"La piedad de los dioses" de James S. A. Corey




3 años después de poner el broche final a la serie “The Expanse” con “La caída del leviathan” (publicada en EE UUU en el 2021) Daniel Abraham y Ty Franck regresaron a la ciencia ficción en el 2024 con la novela “La piedad de los dioses” con la que empieza la saga de la guerra de los cautivos. Creo que buena parte del atractivo de la novela se pierde si se conoce demasiado del argumento, lo ideal sería ir enfrentando sus retos y sus descubrimientos a la vez que sus atribulados protagonistas. Por desgracia, la contraportada ya te desvela bastante de su contenido y es bastante difícil comentar la novela sin desvelar la mitad de lo que ocurre.

La trama comienza en Anjin, un planeta habitado por humanos desde tiempo inmemorial, tanto que sus habitantes ignoran como llegó allí la humanidad, sólo saben que, de repente, el planeta se pobló con formas de vida diferentes de las predominantes en el planeta. Los protagonistas son un equipo de investigación biológica que ha tenido un pequeño pero revolucionario éxito combinando los dos árboles evolutivos del planeta. Cada uno de los personajes principales, sin ser un dechado de profundidad, tiene características que lo definen y motivaciones creíbles, aunque se echa en falta un poco más de carisma entre ellos. Inicialmente el grupo se ve involucrado en unas pequeñas intrigas académicas: hay fuerzas que quieren deshacer el equipo y arrebatarles el control de su investigación. Afortunadamente, esta parte dura poco, porque es bastante irrelevante, no deja de ser una excusa muy obvia para presentar a los personajes, incluidos aquellos más misteriosos o siniestros que no tienen nada que ver con las supuestas intrigas. Mientras, tanto, una amenaza mucho más terrible se va cerniendo sobre Anjin.

Finalmente, llega la catástrofe y el pequeño grupo tendrá que afrontar la pérdida del mundo que conocían, mientras intentan sobrevivir en un ambiente hostil y despiadado.

El exitoso equipo de escritores vuelve a escribir una space opera inteligente y entretenida, ambientada en un escenario interesante y con suficientes elementos especulativos como para captar el interés del lector que busca algo más que batallitas espaciales y rescates en el último momento. De eso todavía no hay mucho, aunque seguro que no faltarán en las próximas entregas. “La piedad de los dioses” está más centrada en la intriga y la exploración del entorno, que es interesante. El principal objetivo de los autores es entretener y, como es habitual en ellos, lo consiguen, si bien no es entretenimiento ligero, porque abundan las tragedias, los momentos dramáticos y los dilemas éticos. La ambigüedad moral parece que definirá esta saga.

El principal problema del volumen, es su falta de independencia. En una saga, lo habitual suele ser un primer capítulo autoconclusivo que deje suficientes cabos sueltos para continuar, pero que deje las principales tramas bien atadas. No es el caso: aunque si que termina alguna cosa, “La piedad de los dioses” carece de autonomía. Es el comienzo de una historia, no una historia que pueda tener continuaciones.

Luego, también, hay algunas cosillas que me chirrían. De vez en cuando, aparecen unos textos con unas declaraciones futuras de un personaje que no aparecerá en persona hasta el final. No da detalles concretos, pero esos textos dejan bastante claro como acabará toda la saga, lo que le quita a todo un poco de intriga

Por otro lado, está el tema de la biología. Supongo que la habilidad de los protagonistas para hibridar especies con orígenes diferentes acabará siendo importante en el futuro. Es el único motivo que se me ocurre por el que los autores hayan ambientado la historia en un planeta lejano, cuando sería mucho más impactante empezarla en la Tierra y en el presente. El caso es que, de momento no lo es. Eso no es obstáculo para que empleen una gran cantidad de tiempo en resolver un peliagudo problema de laboratorio. A mi me personalmente, me fascina todo lo relacionado con la investigación científica. Me encanta la ciencia ficción hard. Con un poco de esfuerzo, podría disfrutar una novela basada en la aplicación de sus métodos, pero no soporto que me vengan con milongas. No tengo ni idea de biología, pero todo lo que dicen los personajes me suena a vaguedades y generalizaciones y cuando precisan algo las cosas, no tiene mucho sentido, excepto una varita mágica para sintetizar compuestos químicos. El colofón llega cuando por fin consiguen solucionar su problema. ¿Cómo lo hacen? Estupendamente. De repente el jefe del equipo grita ¡Eureka! Con eso es suficiente. ¿Por qué centrarse en un tema que no dominas, no tiene mucha importancia en la trama y probablemente no te interesa? Como ya creo haber escrito muchas veces, Manolete ¿si no sabes torear pa que te metes?

En fin, habemus saga. Esta vez parece que los autores han moderado su ambición y, en vez de escribir 9 libros, sólo tienen pensada una trilogía. Esperemos que llegue a publicarse íntegramente en España, aunque, de momento, no cuente con el apoyo publicitario de una serie de televisión,

Comentarios

  1. Como vivimos los tiempos que vivimos, antes de que se publicase la novela en España, saltó la noticia de que los autores querían convertir esta saga en una serie de televisión y, además, producirla. De momento, no parece que esté confirmado.

    No soy tan viejo, pero de un tiempo a esta parte me da mucha pereza empezar una saga nueva. Entre los bloqueos de los escritores y la costumbre de las editoriales de dejar colgadas su publicación, uno no sabe si llegará a completarlas. En el mejor de los casos, es un proceso que dura bastantes años. Y yo ya no soy joven ..

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