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No creo en la crítica objetiva. Sólo conozco una o dos personas a las que le interesan mis opiniones. y a veces creo que lo hacen por cortesia.

viernes, 21 de marzo de 2014

Ahora en amazon

Me hice eco en su día del éxito del número 53 de Espiral CF. Pues bien, uno de sus autores, Alberto Moreno Pérez ha publicado en amazon la versión digital de su novela incluida en el mismo, "La edad del vuelo"

Para refrescar memorias, el argumento es el siguiente:

En una humanidad sin carestías, las guerras territoriales y las pugnas por el poder global han desaparecido, sustituidas por una inacabable sucesión de conflictos menores. El Vuelo es ahora el espectáculo por excelencia: hombres y mujeres modificados crean en torno a sus cuerpos superficies intangibles de perfil aerodinámico, burbujas magnéticas que posibilitan su desplazamiento a través del aire como auténticos reactores humanos. Son los Hombres-Ala, las definitivas estrellas del deporte. Desde las Estaciones de Salto, la Federación de Vuelo organiza en temporadas anuales circuitos de acrobacia, velocidad y resistencia seguidos con entusiasmo a través de la Pan, el exclusivo medio de comunicación colectivo en tiempo real.
Roberto Van-Merr es el último pionero del Vuelo en activo. Su carrera, cimentada durante décadas en la práctica del Vuelo Lento, se acerca a su fin. Su edad y la menguante popularidad de su disciplina espanta el interés de los patrocinadores. En esas circunstancias recibe una intrigante oferta de trabajo, tal vez su última oportunidad para evitar el retiro forzoso. Sin embargo un accidente en plena competición trastoca inesperadamente el orden de las cosas...


El enlace es este

También ha publicado una novela corta, por lo que yo sé inédita hasta la fecha, "Dentro/Fuera". El intrigante resumen dice:

Beto, niño retraído e imaginativo, tiene la capacidad de refugiarse en una burbuja fuera del tiempo y del espacio siempre que sufre una crisis en la vida real. Pero un día averigua el precio de esa ayuda y decide no volver nunca, nunca, nunca a hacer uso de ella. ¿Por qué muchos años más tarde, ya adulto, se descubre de nuevo en el interior del Refugio de la Reflexión? ¿Qué le ha hecho volver? Crisis personales, proto-informática medieval, monasterios perdidos, ingenieros borrachuzos, horrores pulposos… y un sacrificio inimaginable. Todo eso y más en "DENTRO/FUERA" 



El  enlace: Dentro/Fuera

De todos modos, entiendo que la noticia de que el número 53 de Espiral CF esté agotado significa que Espiral CF ha vendido todos los ejemplares, no que en en las librerias no puedan encontrarse todavía. Yo soy madrileño y puedo decir que en mi libreria habitual, "Estudio en escarlata", todavía les quedaban hace un par de semanas. Como demuestra esto

viernes, 7 de marzo de 2014

“Zaibatsu” de Diana P. Morales


Llegó su turno a la otra mitad del número 53 de Espiral CF. Poco se puede decir del argumento que no figure en la contraportada. La humanidad vive bajo enormes burbujas en una tierra casi inhabitable. Sandor Hero, un habitante de una de estas burbujas, casado con una senadora, a punto de recibir un ascenso y con un gran futuro por delante, es testigo un día de cómo aparentemente las fuerzas de seguridad asesinan a una chica.

La indiferencia y el secretismo con el que autoridades, medios de comunicación y amigos tratan este hecho, le llevan a investigarlo por su cuenta, una investigación que le hará plantearse los pilares sobre los que hasta ahora ha descansado su vida.

Algún día alguien inventará una etiqueta para referirse a la ciencia ficción “paranoica”, la que trata de cómo sus protagonistas descubren la otra cara de la realidad, que los gobiernos o un indeterminado Poder, con mayúsculas, intentan ocultarnos. El problema es que tal vez le sobre la palabra “ficción”, a esa etiqueta. Todo esto, por supuesto, son digresiones mías.

La breve novela está estructurada cómo si fuera un collage de grabaciones sensoriales, filmaciones y documentos, la mayor parte está narrada en primera persona y en presente. Diana P. Morales sale airosa de la tarea de transmitir esa impresión al lector, y lo hace además sin exhibicionismos literarios, sin recurrir a pirotecnias estilísticas que puedan llegar a confundir la narración.

El sentido del ritmo está perfectamente medido, cada cosa ocurre justo cuando tiene que ocurrir y dura el tiempo necesario. Los personajes están caracterizados, lo justo, un poco menos y serían estereotipos con los que no se podría sentir empatía, un poco mas, y se entorpecería el curso de la acción, lo que sería imperdonable en un relato corto.

