“La rubia de ojos negros”. de Benjamín Black.
La mortalidad es una putada. Si son ustedes personas adultas me comprenden perfectamente. Al ineludible final, a las perdidas inevitables de nuestros seres queridos, los lectores compulsivos tenemos que añadir la de nuestros escritores favoritos. Por eso, los innumerables fans de Philip Marlowe pueden estar de enhorabuena: después de tantos años desde la muerte de Raymond Chandler, llega a las librerías un nuevo caso del desengañado detective, que se diría firmado por la misma mano. Hace algún tiempo, plasmé aquí la opinión conjunta que me había merecido la lectura de todas las historias de Marlowe. Puede suscribir, palabra a palabra, todo lo que escribí en aquella ocasión, para esta novela. La habilidad de Benjamín Black, también conocido como John Banville, nuestro flamante príncipe de Asturias, para resucitar el estilo de Chandler linda con lo nigromántico. No se queda en lo superficial, la trama, sino que es capaz de recrear la prosa de Chandler, su personalísima voz, no...