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No creo en la crítica objetiva. Sólo conozco una o dos personas a las que le interesan mis opiniones. y a veces creo que lo hacen por cortesia.

miércoles, 22 de diciembre de 2010

El despertar de Nuxlum





Arrinconado en un oscuro rincón de una biblioteca pública madrileña, situada a mitad de camino de las estaciones de metro de Ventas y Diego de León, conseguí encontrar un ejemplar de “El despertar de Nuxlum”.

Este libro son en realidad dos novelas, “Nuxlum” y “El despertar de Nuxlum”. La primera nos cuenta la historia de un grupo de personas que por distinto motivos aceptan el trabajo de poner en marcha una instalación minera en un planeta lejano. Encuentran el lugar abandonado y en mal estado, hay extraños aparatos sin ningún propósito aparente, o cuyo propósito es espiarles, indicios de extraños experimentos llevados a cabo en el lugar, empiezan a desconfiar unos de otros, mientras se van desvelando sus secretos y su pasado, y uno a uno, los protagonistas van muriendo violentamente.

Nos encontramos ante una magnífica variante del género “casa encantada”, versión ciencia ficción. Como tal resulta irreprochable, si no pareciera de lo más inadecuado utilizar ese adjetivo para una siniestra historia en la que casi no queda ni el apuntador, diría que es “deliciosa”. El sentido del ritmo roza la maestría: sin llegar nunca a abrumar el lector, los golpes de efecto se suceden uno tras otro, tras cada pocas páginas, se añade un nuevo elemento al puzzle, se incorpora un nuevo misterio. Se trata pues de un entretenimiento de cuidado, cuya única pega es no atar bien todos los cabos sueltos.

La segunda novela en comparación, resulta mucho mas floja. Asistimos en ella al enésimo conflicto independentista entre las colonias espaciales y la tierra, instigado por intereses particulares y oportunistas, la sinrazón de la guerra, arrollando todas las buenas intenciones, volviéndose incontrolable y llegando mas de lejos de lo pretendido, temas de lo más habituales en la obra de José Antonio Suárez.

Hay que decir en su favor, que en ambas dos se esfuerza por humanizar a los protagonistas, aquí todos son antihéroes, los mas buenos tienen sus defectos, los mas malos sus virtudes, aunque a pesar de ello quedan un poco esquemáticos.

Angel Torres Quesada es el escritor español de ciencia ficción que menos me gusta, de entre los que me gustan. Y es también el escritor español de ciencia ficción del que mas libros tengo. José Antonio Suárez va camino de ocupar la segunda plaza en ambos rankings. Ello se debe a que tiene virtudes y defectos muy marcados

Lo que he dicho hasta ahora parece un compendio de sus virtudes, entre las que habría que añadir su capacidad de ir al grano. Con los años cada vez voy odiando mas la paja y lo accesorio. Bien, pues debería deleitarme con este hombre. En sus obras no sobra nada, de hecho, todo sucede tan deprisa, tan sumamente deprisa, que puede llegar a cansar. De un extremo pasa al otro, hay situaciones que pierden su impacto por lo breve del tiempo que se emplea en describirlas. A diez páginas del final, te puedes encontrar con que se monta un jaleo descomunal, como de hecho hace en la segunda novela y mas o menos lo terminará. De un modo apresurado. Pareciera que le cobrasen por página. Es este descuido y cierta tendencia a la repetición, lo que le aleja de mis idolatrados.

No sé nada de él, creo que estudió derecho y es funcionario, como tal tiene las tardes libres y las emplea en escribir. Su condición de funcionario se nota en los puyazos que dirige a sus compañeros de condición, a las administraciones, burocracias y a las compañías privadas que contrata el estado. Se nota también que es un hombre de su tiempo que entiendo como funciona el mundo. En esta obra por ejemplo resulta difícil no simpatizar con los sentimientos que los bancos generan en uno de sus protagonistas, y tiene una visión crítica de las grandes empresas y el ejército.

No creo que tenga grandes conocimientos científicos, de hecho algunas de las disquisiciones sobre física me han sonado a la tecnojerga de Data, pero intenta todo lo que puede ser respetuoso con la ciencia. Es mas, tal vez sea yo el que no los tiene, a fin de cuentas en Nuxlum utiliza correctamente y con conocimiento de causa el término “Sistema Experto”, casi se me saltan las lágrimas al leerlo.

Y son estos dos últimos puntos, reflexión sobre el mundo actual y especulación científica, los que me hacen reivindicarlo más. La mayor parte de los autores españoles me parece que no hacen lo que yo llamaría “auténtica” ciencia ficción. Utilizan el género como excusa para ambientar historias de aventuras, de terror, como metáfora o para explorar sus neuras personales. No tengo absolutamente nada en contra, de hecho si lo hacen con talento pueden obtener obras maestras, Phillip K. Dick revolucionó el género de ese modo. Pero me parece que juegan con lugares comunes, que no aportan nada nuevo, se limitan a intentar darle un toque personal o darle una enémisa vuelta de tuerca a temas clásicos e inagotables: las paradojas temporales, la reconstrucción de la civilización tras una catástrofe..... Hecho en falta la vieja y sensata especulación científica y tecnológica, y si lo quieren política, que dio vida a la ciencia ficción.

En esto libro en concreto, no es una parte muy importante, pero en los que llevo leídos hasta ahora (creo que está abandonando la ciencia ficción), extensa o reducida, brillante o mediocre, te encuentras siempre una reflexión y una especulación interesante, al leerlo piensas, esto “” es ciencia ficción.

miércoles, 24 de noviembre de 2010

"A barlovento" de Iain Banks




Ya tenía yo ganas de hablar de Iain Banks. Un vistazo a lo que dice la gente de él en los blogs y webs nos dirá que es lo mejor que le ha sucedido a la ciencia ficción desde H. G. Wells, el autor preferido de grandes y pequeños, cuyas obras aúnan sentido de la maravilla, dilemas éticos y aventura a raudales, y ¡oh!, sus escenarios.. ¡Sus escenarios lo son todo!. Porque los escenarios de Iain Banks son grandiosos, majestuosos, brillantes prodigios de la imaginación.

No seré yo quien lo niegue. Pero entre tanta cháchara sobre los escenarios, nadie dice una palabra sobre sus argumentos. Porque sus argumentos, por lo general, no suelen valer un pimiento. Sus novelas suelen consistir en un McGuffin, una excusa argumental que sirve de hilo conductor en el que engarzar sus portentosas descripciones de orbitales, naves espaciales, naves espaciales dentro de naves espaciales, barcos de kilómetros de longitud, montañas excéntricas, ciudades dentro de plantas gigantes, etc, etc…..

Su modelo mas entretenido consiste en el personaje o grupo de personajes, que van al lugar A (magnífica descripción del lugar A), se meten en un lío del que escapan por los pelos para dirigirse al lugar B (magnífica descripción del lugar B) y vuelta a empezar.

Hay variaciones. En “Excesión”, juega la carta de muchos personajes (cada uno en su ambiente, magníficamente descritos, y algunos viajan). En “El uso de las armas”, son los flashbacks del protagonista los que permiten describir muchos planetas y culturas, separado por lo que se supone que es el argumento, una especie de misión de espionaje sin mucho sentido, que durante el ultimo tramo de la novela se descubre como el artificio que es, lo que obliga al bueno de Iain a meter al “prota” en otra misión, para poder introducir los flashbacks que le quedan por contar. Porque luego sus McGuffin, y esto es lo realmente rompedor de sus propuestas, se quedan en nada. Los protagonistas mueren sin conseguir sus propósitos, los consiguen pero no sirven para nada y (lo mejor), al final descubrimos que todo estaba ya previsto por las todopoderosas inteligencias artificiales, y que toda la historia era irrelevante. Esto es lo que hace que algunos les parezcan obras muy profundas y amargas, cuando a mí me viene a la mente una palabra que es muy usada por los intelectualillos para referirse a las space opera sin complejos que no pretenden mas que entretener: masturbatorias. Las novelas de Iain Banks me resultan muy masturbatorias.

Al menos las de ciencia ficción. No he leído el resto, tal vez sean muy buenas.

Después de esta introducción debe parecer que lo odio. Y no es esos. Como ya he dicho es un autor muy imaginativo, de una gran ironía., escribe al estilo betsellero imperante, pero en todo hay clases, y lo hace mejor que la mayoría, y en ocasiones muy bien. Sus personajes son estereotipos, pero estereotipos modernos y simpáticos. Y no olvidemos el otro motivo de su éxito (junto a sus escenarios) el que para mí es el verdadero motivo de su popularidad: sus escenas de acción son muy buenas.

Todo esto vino a cuento a raíz de “A barlovento”. Hablemos un poco de esta novela pues. Resulta que la Cultura intervino hace tiempo en las elecciones de la civilización chelgriana, para que fuesen elegidos dirigentes que contribuyeran a acabar con el sistema de castas. La jugada salió mal y acabó provocando una guerra civil.

Hace algún tiempo, un porcentaje de la especie chelgriana, se sublimó, ascendió a un nivel superior de realidad y crearon un paraíso a imagen y medida del de su religión, al que se accede después de la muerte si no se destruye el implante que preserva tu personalidad y los antepasados te juzgan digno. Por supuesto, también se puede pensar que este mas allá siempre existió y lo único que hicieron los trascendidos fue ponerlo en contacto con los vivos.

De lo que se trata en suma, es que los chelgrianos tienen comunicación con el mas allá, y sus antepasado les dicen que ninguno de los muertos en la guerra civil podrá ir al cielo, al menos que sean vengados.

Así que Quilan, un veterano que desea la muerte y el olvido, porque su mujer murió en la guerra y se perdió su implante, viaja a un orbital de la Cultura con el objetivo de destruirlo a él y a todos sus habitantes.

Como le lavaron el cerebro por cuestiones de seguridad, va recordando la misión poco a poco, todo esto se nos va rebelando por medio de flashbacks. La excusa para ir al orbital es intentar convencer a un exiliado de su especie en la Cultura de que vuelva a su mundo natal. Así que los flashbacks de Quilan se intercalan con conversaciones de este exiliado (en diferentes plataformas y lugares del orbital, prolijamente descritos), en las que, básicamente, se niega a verlo, una y otra vez.