Es extremadamente fácil de leer, lo que siempre es un logro, y muy entretenida. En el lado negativo, que no es demasiado original, aunque debo decir que la revelación final no la vi venir, y eso que uno es un lector muy avezado y que los indicios estaban ahí desde el comienzo. Quizá los momentos más violentos, o simplemente horribles, me hayan resultado narrados con poca convicción. Y que todo me ha sonado familiar como si fuera una variante sobre una historia que ya hubiera leído, o que hubiera visto en alguna película o serie de televisión.

domingo, 2 de marzo de 2014

"Las sendas púrpuras" de Angel Torres Quesada









En “Las sendas púrpuras” tenemos una red de agujeros de gusano que conecta una serie de mundos, que además proporciona el acceso a la “Fuente de sabiduría”, una especie de internet, y de algún modo es a su vez una fuente de energía. La elite, los purpurados, mantienen el poder mediante el terror de los planetas a ser aislados de la malla.

Al comienzo de la novela, la protagonista, Giselle, es rescatada por su padre de su horrible existencia en uno de estos mundos aislados, para convertirse de golpe en miembro de la aristocracia de este ámbito de planetas conectados y se pasará toda la novela lidiando con los misteriosos planes de su padre y sus aliados.

Hay un puñado de ideas y situaciones, sino originales, interesantes. No se puede negar la habilidad de Ángel Torres Quesada para mantener la intriga e interesar al lector. Hay un par de personajes también interesantes (los menos), aunque no se profundiza en ellos, la inmensa mayoría son tópicos y esquemáticos, definibles con una frase, que es todo el espacio que se dedica a su definición, por otra parte.

Es de agradecer que Quesada no se ande por las ramas. En ocasiones hace de la concisión un arte, evitando los excesos de escritores menos experimentados. Por ejemplo, la primera vez que la protagonista viaja por el hiperespacio, muchos, yo mismo, se hubieran enrollado largamente para intentar describir lo maravilloso y desconcertante qué es. Quesada lo liquida con un par de frases. No hace falta más. Lo mismo ocurre con las escenas de acción, lo que las hace dinámicas, aunque también carentes de emoción y con los pasajes mas peliagudos, lo que por desgracia elimina cualquier traza de sense of wonder. Viajar por el tiempo o quebrantar las leyes de la física son acontecimientos descritos con desgana, como si fuera lo más normal del mundo.

La novela está basada mas en el dialogo, los enfrentamientos verbales y los giros inesperados que en la acción. Lo que demuestra que Quesada es un mal dialoguista y un narrador atropellado, incapaz de ceñirse a un esquema argumental medianamente coherente.

Además, Quesada comete un delito a mi entender imperdonable en este tipo de novelas. En mi opinión, las reglas que rigen un universo ficticio deben ser explicadas al comienzo de la obra, ya sea directa o indirectamente, y luego cumplidas a rajatabla. Quesada no hace ni una cosa ni otra, se va sacando conejos argumentales del sombrero según los va necesitando el argumento, que parece ir improvisando sobre la marcha.

La contraportada dice que esta novela fue finalista al premio Minotauro. Ignoro cuales son su bases, “Crónicas del multiverso” era bastante tocho, así que no creo que haya una restricción importante en el tamaño de las obras, pero ya sea por la necesidad de respetar las bases del concurso o porque la novela simplemente salió así, todo parece improvisado y confuso, cual serie de televisión de J.J. Abrams o Ronald D. Moore. Hay que reconocer a Quesada, que, al contrario que estos productores, el consigue dar a su novela un final adecuado, que mas o menos ata todos los cabos, pero es un final decepcionante y carente de inteligencia e ingenio. Vamos si es que hasta hay un viaje en el tiempo y no es capaz de montarse un bucle, ni una paradoja. Las explicaciones son confusas y poco creíbles. Si la valía de alguien se mide por la de sus adversarios, la de los protagonistas está al nivel de las cucarachas. Aceptar el final no es que suponga comulgar con ruedas de molino, sino con las aspas enteras. El grado de despiste, despreocupación y exceso de confianza que exhiben éstos al final, no es que atente contra la "suspensión de incredulidad", es que atenta contra el sentido común.

En fin es una novela medianamente entretenida. Eso sí, la historia tarda demasiado en arrancar. No puedo decir que se lea con agrado, puesto que sus giros y revueltas absurdos lo impiden, aparte de la gran cantidad de erratas y errores varios, indignos de una edición profesional. El estilo no alcanza los mínimos, los personajes no son gran cosa, pero, y esto es lo mas grave, su principal problema es el argumento.