensión que recibirá, pues dependiendo de su tipo disfrutará de una vida desahogada o se encontrará hundido en la indigencia. En dicho diario da cuenta de sus visitas al ayuntamiento, a ver si el contencioso se ha decidido ya o no, su rivalidad con un amigo por su afición compartida a la filatelia y, en fin, como pasa los días en el bar.
El cambio de régimen es tomado con total pasividad por la población del pueblo. Cierto, al principio se organizan patrullas ciudadanas para oponerse a la llegada, pero su no tardan en convertirse en excusas para reunirse en el bar. El yerno del protagonista, que es visto por éste como un intelectual ajeno al mundo real, se une a un auténtico grupo de resistencia, pero tras su captura y excarcelación, finalmente hasta él mismo renuncia a la lucha armada y se limita a repartir planfletos y organizar protestas. En cambio, la mayor preocupación del protagonista es si los nuevos gobernantes marcianos mantendrán el sistema de pensiones, o si imprimirán una colección de sellos conmemorativa de la conquista de la Tierra. A pesar de que, analizadas fríamente, las acciones de los invasores pueden parecer siniestras, esta inquietud no se transmite a los habitantes del pueblo. Se arrancan las cosechas de trigo y se obliga a cultivar plantas extraterrestres de color azul. Se establecen centros para la extracción de los jugos gástricos. Los marcianos tienen un interés muy peculiar en los jugos gástricos de los humanos. Alguien podría pensar que los terrestres van a ser criados como ganado, ordeñadas para obtener jugos gástricos … pero no los protagonistas, contentos con lo bien que les pagan por ellos y lo buena que fue la compensación por la destrucción de la cosecha de trigo, fuentes de dinero que pueden gastarse en el bar. Y si el pan de plantas azules parece tener propiedades adictivas, tampoco les preocupa, está muy bueno y de la fermentación de las plantas se obtiene un licor que hay que ver como se sube a la cabeza …
La naturaleza satírica de la novela es evidente. Algunos la verán como una crítica a la indiferencia con la que la mayor parte de la población de los países ocupados por una potencia extranjera vive su ocupación. Otros a la miopía del ciudadano medio, que mientras ve sus necesidades básicas cubiertas y además cuenta con un poco de diversión, se despreocupa completamente de los problemas que afligen al planeta. Y otros, en fin, le darán la vuelta a la tortilla y considerarán que lo que los Strugatski defendían era que, en realidad, la política y los grandes problemas del planeta no son para tanto y lo importante es disfrutar de la vida, carpe diem.
Interpretaciones aparte es una novela divertida y amena, a lo que contribuye sin duda su brevedad, aunque tal vez esta le juegue una mala pasada. Hay múltiples personajes, todos caricaturescos, pequeños y mezquinos que, precisamente por ello, se hacen entrañables, pero la brevedad del relato no permite un gran desarrollo de este reparto coral. Sin ser un mal libro, me da la sensación de que los Strugatski no le sacaron todo el provecho posible a su idea, lo que es una pena, pues se trata de una obra tan peculiar, que podría haber dado para una película de ciencia ficción dirigida por Jorge Berlanga.

2026-02-19
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