Quilan es un personaje bastante bien construido, con el que se puede llegar a empatizar, a pesar de que esté intentando realizar una matanza indiscriminada. La mente central del orbital tiene un largo monólogo en el que revela sus interioridades y tormentos, que le hacen ser el personaje más interesante de la novela, aunque brevemente. Ese monólogo es muy bueno. Existe una subtrama sobre un erudito, Uagen Zlepe, que descubre accidentalmente el complot, que no aporta nada y sobra por completo. Puede omitirse la lectura de todos sus capítulos, y el lector no se perderá ningún detalle importante. El final tiene algo de emoción. Las similitudes con la guerra del golfo, o la metáfora sobre el terrorismo, es evidente desde la dedicatoria. Y la paranoia metafísica del paraíso artificial, aunque está muy poco desarrollada, me ha parecido muy interesante, aunque decirlo me haga parecer uno de esos intelectualillos que solo se hacen pajas cuando se tratan los temas de la muerte y la eternidad.

Hablando de paja, esta novela tendrá unas 350 páginas, en letra mas bien grande, pero tiene demasiada. Si fuera al grano, sería una magnífica novelita de 100 páginas, como no lo hace, es una obra de ritmo muy pausado y ocasionalmente aburrida, que por lo menos, en esta ocasión cuenta una historia. Y con partes muy brillantes reconozcámoslo, aunque las escenas de acción estén mayormente ausentes.

Siempre que leo a Banks, tengo la sensación de estar perdiendo el tiempo. A pesar de lo que la gente cuenta, no se puede decir que sus novelas sean mas profundas que la típica novela de Jack Vance, pero al contrario que las de este autor, son muy lentas y estáticas, es decir, para contar lo que cuenta, no hacen falta tantas páginas, y si solo pretende entretener, pues no lo logra muy bien, porque no va al grano, así que no suelen funcionar ni como novelas de aventuras. A pesar de ello, tarde o temprano acabo volviendo a caer y leyendo alguna otra novela suya.

jueves, 18 de noviembre de 2010

Los muertos vivientes: "Vivir entre ellos"



Nueva entrega de los muertos vivientes. Sin grandes diferencias con lo anterior. Adlard hace un buen trabajo. En cuanto a la labor de Kirkman, nada que ya no nos conozcamos. Se descubre la verdad menos sorprendente posible sobre uno de los personajes, y luego la situación da un giro inesperado. Durante un tiempo compartimos la incertidumbre y las esperanzas de los protagonistas, en una parte de la historia que se lee con avidez y luego…..

Bueno, “The walking dead” se podría ir como un meganovelón, y hay partes que requieren preparación. Con esto quiero decir que durante una parte muy grande del tomo, lo que se hace es iniciar un nuevo arco argumental, e ir preparando las inminentes crisis que caerán sobre los personajes. Al enfrentarles con personas que han sobrevivido a la catástrofe sin apenas cambiar su vida, Kirkman nos muestra de forma bastante brillante como las desgracias les han cambiado. No se pueda decir que sean ya personas normales, especialmente el niño, por contraste con lo que uno imaginaria en un tierno infante y la actitud dura y despiadada que es capaz de adoptar. Como ocurrió al final del anterior tomo, los antiguos héroes corrientes parecen empezar a convertirse en los auténticos monstruos de ese mundo desolado. Veremos como sigue evolucionando la sere.

No mucho mas que decir, no he visto la serie, espero que este post de publicidad para aumentar su éxito (Ja,ja,ja..),o que al menos a alguien le lleve hasta mi blog.

sábado, 6 de noviembre de 2010

"Puente Mental" de Joe Haldeman


En esta novela, un accidente desvela a la humanidad el secreto para teleportarse a mundos lejanos, lo que lleva a una intensa colonización y exploración de dichos mundos. Seguimos las andanzas de uno de esos exploradores, un joven con graves problemas de temperamento, su entrenamiento y sus primeras misiones.

En la primera de ellas encuentran un pequeño bicho que es capaz de poner en contacto telepático a las personas que lo tocan, lo que lleva a un experimento de sexo telepático y a una relación estable con una de sus compañeras.

Otra comando de exploración cae muerto al completo. El estudio de sus grabaciones revela que fueron asesinados por otra especie inteligente. Inmediatamente, la labor de exploración se militariza, empiezan las misiones de espionaje, y hasta cierto punto sabotaje, y la preparación para lo que parece una inminente guerra ente especies.

Y hasta aquí puedo contar.

Esta novela lleva mucho tiempo desaparecida en las estanterías de las librerías, y de no ser por internet no habría podido leerla. Siempre es agradable leer a Haldeman, pero esta no es una de sus mejores obras, no es otra “Guerra interminable”, pero afortunadamente, tampoco es “Clamuflaje”. Está construida al estilo colage, es decir, mediante la composición de diferentes documentos ficticios: informes de misión, fragmentos de libros de historia, clases, enciclopedias, guiones de anuncios, entre los que se intercala de vez en cuando el típico narrador omnisciente en tercera persona, pero sus apariciones son mas bien una minoría. Es una técnica muy utilizada por Haldeman y que domina plenamente. El libro se lee muy bien, a lo que sin duda contribuye que es muy corto y va directamente al grano.

En esta ocasión el autor no hace una gran especulación científica, el descubrimiento que cambia el mundo se hace por casualidad, los científicos no entienden porque funciona y como lo hace, aunque el modo en que este descubrimiento cambia el mundo y sus implicaciones, esta desarrollado de un modo convincente, aunque no exhaustivo, Haldeman no creo que haya pretendido mas que hacer un divertimento y experimentar un poco con el lenguaje, sobre todo en las escenas de sexo, en las que se entrecruzan fragmentos de frases con los pensamientos de los dos amantes, que si bien consiguen bastante el objetivo de transmitir una comunión mental, resultan algo confusas.

Tampoco he visto en esta ocasión ninguna referencia a la guerra de Vietnam, lo que resulta extraño en Haldeman.

El mayor pego que le veo es que el lector se queda con sensación de ¿esto es todo?. Gran parte de la novela parece transcurrir estableciendo el escenario, y cuando este ya parece claro y llega la hora del conflicto, se acaba. Y la conclusión del conflicto es muy tópica y anticlimática. Es un final abrupto, carente de impacto, aunque mejore algo en el epílogo. Por ello, aunque agradable de leer y con partes atractivas, me ha parecido una novela intrascendente, que no interesará mas que a los fans del autor, entre los cuales me incluyo.

martes, 26 de octubre de 2010

El hombre de la plata



Allá por el 500 algo A C, Tartesos, al borde de su declive, estaba en su mejor momento. Monopolizaba el comercio de estaño. Un mercenario a sueldo de la realeza saquea una tumba para obtener el oro con el que comprar una esclava de la que está prendado. El botín contiene una placa de plata en la que están parcialmente escritos unos pactos que podían poner en peligro ese monopolio.

Empieza la persecución, en la que pronto se ven involucrados otros mercenarios, un mercader griego, bandidos montañeses. Por en medio la placa va cambiando de manos, trayendo la desgracia a todo aquel que entra en contacto con ella, acarreando asesinatos y terminando en medio de una revuelta y la guerra.

Esta novela es muy breve. Existe una versión posterior de la misma mas reciente, ignoro si será o no mas extensa. Su brevedad es a la vez su virtud y su defecto. Todo ocurre tan deprisa, tantas situaciones y combates en tan poco tiempo, que es imposible aburrirse. Por otro lado, la trama parece mas esbozada que desarrollada. Es tópica, aunque interesante, los personajes apenas están caracterizados, no hay tiempo para ello, en seguida están muertos, y las muertas no resultan muy impactantes, porque prácticamente eran unos desconocidos para el lector, los cambios de narrador resultan abruptos, aunque mucho menos que el final. Parece que de repente el autor diga: “Se acabó lo que se daba” y ya está, sin la menor sensación de conclusión. No hay tiempo para detenerse en el periodo histórico, aunque claro, otro lado, no cae en el defecto del exceso de didactismo, aboga mas por una especie de “inmersión”, en el tiempo pasado, que resulta mas eficaz, asumiendo las costumbres y los valores de otras eras.

Muy entretenida, pero excesivamente poco elaborada, diría yo.

miércoles, 20 de octubre de 2010

Angel de IDW: y sin embargo funciona




Mientras que Josh Whedon supervisa personalmente la llamada "Octava temporada" de Buffy la cazavampiros en comics en Dark Horse, la versión en comic del vampiro con alma acabó en la editorial IDW, con un grado de compromiso mucho menor. Mientras que en Buffy es una especie de productor ejecutivo, dicta las líneas argumentales, elige los equipos que trabajan en la serie y de vez en cambio escribe algún arco argumental, en "Angel", por lo que cuentan los extras, se reunió con Brian Lynch, discutieron la línea general de la serie, y de vez en cuando este le llama o le envía guiones y recibe sus sugerencias.

Las noticias dicen que esta colaboración va a terminar, y que Angel se va a integrar también en Dark Horse, mas probablemente dentro de Buffy que con colección propia. ¿Y que nos ha dejado en todo este tiempo?. Pues ya van para 4 tomos de Norma.

La acción empieza no recuerdo cuanto tiempo después del final a lo dos hombre y un destino de la serie. El buffete diabolico de Wolfran & Hurt mandó al infierno a toda la ciudad de los Angeles, en castigo por el asalto al que la sometieron los protagonistas. Ahora es un páramo post apocalíptico regido por diferentes demonios donde la vida humana no tiene ningún valor. Angel representa a la facción de los ya dichos Wolfran & Hurt, y hace lo que puede por proteger a los habitantes de la ciudad, ayudado por el fantasma de Wesley y el dragón que aparecía al final de la serie (dragona).

Poco a poco el resto de los personajes de la serie van apareciendo para ayudarle en su cruzada, alguno de ello en diferente bando y casi todos cambiados, para bien o para mal, por las difíciles situaciones vividas.

Evaluar la serie es difícil. Bueno, no tanto. El segundo tomo, es una recopilación de historias cortas, que cubren el hueco entre el callejón y la situación actual. Algunas de ellas sirven para atar cabos sueltos, pero todas ellas son muy malas. O no, después de todo, fui incapaz de acabármelo. De todos modos lo voy a vender por e-bay.

