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“La rubia de ojos negros”. de Benjamín Black.

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La mortalidad es una putada. Si son ustedes personas adultas me comprenden perfectamente. Al ineludible final, a las perdidas inevitables de nuestros seres queridos, los lectores compulsivos tenemos que añadir la de nuestros escritores favoritos. Por eso, los innumerables fans de Philip Marlowe pueden estar de enhorabuena: después de tantos años desde la muerte de Raymond Chandler, llega a las librerías un nuevo caso del desengañado detective, que se diría firmado por la misma mano. Hace algún tiempo, plasmé aquí la opinión conjunta que me había merecido la lectura de todas las historias de Marlowe. Puede suscribir, palabra a palabra, todo lo que escribí en aquella ocasión, para esta novela. La habilidad de Benjamín Black, también conocido como John Banville, nuestro flamante príncipe de Asturias, para resucitar el estilo de Chandler linda con lo nigromántico. No se queda en lo superficial, la trama, sino que es capaz de recrear la prosa de Chandler, su personalísima voz, no...

Philip Marlowe y Raymond Chandler

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Recientemente, he concluido la lectura del gigantesco volumen “Todo Marlowe” que, como su nombre indica, contiene todas las historias que Raymond Chandler escribió protagonizadas por el mítico detective. Se ha dicho a menudo que, si bien Dashiell Hammett fue el creador del género negro, Raymond Chandler fue quien lo desarrolló. En efecto, la mayoría de los detectives privados que vinieron después, estaban cortado por el mismo patrón que Marlowe. Todos bebían demasiado, eran melancólicos, narraban sus aventuras en primera persona con gran ironía y aprovechaban la menor ocasión para desvariar sobre los asuntos más variados y peregrinos. Todo aficionado al cine negro tiene su propio Marlowe favorito. Lo crean o no, Juan Carlos Planells se decantaba por Elliot Gould. Carlos Boyero por Humphrey Bogart y Robert Mitchum. El propio Chandler se lo imaginaba como a Cary Grant, y aunque en su juventud, por ejemplo en “Luna nueva”, hubiera sido una elección absurda, el Grant maduro con ...

¡EL CHOFER SE SUICIDÓ!

Acabo de terminarme "El sueño eterno". Veinte años de perplejidad han llegado a su fin.