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Mostrando entradas de julio, 2014

Oophhsss

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Se ha producido la siguiente rectificación en la candidatura a los Ignotus:

Se ha detectado que la obra “La edad del vuelo” de Alberto Moreno Pérez (Espiral Ciencia Ficción nº 53) tiene 45.000 palabras, por lo que no puede ser incluida en la categoría de “Novela Corta”, que tiene como máximo 40.000 palabras, a pesar de que casi todos los votos recibidos por la obra lo fueron como “Novela corta”. Al pasar “La edad del vuelo” a “Novela”, la obra se queda a un voto de ser incluida entre los finalistas, por lo que debe ser excluida de la lista.

Puñetas de cuenta palabras. Algún criterio hay que usar y no se me ocurre ninguno mejor, pero mira que me fastidiría quedarme fuera por superar en un 15% el tamaño excedido. En fin, que le vamos a hacer, las reglas son las reglas. Mi pésame para Alberto Moreno Pérez.


Nominaciones a los ignotus

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Esto ya empieza a sonar a cachondeo, pero dado el seguimiento que he acabado realizando de lo relativo con el número 53 de Espiral CF, no me queda menos que anunciar que dicho volumen está nominado a dos premios Ignotus. En concreto se trata de


La edad del vuelo, de Alberto Moreno Pérez (Zaibatsu / La edad del vuelo. Juan José Aroz, Espiral CF), nominada en la categoría de Novela Corta

y de la cubierta de la cubierta obra de de Koldo Campo, en la categoría de Ilustración.

¡Buena suerte a ambos!

"Kraken" de China Miéville

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Un año mas vuelvo a retrasar la lectura de “La estación de la calle Perdido” ante la aparición de una nueva novela de China Mieville. Si tuviera que definir “Kraken” con una palabra, creo que esta sería: “Desconcertante”. Como a menudo es habitual en este autor, el argumento resiste cualquier tipo de explicación. Todo empieza cuando un gigantesco ejemplar de calamar disecado desaparece de un museo de Londres, este hecho será la proverbial piedra que provoca una avalancha de dimensiones apocalípticas, que arrastrará a uno de los conservadores del museo a sumergirse en la cara oculta de Londres, ensombrecida por la certeza profetizada del inminente fin del mundo. Allí se encontrará con cultos extraños, magia, seres sobrenaturales… ese tipo de cosas.
Repetiré por enésima vez la eterna gracia que todo lector de China Mieville habrá hecho alguna vez. “No sé que fuma este tío, pero, por amor de Dios ¡Que reparta!”. El torrente de creatividad que se derrama por sus páginas es, aparentemente i…