El dibujo, menos en el de las historias cortas, corre a cargo de Franco Urru, a quien van reforzando Stephen Money, Nick Runge y David Messina. No sé absolutamente nada de ninguno de ellos, ni de Brian Lynch, ya puestos. No sé que parte hace cada uno ni como se complementan, pero ninguno lo hace demasiado bien. Es mas bien feillo, no se entienden bien las peleas, los personajes o no tienen cara, o tienen fotocopias de las de los actores, por lo que siempre resultan bastante inexpresivos.




Brian Lynch por su parte, carece de sutileza, los personajes hablan demasiado y se explayan demasiado sobre sus vidas y filosofías, carecen de la chispa y la gracia de los originales, sus intentos de humor no le quedan muy bien. Cae en muchos vicios de los guionistas superheroicos, que hablan sin parar y además suelten largos monólogos en medio de una conversación, o recurrir a un bicho muy grande que lo destroza todo para rematar una historia. Con todo, hay que reconocer que algunas de las mejores ideas de la serie no son de Whedon, sino de él, y que en bastantes momentos consigue mantener el espíritu del original. Hay esos momentos sorpresa en que el curso de la acción previsto da un giro de 180 grados, y sin embargo te das cuenta de que todo era perfectamente lógico, a los protagonistas les ocurre lo peor que podía ocurrirles, una y otra vez y lidian como pueden con ello de un modo mas o menos creíble, y hay momentos de humor absurdo que aligeran la tensión

Y es que hay que confesar que este Angel me parece una rareza, en la que el todo es mejor que las partes, ni el guionista, ni los dibujantes, ni, ya puestos, los coloristas, son muy buenos, pero de alguna manera engancha, quieres saber lo que ocurrirá a continuación, que nueva sorpresa aguarda a la vuelta de la página. Tal vez se deba a mi total falta de imparcialidad, quizá la serie de televisión me gustó tanto que mi cerebro produce endorfinas ante las imágenes de mis antiguos héroes, pero he babeado como un buen perro de Pavlov con estos cómics. Aunque ahora, con la saga del infierno terminada, sería un buen momento para abandonarla…….

martes, 12 de octubre de 2010

Azincourt



Nueva novela de Bernard Cornwell. Siempre es entretenido leer a este hombre. En esta ocasión nos cuenta las aventuras de Nick Hook, durante la campaña francesa de Eduardo V, teniendo lugar el clímax de la novela en la batalla de Agincourt, al parecer Azincourt según la ortografía medieval.

Nick Hook es un guardabosques que toda su vida a sido puteado por un cura noble y rico, que termina en el ejército después de convertirse en proscrito. Eduardo V es descrito como un puritano duro, intransigente y obstinado, bastante alejado del personaje de Shakespeare, aunque mantenga su costumbre de pasearse de incógnito entre la tropa para conocer su moral y opiniones.

Nick por el contrario es un muchacho ingenuo y con buenas intenciones. A partir de la matanza de Soissons, surge a la luz un peculiar rasgo de su personalidad, que no creo que le guste a un amigo mío, que lo mismo podemos entender como una manifestación de su subconsciente o un elemento fantástico en el relato.

Los viejos conocidos de las aventuras de Thomas de Hooktown, nos encontraremos muchos elementos conocidos. De hecho, incluso se le menciona una vez a lo largo del libro, y, aunque interesantes, las reflexiones sobre el tiempo y el entrenamiento que se necesita para producir un arquero en condiciones, su envergadura y diferencia con los de competición actuales, la fiebre por el arc oque sufrieron los ingleses, como se usa y se mantiene un arco, sus componentes, empiezan a olernos un poco, porque nos las hemos encontrado en los libros del santo grial, y puede que unas cuantas veces.

No es extraño, a fin de cuentas transcurren en la misma época y leí que Bernard Cornwell empezó a escribirla como una novela de Thomas de Hooktown, y luego lo dejó porque le parecía que su historia había acabado en “Heretic•. Se me ocurren otros motivos: Asumiendo que Thomas tuviera 18 años en Crezy (1346), en Agincourt tendría 88 (1415). Aunque parecidos, Nick es una versión mas joven e ingenua de Thomas, quien pasaba en una elipsis del ataque a su pueblo natal a ser un veterano arquero del rey, es menos pícaro y mas preocupado por hacer lo correcto. A pesar de cómo empieza el libro es básicamente un buen chico, al que la vida lleva por lugares peligrosos y horrendos.

La necesidad de ceñirse a la realidad histórica impide que sea una novela tan vibrante como otras del mismo autor, como por ejemplo las de Uthred de Bembabburg, pues todo tiene que transcurrir en unas fechas y lugares determinados y seguir los movimientos del ejercito invasor. Pese a ello, como siempre, logra un entretenimiento de primer orden, las batallas están escritas con maestría y el final resulta muy emocionante. Se echa en falta algo más de sentido del humor, aunque hagan lo que puedan algunos de los entrañables sargentuchos de Cornwell, como sir Cornewaille.

miércoles, 6 de octubre de 2010

Mi eReader y yo



Mi eReader llegó a mi a través de un camino tortuoso. Llevaba años fantaseando con comprar uno, y mirando los escaparates de la Fnac. Tenía casi decidido un modelo que pensaba comprarme en vacaciones. Y justo antes de que llegaran, en la celebración de mi cumpleaños me preguntaron que que me compraban. Les sugerí el ebook entre otras cosas. Me pidieron un modelo y dije no se que de uno de Sony, porque en la fiesta de despedida de un compañero de trabajo se habló de regalarle uno, y decían que había uno barato de Sony.

Así que mis hermanos se aliaron y me llegó el PRS300. Y chicos, barato, ¡una mierda!.

Ya me he terminado mi primer libro con él , hagamos balance de su uso: nunca es nada de color de rosa. Por su ligereza y lo fácil que resulta cambiar de página, cosa de apretar un botón, es lo mejor para leer ene l metro. Eso es innegable. Sin embargo, cuando lees un libro, lo tienes abierto por la mitad, y tu vista recae sobre dos páginas. Pasar la página en el metro puede ser un show, incluso puedes tener que cambiarte el libro de mano, pero solo lo haces cada dos páginas. En cambio con este cacharro hay que hacerlo cada pagina.

Como la pantalla es pequeña, hay que ponerle el zoom, lo que significa que estás viendo como mucho medía página a la vez. O sea que cambias de página como 4 veces mas a menudo mínimo. Y cada vez que lo haces, la pantalla se queda en blanco por un momento, forzándote a hacer una molesta pausa, en el peor de los casos puedes perder el hilo de una frase. Al final empecé a cogerle el tranquillo a darle a siguiente página un par de líneas antes de haber terminado la página, pero entonces resulta que la siguiente página está en blanco, tarda mucho menos en generarla, y te pasa la que estaba sin haber tenido tiempo de leerla.

Además el zoom puede hacer cosas raras al distribuir el texto, y te quedas con páginas en blanco o con muy poco texto. Como no lleva iluminación no cansa la vista, pero si intento leer en la cama, debido a la ubicación de la luz de mi habitación, apenas puedo verlo.

De todos modos, he descubierto que los pdfs piratas se ven mejor que los oficiales. Aunque parezca mentira, los oficiales suelen llevar muchas tonterías, solapas con el nombre del autor, los capítulos, la editorial, que se distribuyen de formas raras y ralentizan el refresco, mientras que los piratas suelen ser solo texto-texto-texto y se distribuyen mejor por la pantalla, que tarda menos en configurarse.

A pesar de todo, estoy muy contento con mi eReader. Pero estaría mucho mas contento, sino fuera porque esta semana, a todos los del trabajo les ha dado por comprarse un kindle, el precio es menor, la pantalla es mas grande, tiene un teclado…… No se, me da la sensación de volver a haber hecho el primo.

martes, 28 de septiembre de 2010

Daredevil: La mano del diablo



Por fin, después de un largo periodo de espera, tenemos un Daredevil que echarnos al coleto. Lamentablemente, por el proceso se ha perdido la grapa, y aunque reconozcamos que los tomos son muy bonitos, y que la calidad es buena, esta obra se hizo pensando en ser publicada mes a mes, y su lectura unitaria tiende a desvirtuarla. Que se le va a hacer, se acabó la andadura mas larga de todos los tiempos del cuernecitos en grapa en España.

Vivimos tiempos de relevo generacional, Andy Diggle y el para mi absolutamente desconocido Anthony Jhonston se ocupan de los guiones, y Roberto de la Torre (que resulta que nació en Madrid) y Marco Checchetto de los dibujos.

Después de Brian Michael Bendis y Ed Brubaker, supongo que se imponía un cambio de rumbo. Además, se estaban quedando sin guionistas de serie negra, Azzarello está muy pillado por DC, y nunca ha vuelto a ser lo que era, Greg Rucka por un momento pareció una posibilidad muy certera. De haber sido él el elegido nos habríamos encontrado con un gran trabajo de caracterización de personajes e ideas interesantes, y la colección habría estado muy bien, siempre y cuando te la leyeras en bloques de 20 números (tiempo mínimo que parece necesitar el Rucka para que pase algo). Al final el honor recayó en Andy Diggle, guionista especializado en la acción, que hizo un gran trabajo con “Los perdedores”, un “Hellblazer” que no estaba mal, y una etapa en los “Thunderbolts”, que abandonó cuando mejor estaba la cosa.

Asumió la colección en un momento difícil, Brubaker había lanzado su “desafio de Daredevil”, dejándole con el abogado ciego al frente de la mano. El Quesada dijo que había elegido a Diggle por la grandes ideas que tenía para el personaje. Me pregunto cuales serían, porque dada la situación en que lo dejó Brubaker, (a menos que lo hablaran entre los dos), no tenía mas remedio que seguir con la trama que este le montó, y durante muuucho tiempo. Añadiré que me parece una putada eso de dejarlo a posta en una situación tan comprometida, si a mi se ocurrieran ideas tan atractivas, me jodería que las desarrollara otro.

Bien, en los últimos tiempos Daredevil se estaba convirtiendo en una sucesión de putadas que le caían encima una tras otra al pobre Murdock, se acumulaba un exceso de dramatismo y profundidad psicológica. Iba haciendo falta una cierta renovación y algo mas de dinamismo. Y eso no se puede negar que se ha conseguido. Tras un prologo que se incluyó en el especial “La lista”, con el objetivo de que los fans de Daredevil y Nick Furia nos gastáramos los dineros en un tomo que por lo demás no nos interesaba, entramos en faena, en una saga en la que, presumiblemente, llevado por sus buenas intenciones el gladiador escarlata intentará utilizar el mal para hacer el bien, y por el camino se perderá en su lado oscuro.

