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"Jimgrim y el diablo de Ludd" por Talbot Mundy

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Talbot Mundy fue uno de los escritores de aventuras más populares de comienzos del siglo XX, ya se ha pasado por este blog en alguna ocasión, como también lo ha hecho James S Grim, conocido entre los árabes como Jimgrim, un americano, inverosímil mayor honorario del ejército británico, que vive sus aventuras en Palestina, a principios del siglo XX. El volumen se compone de dos novelas: “El iblis de Ludd” y “Los diecisiete ladrones de EL Kalil”. En la primera, Jimgrin intenta exculpar a un amigo de la responsabilidad de un robo de armas y para ello se enfrenta al cabecilla del crimen en la región de Ludd, un misterioso y siniestro brujo, aficionado a bailar bajo la luna. En la segunda, orquesta una mascarada para evitar una masacre de la población Judía de El kalil, propiciada por otra mascarada. Dice la contraportada que tanto “El iblis de ludd” omo “Los diecisiete ladrones de EL Kalil” son dos novelas de primera clase que dejarán el mejor sabor de boca incluso a los paladres litera...

"Muere el cesar" de Talbot Mundy

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  Hubo un momento en que parecía que no podía dejar de oír hablar de Talbot Mundy. Parecía que había sido fuente de inspiración para Robert E. Howard y Leigh Brackett, e incluso Robert A. Henlein hablaba bien de él. Y por supuesto, en las páginas dedicadas a él en Internet le ponían por las nubes. Por eso, cuando empezaron a publicarse obras suyas, me lancé sobre ellas. Adquirí el primer ejemplar del serial de “Tros de Samotracia” (era barato) y “El león de Petra”. Mi decepción no pudo ser mayor.   Ambas se caracterizaban por un exceso de protagonismo del protagonista. Tenían a un personaje principal, supuestamente carismático, que se paseaba de un lado a otro, exhibiendo, también supuestamente su inteligencia. Admiro mas la inteligencia que la fuerza física, pero aquellos héroes me hacían añorar los personajes de Howard. Mantenían el buen humor ante la adversidad, así como una actitud de superioridad moral en ocasiones bastante hipócrita, y parecían carecer del menor...