“A través de un billón de años” de Robert Silverberg: LO QUE NO ME HA GUSTADO
Pongámonos en contexto. El protagonista y narrador de “A través de un billón de años” estaba tan enfrascado en la extracción de una misteriosa esfera, que ignoró deliberadamente que mientras el estaba excavando a su futura pareja le estaba metiendo mano otro de los miembros de la expedición, con un nivel de acoso punible legalmente. Justo es reconocer que, a pesar de su asqueroso comportamiento, el agresor, Leroy es, en el fondo, un pobre hombre inofensivo y que la agredida, Jan, es muy capaz de defenderse sola, cosa que forzosamente tuvo que hacer, dada la pasividad de su novio en ciernes y, cuando lo hace, se deshace de Leroy sin problemas. Lo malo llega luego, cuando la pareja se reúne y ella, por supuesto, le afea su conducta. El narrador trata de quitar hierro a la situación y juega un poco a enojarla y no se lo ocurre mejor idea que soltar lo siguiente: — ¿Sabes? Dicen que la violación no es realmente posible a menos que la víctima colabore. Es decir, todo cuanto t...