El objetivo de entretener se cumple sin reservas, hay bastante acción y violencia, sus momentos dramáticos, y una cierta intriga que resulta bastante atrayente. El estilo efectista y sin textos de apoyo de Diggle se adecua bien a la lectura en tomo, aunque algunas líneas argumentales resultan repetitivas al leerse de seguido, como son las reiterativas apariciones de Kingpin, o la insistencia en lo fácil de manipular que es nuestro protagonista.

De la Torre y Checchetto hacen un buen trabajo. El madrileño es mejor dibujante, sus ambientes son mas malsanos y oscuros y sus ninjas y héroes dan mas miedo. Por desgracia también es mas borroso. A Checchetto se le entiende mejor, tiene un estilo mas definido y peor, aunque con la ayuda de coloristas y entintadores, consigue una escena de gran belleza visual, la de la pelea con los ninjas en la nieve.

Los pegos que le pongo a esta historia son mas bien de fondo. Es que todo ocurre demasiado deprisa, está el sempiterno sentido de culpa del chico de la cocina del infierno, y todas las desgracias que le han venido ocurriendo últimamente, pero no me acaba de parecer que eso justifique su cambio de actitud. Norman Osborn no acaba de subir al poder ahora, lleva ya bastante tiempo fastidiando. Daredevil ha sido siempre el “detengo a los criminales para que nuestro sistema de justicia los juzgue”, aunque a veces se la haya ido la olla, lo suyo es no matar, creer en las leyes, molestar a Frank Castle y a todos los que intentan tomarse la justicia por su mano. Y de repente tenemos que impone por la fuerza un estado policial en la cocina del infierno. No me lo acabo de creer. ¿Eran estas las grandes ideas que tenía Diggle?

Porque el rumbo que está tomando la colección parece un refrito de los último crossovers de la editorial y de fórmulas que han tenido éxito para revitalizar otros personajes. Lo que está haciendo con sus ninjas es muy parecido (a pequeña escala), a todo la trama de la iniciativa, no tiene una prisión en la zona negativa, sino un GULAG en la cocina del infierno, el acontecimiento “Shadow Land”, que está en cartel en EE UU ahora mismo, parece su “Civil War”, (y me preocupa mucho como lo publicará Panini, seguro que lo hace en tomo como con “Annhilation”, para que me tenga que comer comics del caballero luna, power man y el motorista fantasma), allí aparentemente morirá, otro héroe (“Pantera Negra”), ocupará su lugar por un tiempo, mientras se gesta su resurrección, como la del capitán américa….

En fín, si hacemos caso a lo que dicen los españolitos en las webs, es todo tan repetitivo que no genera ningún interés. Yo al menos me gastaré mis euros.

Así que concluyendo, una obra entretenida que se lee bien, cuyo argumento no acaba de convencer del todo. La mano lleva mucho tiempo infrautilizada en Daredevil desde que se incorporó a su universo con Millar, limitándose a algunas apariciones en la etapa de Chichester y a proporcionar carne de cañón para las garras de Lobezno. Siempre he pensado que se echaba en falta una gran saga de la mano. Entre Brubaker y Diggle estamos teniendo una dedicación exclusiva de Daredevil a estos ninjas que dura…. Años. El tiempo dirá si es una gran saga o solo una saga muy larga.

jueves, 9 de septiembre de 2010

"La estrella de Pandora" y "Judas desencadenado" de Peter F. Hamilton






Mira que me ha costado, pero finalmente he conseguido acabarme "Judas desencadenado", de Peter F. Hamilton. Ente este libro y "La estrella de Pandora", me habré tirado casi como un año, obviamente no leyendo todo seguido, pero si dedicándole un rato todas las semanas, lo que demuestra claramente mi nivel de cabezonería.

Esta serie ha tenido buenas ventas y críticas, cosa que me reafirmar en lo que siempre he opinado de los críticos. El argumento gira alrededor de un brillante futuro en el que la humanidad se ha expandido por la galaxia en el que una expedición científica desata una guerra que pondrá en peligro la existencia de la humanidad. Con eso puedo haber espoileado 300 paginas. Tranquilos, hay 1000 y pico mas.

Para poner las cosas en su sitio, dejemos claro lo que esta serie no es. Por ejemplo, no es ciencia ficción hard. Hamilton ha leído mucha ciencia ficción, y eso le permite disimular bastante bien, sabe que ideas coger de Clarke y de Niven para que la ambientación sea convincente, pero no lo hace con la gracia y el talento de Banks y Simons. Arregla todo a base de agujeros de gusano y campos de fuerza, si es que con los campos de fuerza se puede hacer lo que se quiera, que se lo digan a Sue Richards, pero el hecho de que se usen tanto en los space operas no los hace mas creíbles. Al final del "Judas desencadenado", además, se enreda en tediosas explicaciones y parlamentos expresados en una jerga pretendidamente científica, de la que ser avergonzaría el mismísimo teniente comandante Data.

Tampoco tiene especulaciones de gran calado. La gente lleva implantes para conectarse a internet que les despliega un windows virtual en la visión y se guardan los recuerdos para cambiar de cuerpo cuando mueras o te hagas viejo, si es que ganas lo suficiente. Eso si, todo el mundo asume que ninguna relación dura para siempre y se plantean con quien saldrán cuando se rompa la actual. Esa es la especulación mas audaz de Hamilton: "!EL AMOR ETERNO NO EXISTE!".


Hamilton juega con habilidad bazas seguras que ya han demostrado su éxito en otras ocasiones, y han servido para levantar legiones de frikis. Lo primero es generar un universo propio que sea lo bastante complejo: su federación es un paraíso capitalista, la expansión a través de agujeros de gusano a otros mundos permite un crecimiento sostenido eterno, los recursos jamas se agotan para los humanos, al contrario que lo que han experimentado los motiles durante sus siglos de encierro. Superficialmente es una democracia, aunque las dinastías de ricachones tienen tanto o mas poder que el presidente y manipulan la política a su antojo. El capital al poder, sin que en ningún momento se vea nada malo en ello. Sabedor de como a los frikis nos gustan los detalles irrelevantes de los mundos imaginarios, el autor se demora en la descripción, de cada mundo, cada ciudad, cada casa y calle, con un nivel de detalle, un cuidado y una morosidad, que solo puede definir con una palabra: aburrido.

Páginas y página de paja, que se acumulan sobre el lomo de de cada libro hasta alcanzar alturas prodigiosas. Durante mi adolescencia, cuando leí embobado Dune y los dragones de Pern, lo que mas me atraía de la literatura fantástica era la creación de mundos propios, cuanto mas detallados mejor. Por desgracia, hordas de escritores se sintieron atraídos por la misma idea, y demostraron que es mas un asunto de trabajo, que de talento. Crear el suficiente número de castas y clanes, (aunque aquí al menos no haya grupos con poderes psíquicos ni cosas así) para alcanzar un nivel de complejidad que resulte impactante, es cuestión de echar horas. Lo complicado es crearlos interesantes. Y no aburrir con su descripción. Jack Vance creó cientos de mundos, casi todos ellos interesantes, y te los plasmaba a toda pastilla, sin darte tiempo a aburrirte. Pero no todo el mundo es Jack Vance. En fin, con Hamilton se aprende, por otro lado, mucho sobre trajes chaqueta y tejidos de sport, lo que siempre puede ser de utilidad en un futuro.

Siguiendo con las reglas de éxito probado, una vez hemos creado este vasto escenario, cuanto mas complejo mejor, en el tenemos que situar un buen número de pesonajes, es imprescindible que haya varias tramas paralelas, una cierta intriga, un poco de conspiraciones siempre quedan bien, y los libros tienen que terminar en grandes y espectaculares batallas, en las que se haga acopio de una gran cantidad de gadgets armamentísticos inventados para la ocasión. Es aconsejable meter unas cuantas secuencias de acción por en medio, para que no se aburra el personal, y su poquito de culebrón, alguna muerte trágica y un romance.

Si lo haces bien tu agente te perseguirá para que escribas mas novelas ambientadas en ese universo, y los fans los quitarán de las estanterías de las librerías recién puestos, aunque luego en sus blogs no pararán de hablar de que desde el primero no haces mas que bajar el nivel. No se trata de un esfuerzo pequeño ni deshonesto. Solo el trabajo que debe haber supuesto mecanografiar los dos libros ya hace que Hamilton se merezca mi respeto, y no hay nada malo en intentar explotar un mercado existente, dándole al público lo que pide.

Lo malo, en este caso, es que la profusión de lineas argumentales hace que se maten unas a otras. Los dos libros son tan largos, pasan tantas páginas entre dos apariciones de un mismo personaje, que se pierde el interés en ellos y sus peripecias. La trama policíaca, por ejemplo, no es que sea difícil de seguir, es que es difícil recordar los nombres de los investigadores.

Para empeorarlo todo, tiene esa dichosa costumbre tan extendida de asumir que el lector tiene memoria de elefante, y que recordará perfectamente quien era aquel personaje que presentó hace 500 páginas, o peor, que si uno de los personajes intercambió un saludo con una persona, de la que solo sabemos el nombre, 300 páginas mas tarde todos sabremos quien es, cuando aparezca como protagonista de un capitulo.

Y no hablemos de las presentaciones de los personajes, con capítulos de 30 páginas para cada uno, en los que, al menos en un caso, no ocurre absolutamente nada relevante para la narración, excepto que se le presenta, y en los demás casi nada. O esos capítulos en los que no ocurre nada, pero que están ahí solo para que no nos olvidemos de otro personaje, que hará falta 400 paginas después. O cuando interrumpe todas las tramas para contarnos la historia de una civilización alienigena durante páginas y páginas.

