"Nova" de Samuel R. Delany
Mi relación con Delany es curiosa. Mi hermano me regaló la primera parte de "Dhalgren", porque le confundió con Roger Zelazny y acababa de leer los "Nueve príncipes de Ámbar". Soy un completista nato. He llegado a perseguir por librerías de viejo las novelas de Gregory Benford del centro galáctico, o la culminación de "Campo de Batalla: la tierra", porque una vez que empiezo algo, no importa cual sea su calidad, llego hasta el final. No es el caso de "Dhalgren", que a día de hoy no he vuelto a reemprender. Quizá sea porque aquellas declaraciones del finado Planells, en las que decía que era un tour de force , una novela bien escrita que no aburre, pero en la que no pasa absolutamente nada, o quizá sea que la escena en la que un tipo al que recuerdo como un motorista vestido de cuero le hace una felación al protagonista fue demasiado para el adolescente que entonces era. En cualquier caso, desde entonces solo he leído "Babel-17", que m...