Como se verá, parece que lo que mas me ha molestado, es que son dos libros muuuyyy largos. Y es bastante cierto. Disfrazada con cierto camuflate, esta obra no es mas que un entretenimiento ligero, o lo sería, si no pesaran tanto. A ratos engancha, a ratos cansa. No tengo nada en contra de un entretenimiento inteligente, de hecho es mi plato preferido. Pero el caso es que para una de batallitas contra alienigenas malos, junto con un poco de paranoia sobre un enemigo interno, no hacen falta tantas páginas. Por su mera definición, un entretenimiento debe ir al grano, y aquí la narración se va de tal modo por las ramas que acabas llegando a los cerros de Úbeda. Los cambios de escenarios y la alternancia entre subtramas cansan, se anulan unas a otras en vez de reforzarse. Las habilidades como escritor de Hamilton no ayudan demasiado. Sin ser realmente malo, es muy del montón, de modo que sus personajes son planos, su estilo carece de interés por sí mismo. Su sentido del ritmo es así-así, y aunque sus escenas de acción son todo lo holywoodienses que deben, no están descritas con particular habilidad ni brío.

En fin el caso es que es una lectura que no llena demasiado, y no compensa el tremendo esfuerzo mental y físico (los brazos acaban muy cansados después de 10 minutos de sujetar estos tochos), que supone su lectura. O al menos a mi no me lo ha compensado, sobre gustos no hay nada escrito, aunque yo lleve escritas muchas letras sobre el mío.

Lo que mas me ha gustado: tienen vías de tren a través de agujeros de gusano (los trenes creo que están un momentito en el aire antes de posarse al otro lado), de modo que puedes recorrer la galaxia en el metro.

El mejor modo de afrontar su lectura: Pues,... ahora que se está rodando la primera temporada de la "Canción de hielo y fuego", sería buena idea esperar a la serie de televisión.

martes, 31 de agosto de 2010

"Cuentos 2" Edgar Allan Poe


La edición de los cuentos completos de Edgar Allan Poe, con traducción de Julio Cortázar, tiene una enorme ventaja sobre otras muchas que he visto: está dividida en dos tomos.

La agrupación de los relatos es tal, que todos los relatos que merecen algún interés se encuentran en el primero, así que el lector avispado puede prescindir de la compra del segundo y ahorrarse una pasta. Lamentablemente, nadie me avisó a mí, así que me compré los dos, y me he tenido que tragar el segundo volumen. Aunque me ha costado.

¿Que es lo que ofrece este libro? Para empezar ningún relato de terror, todos esos están en el primero. Este está compuesto de sátiras y fútiles intentos de humor. Y de una descripción de un paisaje de 15 páginas, "El cottage de Landor".

Sin duda estoy siendo demasiado duro, pero solo mi cabezonería me ha permitido acabarme este libro. Tal vez en su día resultase divertido, pero el abismo de tiempo y cultura es demasiado grande. Falta el contexto, soy incapaz de pillar la mayoría de las referencias culturales, y cuando no sabes de que se está burlando o parodiando, como que hace bastante gracia. Si es que la tiene, porque cuando pillo las ironías, me parecen poco risibles.

Además todo ello está salpicado de juegos de palabras intraducibles, y fragmentos no traducidos en francés, latín, o yo que sé que otro idioma. Y la tediosa tendencia de Poe a detallar las descripciones en exceso, no hay nada menos claro que el que se esfuerza demasiado por serlo. Intentando ser concreto y minucioso para que no quede ninguna duda, es capaz de liarse y hacerle un lío tremendo al lector. Es una tendencia que lastra terriblemente esos relatos policíacos que tanto admira Eduardo Mendoza. Por ejemplo, en "La incomparable aventura de un tal Hans Pfall",relato que algunos consideran precursor de la ciencia ficción y de la obra de Julio Verne, aunque al final se revele que todo ha sido una superchería y donde se sueltan un monton de barbaridades científicas, hay fragmentos como el que sigue: "En su primera parte la superficie es muy llana hasta terminar en una planicie total y, finalmente, en una concavidad que llega hasta el mismo polo, formando un centro circular claramente definido, cuyo diámetro aparente subtendía respecto al globo un ángulo unos sesenta y cinco segundos". Además, cuanto mas lioso es lo que explica mas expresiones como "claramente", "perfectamente simple" o similares jalonan el texto, como si ya desesperado optase por tildar de idiota al que no sea capaz de entenderle. Como Mariano Ozores.

En fin hay algunos relatos bien construidos, como "Los anteojos", "El sistema del doctor Tarr y del profesor Fether", y algunos en los que se entiende lo que dice, pero no lo que quería decir, como "El rey peste", o "El aliento perdido". Y por supuesto, el díptico formado por "Como escribir un artículo a la manera del Blackwood" y "Una malaventura", no se si la crítica de esa revista era afortunada, pero el ejercicio de autocrítica y autoparodía que hace es impresionante, y muy superior a lo que pueda decir yo en este post.

Resumen: lo mas inaguantable que he leído en mucho tiempo. Solo se lo recomiendo a los estudiosos de Poe, porque puede ayudarles a entender mejor su obra, el hombre y esas cosas. Se lo desaconsejo especialmente a los fans de Poe, puede hacer que su ídolo caiga del pedestal.

sábado, 21 de agosto de 2010

Aquí la legíon




"El grito suena claro y nítido, como una oración o una plegaría o un grito de guerra o un desafío maravilloso. Tal vez como todo eso junto..
- !Aquí la legión!.
[...] Y de pronto todo el desierto parece estallar con ese grito único y tempestuoso y el inmenso estallido de mil bayonetas parece encender otro sol, un sol de acero y filo en la boca de los fusiles...
- !Aquí la legión¡.
[...] Y allí llegan, oleada tras oleada, todo olvidado, todo sin importancia, todo dejado a un costado, todo, excepto esa gloria única, ese orgullo demoníaco, ese sueño varonil de batallas y bayonetas, ensordecidos de tambores y clarines, vertiéndose como un mar embravecido que rompiera todos los diques, y ese alarido que hace temblar el mundo... Si, !Escuchen! !Escuchen! ¿No lo oyen? !Escuchen!
- !Aquí la legión¡."

Bonito, ¿verdad?. Ya hacía tiempo que le debía una entrada a Robin Wood. Una avería del ordenador se llevó la de Dax cuando era el momento, y luego la dejadez ha podido mas que yo, hasta ahora. Llegó el momento de saldar deudas. Descubierto para mí en el blog de Rafael Marín, Crisei, en un post sobre Nippur de Lagash, el guionista de origen paraguayo es probablemente el mejor prosista que haya dado el comic en castellano. Su carrera se ha desarrollado principalmente en Argentina, aunque ya lleva mucho trabajando para Italia, y hasta ha hecho alguna cosilla para España. Su obra es inmensa y en ella caben casi todos los géneros, humor, terror, serie negra, serie rosa, fantasía heroica, ciencia ficción, y por supuesto, la aventura, pura y llanamente, con la que ha recorrido todas las épocas y localizaciones geográficas, la prehistoria imaginaría de Or-Grund, la antigúedad de Nippur, la bretaña invadidad por los sajones de "Ayax", prácticamente todo el mundo del siglo XVI en "Dago", ese vuelo por toda la historía y mas allá que es "Gilgamesh".

Para mí ya es una tradición leerme una historia suya todos los días de fiesta o fines de semana, como para otros puede ser ir a desayunar al bar, y disfrutar de esa maravillosa prosa, que creo estilísticamente superior incluso a la del propio Horacio Germán Oesterheld, y la de gran parte de los escritores contemporáneos de nuestra lengua.

Hablando de HGO, comentaba en una entrevista que le encargaron en una ocasión guionizar un comic sobre la legión extranjera francesa. Empezó a documentarse y se negó, porque llegó a la conclusión de que eran un atajo de hijos de puta, y que él estaba de parte de los beduinos.

Está claro que Robin Wood no tiene esos prejuicios morales. Ignoro que parte de lo que se cuenta es real y cual es ficción, no sé si existió un coronel Max Chevalier, que fuera enviado a África a meter en cintura a una desmoralizada legión, después de las derrotas ante Prusia en Europa, que consiguió convertirlos en la mas eficiente máquina de hacer la guerra que ha existido, ni si existían sus cuatro coloristas capitanes.

Los 56 números que escribió Robin Wood, consisten en historias autoconclusivas de unas 15 páginas, en las que se suele contar un hecho de valor, o compañerismo. Wood no se anda con chiquitas, no oculta los orígenes, a menudo criminales, de sus protagonistas, ni su desesperación y falta de futuro, pero todos parecen consolarse en la amistad viril y el orgullo del cuerpo. El mismo soldado que es el héroe de un capítulo, puede fallecer al siguiente. Y de hecho lo hacen, casi todos los personajes que son minuciosamente retratados acaban muriendo algunas historias después. Ni siquiera los capitanes se libran de esta suerte, y sospecho que si Robin Wood hubiera seguido guionizándola, su número se habría reducido a menos de tres de los originales.

Aunque de vez en cuando sus adversarios árabes se muestren como hombres de honor, duros y tan heroicos como sus legionarios, normalmente aparecen como sádicos y traicioneros, no se explican sus motivaciones. Si llegados a este punto alguien cree que este comic se trata de una exaltación militarista y colonialista, le diré que tiene toda la razón del mundo. Y que me encanta. Vamos que casi le dan a uno ganas de alistarse.

Los personajes son maravillosamente humanos y bien construidos. Los diálogos son tan buenos como la prosa. Y además se las apaña para desarrollar pefectamente una historia en apenas esas 15 páginas que comenté, que a un autor europeo le llevarían sus 48 inevitables páginas, y un americano varios números mensuales. Sus argumentos pueden ser conmovedores, trágicos, cómicos o emocionantes, unas veces mas originales que otros, pero siempre excelentemente contados por alguien que domina su oficio.

De momento he dejado la serie con la llegada del inevitable relevo de Armando Fernandez. Luis García Durán hace una labor encomiable en los dibujos, aunque no esté a la altura de otros trabajos suyos, como la posterior "KOZAKOVICH & CONNORS". Hace bien su trabajo, recrea puntillosamente los uniformes y las armas y se ocupa de que todos los personajes tengan sus caras y expresiones. Narrativamente, no puede hacer mucho, está totalmente subordinado a la labor del guionista. Pero a veces parece haber cierto amaneramiento, cierta indefinición en los fondos. Tal vez sea un trabajo apresurado, no lo sé. Y el color, como el de casi todas las revistas de aquella época, cuando lo tienen, es lamentable, cuatro colores planos que no aportan nada y que incluso afean el dibujo.

De modo que ya saben Otra muestra de talento de un guionista superdotado.

"... esto es algo más que un cuerpo militar. Esto es la legión. Cincuenta nacionalidades, hombres sin pasado, asesinos, príncipes y obreros. La infantería mas condecorada en la historia del mundo. La mas tradicionalista, la mas dura y la mas orgullosa. [...] Ellos son una secta. Son los nuevos caballeros templarios. Son monjes soldado, son el extremo de todo."

viernes, 13 de agosto de 2010

"Señora de los laberintos" de Karl Schroeder




Hay una vieja disquisición sobre si una novela puede ser un buena novela de ciencia ficción, sin ser una buena novela. El consenso, políticamente correcto, es que hay buenas novelas, o malas novelas, pero que no hay malas novelas que sean buenas novelas de ciencia ficción.

No puedo estar mas en contra. No tengo muy claro como definir los géneros, mas allá de la consecución de un objetivo. Una novela policiaca puede ser literariamente muy pobre, y ser una excelente novela policíaca, si la intriga es absorvente e ingeniosa, por ejemplo, una novela de terror puede estar muy mal escrita, y sin embargo hacer que te cagues de miedo, en cuyo caso será una gran novela de terror. Existen muchas magníficas novelas de aventuras, cuya calidad literaria es irrisoria, pero cuyo sentido del ritmo, emoción, y a veces hasta personajes, son una maravilla. Y por supuesto, existen malas novelas, que son excelentes novelas de ciencia ficción.

"Señora de los laberintos", es una de ellas. Estilísticamente no puedo destacar nada, la idea, supongo, es que los personajes se definan por sus actos y palabras, loable empeño, pero que precisa de mas talento en la construcción de la trama. Tal como quedan, la mayor parte del tiempo no sabemos mucho de ellos, solo las cosas que les pasan, sobre las cuales no tienen apenas control, los motivos de sus actos o las características de su personalidad, no quedan mas que esbozados, a algunos, sencillamente no se les entiende, o parece que el autor cambio de opinión sobre ellos sin reescribir lo anterior. En el fondo, son solo piezas de ajedrez que Schroeder mueve por el tablero de su imaginación.

Grandes revelaciones resultan solo curiosas, no anodanantes, largas peripecias que deberían tener su efecto en los protagonistas y que abarcan amplios periodos de tiempo, se cierran entre una página y otra sin mayores consecuencias. Uno está aburrido de leer apocalipsis y catástrofes globales, pero de todos modos, la destrucción del hogar del protagonista debería tener un mayor efecto dramático. Y cosas asi a cientos.

Y sin embargo la novela mola. En parte porque las cosas ocurren tan deprisa que no da tiempo a que nadie se aburra, pero principalmente, porque hay ideas, hay algo que contar.

Recuerdo que cuando empecé a leer estas cosas por Internet, lo último que me importaba eran las gilipolleces e idas de olla del autor, sino lo que pudiera sacar en claro del argumento. Asi que cumplamos el expediente, aunque es difícil: la cosa empieza en la corona Treven, un mundo anillo parcelado en el que conviven innumerables culturas humanas, algunas en el mismo espacio físico, mediante el uso de tecnologías de realidad virtual, nano-tecnología, y sobre todo, bloqueos tecnológicos. Cada cultura es un universo cerrado en si mismo, con su historia, sus mitos, y sus leyes físicas, que pueden ser distintas. A cada una de estas unidades culturales se las llama "colectores".

Cada persona elige durante la adolescencia el colector que mas se ajusta a su personalidad, durante una crisis de pubertad en la que son capaces de percibir el resto de colectores. Aunque la mayor parte de la gente reside en un solo colector, el tránsito entre ellos está permitido, aunque supone aceptar como propios los valores del colector ajeno.

La protagonista, Livia Kodaly, pertenece a un colector especialmente orientado a la fusión o esploración de otros colectores. Ocupa una destacada posición política, y está envuelta en un aura de grandeza, debido a que cuando era muchacha lideró a los supervivientes de un accidente que quedaron absolutamente desconectados del intrínseco, la red de información.

Súbitamente los límites entre colectores empiezan a deshacerse y unos misteriosos seguidores de una no menos misteriosa entidad conocida como 3340 subvierten los valores de unos colectores para ponerlos en contra de otros, los colectores son conquistados unos tras otro, y Livia y sus amigos emprenden un largo periplo en busca de ayuda, que les llevará mas allá de Treven... y hasta aquí puedo contar.


La cantidad de reflexiones, especulaciones y temas tratados es enorme e interesantísima. Se especula abundantemente sobre la política y el gobierno. Se presentan diversos métodos de gobierno de lo mas peculiares, las adhocracias, entidades que surgen de la agrupación de personas con intereses comunes, los votos, inteligencias artificiales resultado de las características medias de los miembros de una adhocracia, el libro (básicamente un juego de rol. Han leido bien un juego de rol). Amén de temas como la subjetividad de la realidad, la globalización llevada a escala astronómica, el control externo sobre la vida individual, que sin embargo dota a la existencia individual de sentido (muy bien llamadas narraciones), la superación de la humanidad, el que demonios significa ser humano, ecología a nivel estelar, y quien sabe cuantos me dejo en el tintero. Puede que ese sea su mayor defecto, se disparan un montón de ideas y especulaciones, pero no se llevan a sus ultimas consecuencias, ni se desarrollan mucho, pero son muchas ideas y muy interesantes.

Una novela muy entretenida, que hace pensar, y en 300 páginas de letra enorme contiene mas motivos para la reflexión que otras obras actuales, que rondan las 1000. La novela mas satisfactorio de ciencia ficción que ha caído en mis manos desde que leí "Visión ciega", lo que, como ocurrió hace unos 4 o 5 meses, tampoco es decir mucho. Además, por en medio estuvo "Spin"....

jueves, 12 de agosto de 2010

Los muertos vivientes: "Teme a los cazadores"


Nuevo tomo y mas de lo mismo. La serie prosigue con el tono de road-movie que adquirió ultimamente, y que recuerda mucho a los comienzos de la mismas. El trabajo de Kirkman y Adlard es del estilo al que venían haciendo, así que es una obra continuista, aunque a estas alturas es inevitable haber perdido la frescura de sus orígenes.

El tomo arranca de un modo francamente impactante, con una de esas muertes imprevisibles pero lógicas marca de la casa, que trae consigo un tremendo conflicto ético. A continuación, por primera vez, se convierte en un relato de terror.

¿Digo por primera vez?. Pues si, en mi opinión, "Los muertos vivientes", mas que un comic de terror es un melodrama sanguinolento sobre las reacciones de la gente ante las situaciones adversas. Pero en este volumen tenemos una ejemplar historia de terror, con un enemigo oculto y misterioso que nunca se ve, hasta que se hace patente con una revelación terrible sobre sus intenciones. Como también es norma de la casa, los vivos resultan ser mas peligrosos que los muertos. Y no digo mas.

La situación se solventa sin embargo demasiado deprisa, incidiendo otra vez en la temática del "hacer lo que haga falta para sobrevivir", que anda apoderándose de la obra. Todavía les veo poco carisma a los nuevos protagonistas, especialmente el cura, cuyo secreto se revela demasiado fácil y rápidamente. Para compensar, la despedida final de uno de los mas veteranos y queridos personajes de la serie, resulta apropiadamente conmovedora.

Un trabajo eficiente y profesional, con momentos de brillantez, que engancha, aunque empieza a sonar a ya visto.

martes, 27 de julio de 2010

El terrible influjo laboral de las obras de Rodolfo Martinez



La verdad es que no se si será legal esto de poner fotos de otra persona. Ya me advirtió un amigo que no colgara fotos de mis sobrinos, que son menores y como no soy su padre no son de mi propiedad. Pero bueno, en internet estaba. ¿A que engaña?. Parece un tipo inofensivo, en los comentarios de su página se suele mostrar como una persona accesible y simpática. Pero esa cálida fachada esconde al detentador de horrendos poderes oscuros que se filtran a través de las líneas de sus libros de tal modo que pueden provocar consecuencias peores que las del sobrevalorado Abdul Al Hazred.

Mucho peores en realidad. La lectura del "Necronomicón" podría llevarte a la locura y a la perdición de tu alma, lo que bien mirado puede ser hasta divertido. Las consecuencias de la lectura de obras de Rodolfo Martínez son mucho peores, porque afectan a lo mas querido para ti, sobre todo en estos tiempos de crisis: tu trabajo y tu bolsillo.

EL otro día, me puse a rememorar lo que andaba haciendo las últimas veces que leí algún libro suyo. Las consecuencias son tan desoladoras que escapan a la mera coincidencia y revelan la presencia de un poder maligno.

Leí "Sherlock Holmes y las huellas del poeta" allá por noviembre del 2008, fundamentalmente durante los trayectos en metro rumbo a entrevistas de trabajo, después de ser despedido por primera vez en mi vida, de un trabajo en el que llevaba seis meses escasos, al que me había movido desde otro en el que llevaba bastante tiempo y podría seguir estando, por motivas de crecimiento profesional y monetario. Pero un proyecto que debía durar al menos un año se acabó cancelando.

A lo largo del 2009 leí "Sherlock Holmes y la boca del infierno" y "Sherlock Holmes y el heredero de nadie". Lo hice durante mi estancia en el peor trabajo que he tenido jamas. Los interesados en los detalles pueden consultar en la lista de enlaces "Infierno en la tierra", o pueden pulsar directamente aquí, con particular atención a pardillo de primera.

Despedido nuevamente, leí "El adepto de la reina", una vez mas en los trayectos a las entrevistas de trabajo. Entre otros libros, porque esta vez la situación duró 6 meses.

Ya se sabe, si me engañas una vez vergüenza para ti, si me engañas dos vergüenza para mí. Dos veces es una coincidencia. Tres es un patrón y cuatro no digamos. De hecho creo que incluso mientras leía "Los sicarios del cielo", estaba en un proyecto que iba muuuyy mal y tenía que quedarme todos los días hasta las ocho o las nueve. En aquellos tiempo previos a esto, aquello me parecía duro.

Por supuesto existe una explicación mucho menos interesante, que dice que si estás viviendo una crisis económica, es muy probable que tengas problemas laborales, estés leyendo libros de Rodolfo Martínez o no, y todas estas movidas ocurrieron durante la crisis. Aunque ignoro si Rodolfo Martínez tuvo algo que ver con ella. De hecho, si intentas recordad que ocurría en tu vida cuando viste una película por primera vez, oíste hablar por primera vez de una chica guapa o cualquier otra efemérides, seguro que se te ocurre algo malo. Uno se acuerda mas de las desgracias que de las alegrías, y siempre se tienen problemas. La vida consiste mayormente en resolverlos o aprender a vivir con ellos.

Todo esto viene a cuento por que acabo de recibir "El carpintero y la lluvia". Acabo de cumplir 3 meses en mi nuevo trabajo, menos sueldo, poco interés tecnológico, sin jornada intensiva y con jefe de planta capullo, pero un curro es un curro, sobre todo con los tiempos que corren. Y tengo que reconocer que estoy asustado.

Tal vez sería el momento de profundizar en la obra de Víctor Conde..... Veamos, "Naturaleza muerta", cayó junto con "El adepto de la reina", en los trayectos a las entrevistas de trabajo durante los seis meses de paro. Recuerdo que estuve leyendo "El tercer nombre del emperador", después de que mi madre se durmiera, en una habitación del hospital, tras una de sus operaciones...Hum......

sábado, 10 de julio de 2010

LA LEY DEL CAGARRO

De un tiempo a esta parte, me encuentro cada vez mas en Internet afirmaciones con las que no puedo estar mas en desacuerdo, que inevitablemente giran alrededor de lo mismo y que están haciendo mucho daño a la ficción popular.

Son cosas del estilo "La regla de oro de la escritura del género fantástico, es no explicar nunca los misterios de los universos que crees", "El misterio siempre es mas interesante que la explicación", "De hecho no es aconsejable resolverlos, porque rara vez encontrarás explicaciones que satisfagan las expectativas creadas".

Empecemos diplomáticamente, tienen su parte de razón. El misterio es siempre mas atrayente. Las explicaciones a menudo, además de inverosimiles es dificil que estén a la altura. Solución: si no has pensado una solución que esté a la altura, no centres tu historia en la intriga. ¿Quieres hacer una historia sobre la impotencia que le produce al ser humano la incapacidad de resolver los grandes enigmas a los que se enfrenta?. Muy bien. céntrate en los personajes, en sus obsesiones frustaciones y neuras, pero no en el enigma en sí, porque si lo haces, si haces perder el tiempo al lector/espectador con apasionantes cajas dentro de cajas e investigaciones, mas te vale tener preparada una revelación final a la altura, porque si no lo tienes, tendrá todo el derecho del mundo a tirarte los trastos a la cabeza, habrás violado su confianza, le habrás entregado un producto inacabado o perpetrado chapuceramente y la culpa será solo tuya, por meterte en camisa de once varas, por usar el camino fácil de intrigar por intrigar sin saber a donde ibas y no tomarte el esfuerzo de meditar tu historia hasta llevarla a una conclusión logica.

No puedo evitar pensar en aquellos contacuentos que vagabundeaban por la edad media de pueblo en pueblo contando historias por un plato de comida y unas pocas monedas. Me pregunto que habría pasado a alguno de ellos si despues de tener, pongamos toda una noche en vilo a sus oyentes con una historia apasionante, la deja totalmente en el aire, y se va. La siguiente vez que viniese todo el mundo se reuniría apresuradamente a ver que contaba esperando la continuación. Pero en lugar de eso cuenta una historia nueva, que deja igualmente en el aire. O peor, vuelve a contar la misma y la deja en el mismo punto.

A la tercera ya no acudiría nadie, y las siguientes veces, los niños del lugar le acompañarían a pedradas hasta las afueras. No tardaría en morirse de hambre y se lo merecería.

La ficción, sea literatura, comic, cine o televisión, es una forma de arte que consiste en contar historias. Todos los recursos estéticos y estilísticos que puedan contener, deben estar puestos al servicio de contar mas eficázmente esa historia, nunca serán un fín en si mismo. Y una historia debe tener planteamiento nudo y desenlace. Los genios son capaces de alterar esta secuencia, empezar por el final por en medio o ir de un lado a otro y que aún así, conseguir que se les entienda.

Pero como dijo un tipo en la ya extinta Crisis, mucha gente piensa que "si no se entiende es que es una obra maestra". No lo es, lo que es es un cagarro. Ya llevo demasiado tiempo consumiendo ficciones, soy un experto en entenderlas, y puedo afirmar, que si no lo hago, si no les veo sentido, no es culpa mia, sino del puto incompetente del autor.

La gente se extasia ante los finales abiertos. Hay finales abiertos y finales abiertos, unos son mejores que otros, pero lo que a veces se interpreta como la gran audacia de dejar el desenlace en manos del espectado, al que por cierto no le van a pasar ninguna parte de los derechos de autor, a menudo esconde la simple incompetencia de no saber como terminar una historia, porque se partió de una premisa original que nunca intentaron pensar como podía ser posible, y porque se lo fueron inventando por el camino. Esto último está destrozando comics y televisión, partes de unos personajes interesantes y te pones a liarlos y reliarlos sin motivos, hacer que se crucen y se descruzen sin ir a ningún lado, que cambien de objetivos y de modo de ser sin ninguna explicación, para luego volver a ser lo que eran originalmente, sin ninguna explicación. Hasta que llega el punto en que te das cuenta de que no sabes que demonios está pasando, y los capitulos se te olvidan nada mas verlos.

No es tan importante, a fin de cuentas hablamos de mero entretenimiento. Realmente si te lo hacen pasar bien, proporcionan un agradecido rato de evasión a tu vida, ¿que importa que sean un cagarro? Puede disfrutarse igual de una obra de arte perfectamente acabada que de una interesante, realizada chapuceramente, aunque si yo comitiese los desastres en el trabajo que hacen algunos guionistas, me tendría que pasar las noches en la oficina corrigiéndolos.

De todos modos creo que ha llegado el momento de enunciar la ley a la que se refiere el titulo del post y a la que ya me he referido anteriormente: "Si no se entiende, no es genial, es un cagarro". Asi que comenzemos a desahogarnos y, aunque he disfrutado mucho con algunas de ellas, hay va una serie de proclamas. Acepto las de otros, empezando por lo obvio:

- !Perdidos es un cagarro!
- !Fringe es un cagarro!
- !Alias es un cagarro!
- !Expediente X es un cagarro!
- !Heroes es un cagarro!
- !BattleStar Galactica es un cagarro!
- "Terciopelo azul", "El hombre elefante" y "Una historia verdadera", son las únicas obras de David Lynch que no son un cagarro.
- Cualquier obra de DC Comics que lleve la palabra "Crisis" en el título, es un cagarro.
- 2001: una odisea del espacio, de Kubrick, es un cagarro.
- !Matrix es un cagarro!
- "El incal" de Jodoroswky y Giraud es un cagarro.
- "La casta de los metabarones" de Jodoroswky y Gimenez es un cagarro.
- Aún no he leido un comic de Jodorowsky que no sea un cagarro.
- "El asco" comic con guión de Grant Morrison, es un cagarro. Tengo la sensación de que el resto de obras personales de Morrison también lo son, pero no puedo convencerme de leerlas.
- "Blame" es un cagarro.
- "GantZ" es un cagarro.
- "20 century boys" es un cagarro.
- "El número de la bestia" de Robert A. Henlein es un cagarro.
- "La saga del centro galáctico", de Gregory Benford, es un cagarro.
- "Razas de noche" es un cagarro.
- El DeathBlow de Azzarello es un cagarro.
- "El prisionero", es un cagarro.

Y la lista sigue creciendo.

viernes, 2 de julio de 2010

"La dama del lago", Andrzej Sapkowski


Finalmente llega a su fin la saga de Geralt de Rivia. Han sido VII tomos, aunque la edición española haya dividido el último en dos, durante los que lo que empezó como un conjunto de relatos sobre un exterminador de monstruos, se ha convertido en una compleja saga río de protagonismo coral.

Sapkowski es un autor que me apasiona, una luz que aportó escepticismo y madurez al monótono género de la fantasía épica medieval, si es que se puede llamar género a ese conjunto de variaciones de la misma historia. Caso de serlo, se dice que esta es la novela mas importante que ha dado desde "El señor de los anillos". Me dan ganas de decir que la única, pero si lo hiciera me estaría dejando en el tintero grandes obras, como "Un mago de terramar", "La leyenda del navegante", las de Terry Pratchet y quien sabe cuantas otras excepciones que no recuerdo o no he leído.

En fin, no tengo elogios suficientes para glosar las virtudes como escritor de Andrzej Sapkowski, en cualquier aspecto que se me ocurra, lo mínimo que se podrá decir es que es brillante, en la caracterización de personajes, en el manejo de la trama, genial en los diálogos .... No pierdan el tiempo conmigo, adquieran sus libros y léanlos. Así que supóngase que ya he dicho cualquier cosa buena que pueda decirse de un escritor, y pasemos a otra cosa.

Y es que no puedo evitarme quejarme un poco. A partir del tomo III, Sapkowski empieza a marear la perdiz de mala manera. La trama se divide y se divide y se divide. Aparecen cientos de personajes, algunos de los cuales no duran mas que un capítulo. Ojo, que se leen bien, y siempre cubren algún aspecto del mundo o la historia global, del que no podían ser testigos los principales, o lo explican de modo mas íntimo, y que al contrario que la costumbre de los autores anglosajones, no pierde el tiempo con interminables descripciones, puede que mete paja, pero es paja movidita, en la que ocurren cosas, aunque parezcan poco importantes.

Ello puede inducir al lector al despiste, agraviado por el ritmo de publicación de la serie, cuando puede pasar mas de un año entre libros, es difícil recordar lo que estaba pasando, y quienes eran todos los personajes, de verdad que hay muchos, y tiene la divertida costumbre de presentar a un montón de personajes justo al final de un libro, y que encima, ni siquiera salgan en el siguiente ejemplar de la saga.

Además, a partir del V, empieza a experimentar con la narración, alternando relatos en paralelo, cambiando el punto de vista de uno a otro en medio de una escena, mezclando las historias que varios personajes se cuentan entre sí, avanzando al futuro cuando Geralt y compañía son los personajes de un cuenta cuentos escuchado atentamente por un coro de niños embobados. Es brillante, a veces te alucina la virguería conque está hecho, pero también artificioso, y tal vez innecesario.

Un buen ejemplo es el comienzo de esta novela. Pueden considerarlo spoiler, aunque yo no lo vea así. Esta novela empieza en el lejano futuro al que me referí antes, que son los tiempos del rey Arturo, donde la mismísima Nimue contrata a una soñadora profesional para investigar las leyendas del brujo Geralt de Rivia, la hechicera Yennefer y la brujilla Ciri. Esto da pie a reflexiones sobre los mitos y leyendas, la historia, las parabolas y el arte de la narración, y para hacer un resumen de lo ocurrido, usar breves flashbacks para mostrarnos por donde anda cada personaje y situar todas las piezas en el tablero. A mi entender, totalmente prescindible. Practicamente desaparecen a la mitad del libro, y afortunadamente, porque no era la historia que habíamos comprado. A veces tengo la sensación de que se enredaba con estas cosas para ganar tiempo e ir pensando lo que hacer.

Finalmente la novela avanza y avanza bien, muy entretenida, llevando a cada personaje a donde tiene que ir, y la historia alcanza su conclusión lógica, no apta para corazones dolientes, porque las cosas no acaban nada bien para casi nadie, y hay mas muertos que en una tragedia griega. No queda casi resquicio para la esperanza, en un ligero tono poético, porque aquí se llega al verdadero objetivo de Andrzej Sapkowski.

Sapkowski no pretende contar el armageddon final entre el bien y el mal, sino que utiliza los clichés de la fantasía para analizar el mundo real, el nuestro. Algunas metáforas parecen evidentes, como el reparto del mundo que llevaron a cabo los aliados después de la segunda guerra mundial, pero no es tan específico. En este volumen habla de cosas como los verdaderos motivos que llevan a las guerras, la despreocupación de los gobernantes por el bienestar de sus pueblos, en aras de la alta política, la limpieza étnica, los crímenes de guerra, la hipocresía con la que los ejércitos alientan estas prácticas durante un conflicto para luego condenarlas a su fin, las atrocidades que se cometen en nombre de la economía, el fanatismo en sus peores expresiones. Las consecuencias de la guerra sobre la población civil....

No lo que se describe no es agradable, porque es tremendamente plausible a pesar de ocurrir en un entorno fantástico con magos y enanos. Los personajes viven en un mundo injusto, que no pueden cambiar, y que castiga irrevocablemente a aquellos que "mean contracorriente". Un libro y una saga dura, en la que conviven la violencia y la ternura, lo sórdido y lo poético, la frialdad de los poderosos y la indiferencia del mundo, junto a la camaradería y la alegría de vivir. En resumen, a pesar de sus defectos, una gran obra.

sábado, 19 de junio de 2010

SPIN de Robert Charles Wilson



Spin es la primera novela que leo de Robert Charles Wilson, así que no puedo decir mucho de él. Los resúmenes de sus novelas indican que casi todas ellas tratan de como evoluciona el mundo ante un hecho impensable y extraño, que lo altera por completo y cambia la visión de sus habitantes.

Spin no se trata de una excepción. De repente, la tierra es rodeada por una misteriosa membrana que la aisla del flujo temporal del resto del universo, un año en la tierra equivale a 100 millones de años en el exterior. Las estrellas han desparecido, los móviles o las comunicaciones por satélite no funcionan, y los seres humanos tienen que vivir con el hecho de que en algún momento dentro de sus propias vidas, unos cincuenta años, la tierra dejará de ser habitable.

La novela cuenta como reacciona el mundo ante este hecho, a través de tres personajes principales, los mellizos Diane y Jason Lawton y su mejor amigo Tyler Dupree. Jason toma como responsabilidad personal la salvación de la especie humana, o al menos la comprensión del fenómeno de la membrana, que pronto será llamada Spin, por cierto, que mis recuerdos del modelo atómico no me permiten entender porque. Diane busca refugio en la religión y Tyler, .. bueno. Tyler podemos decir que sigue con su vida. En mi opinión hay algo de lo que yo llamo el "síndrome del narrador", en este libro. Tyler es el narrador, como tal, su función principal es la de ser testigo de lo que hacen otros y contárselo al lector, con lo que queda un poco desdibujado, sabemos mas de gente a la que ve un par de veces al año que de el mismo. El trauma del Spin, y su complicada relación con Diane le crean trabas para relacionarse y abrirse a otras personas, pero se convierte en médico, es una persona amable y compasiva, aunque algún personaje secundario se lo eche en cara, y un amigo fiel.

La evolución del mundo es totalmente creíble, tras los periodos histeria iniciales, la gentes sigue mas o menos como siempre, aunque haya una pérdida general de expectativas y aumenten los suicidios, el fin está demasiado lejos, y muchas personas, como el padre de los hermanos Lawton, ven la situación como una ocasión de sacar tajada. La mayor parte de la gente sigue con su vida mas o menos igual, y por supuesto aumentan los cultos religiosos, su evolución también parece lógica, de un explendor hippy-dionisiaco de pasárselo bien ante los últimos días con el que empiezan, poco a poco, ante la cruda realidad de que el final de los días está a varias décadas vista y hay que vivir, se va formalizando, dividiéndose, volviéndose mas conservador.

No soy una persona religiosa, mas bien lo contrario, por lo que me cuesta empatizar con estos puntos de vista, pero me irrita que en la ciencia ficción se tienda a infantilizar a los personajes que si lo son, convirtiéndolos en fanáticos estereotipados. La realidad siempre es mas complicada. Por eso me ha gustado que el personaje de Simon, el marido de Diane, aparece una persona simpática, de buenas intenciones, a pesar de sus efectos particularmente negativos que llevan a Diane a culto ultra extremista hacia el final de la novela.

La novela acapara múltiples virtudes, tanto en el plano literario como en el "ciencia ficcionero". Todos los personajes son humanos y tienen sus flaquezas, incluso Jason, y están bien desarrollados. Hay un cierto vértigo cósmico, ante la infinitud del tiempo a escala astronómica. El pasaje en que hay un intento de destruir el Spin, causándole un breve mal funcionamiento, la misma noche en que Tyler y Diane por fin hacen el amor, bajo un cielo de constelaciones cambiantes y estrellas aceleradas es para quitar el hipo.

Hay "sense of wonder" a patadas, cuando se intenta aprovechar el retardo del spin para terraformar marte, empleándose subjetivamente menos tiempo en ello del que a un persona cuerda le llevaría leer la trilogía de Kim Stanley Robinson. Además, se dan unas explicaciones convincentes de los motivos que llevaron a la creación del Spin y una hipótesis interesante, aunque no original, de la vida en la galaxia.

Por Internet corre una frase, no recuerdo de que comentarista, que dice que nunca hay que explicar los misterios de un mundo imaginado. Necesitaría todo un post decir lo que pienso de esa opinión, y no sé si mi vocabulario consta de suficientes adjetivos. Afortunadamente, no es el caso de Spin. Si bien Wilson podría habérselo permitido, porque el tem de la novela no es la investigación del Spin, sino la vida bajo él, todo queda medianamente bien explicado.

El estilo es sencillo y elegante, sin florituras, pero capaz de expresar con la misma habilidad la angustia ante una persecución de la policía o un fin del mundo inminente, que las interioridades de los sentimientos de los protagonistas. Si acaso echaría en falta que el largo romance, habitualmente no admitido, entre Tyler y Diane cae en muchos de los estereotipos de la novela rosa, incluyendo el embarcarse en matrimonios avocados al fracaso destrozadas que destrozan vidas, pero incluso a estos tópicos consigue insulflar vida y naturalidad.

¿Que mas cabe decir?. Una novela de premisa, un "what if", ¿que sucedería si...?, llevados hasta todas sus consecuencias lógicas, una buena especulación, con sus momentos emocionantes y conmovedores, con personajes humanos y bien desarrollados. Me gustaría ser como Jason, pero me conformaría si pudiera ser como Tyler.

viernes, 11 de junio de 2010

El espiritu del mago, Javier Negrete


Javier Negrete es un autor con el que empecé frio y he acabado aficionándome. Dicen los americanos que hay muchas formas de despellejar a un gato, lo que, la verdad, es un símil bastante salvaje, pero no se les puede negar su parte de razón. Las cosas se pueden hacer correctamente de muchas maneras. Y las historias se pueden contar bien de muchos modos. Pedro Jorge Romero decía de él que "Dispone de un claro dominio de la narración y de la capacidad de provocar emociones con unas pocas palabras cuidadosamente elegidas". Bien, pues es algo que nunca he visto en su estilo, para mi gusto escribe de un modo demasiado descuidado, y tiene tendencia a subrayar lo obvio, ha contarnos con palabras lo que nos ha dejado claro con acciones.

"La mirada de las furias", me pareció entretenida y poco más, y me quedé con ganas de descubrir como funcionaba el viaje mas rápido que la luz. La novela antecesora de esta "La espada de fuego", me pareció lo peor que mi gusto puede soportar: intrascendente, no quiero decir que solo busque pretenciosas obras sobre las grandes verdades de la vida, pero siempre busco algo que sobresalga por algún motivo. Me he aficionado a autores que escriben pésimamente, porque son grandes narradores, tienen un gran dominio del ritmo o la intriga, porque sus acciones de acción son muy buenas, porque tienen ideas portentosas o imaginativas, ... por muchos motivos, y "La espada de fuego" solo me pareció una más, me resultó inocua, sin grandes defectos, pero sin nada de especial, bueno si, lo de la ciencia ficción encubierta, pero eso tampoco es que me motivara especialmente y eso que Gene Wolfe y la saga del Sol Nuevo todavía no habían quemado las pocas neuronas que me quedaban. Además en aquella época, anterior al advenimiento de Andrzej Sapkowski, estaba hasta las narices de la fantasía heroica, género agotado, repetitivo, que se había convertido en un agujero negro que se tragaba toda la creatividad de la literatura fantástica y la convertía en un erial formado por remakes del señor de los anillos.


Así que no me emocionó lo más mínimo la publicación de la secuela, de hecho la ignoré por completo, pero las cosas han cambiado desde entonces. Gracias en parte al propio Negrete, desarrollé interés por la historia y la mitología griegas, lo que en su momento acabó llevándome a "Señores del Olimpo" (un poco floja la verdad) y a "Alejandro Magno y las aguilas de Roma", y a "Salamina", además de conseguir recuperar alguna novela corta suya anterior ("La luna quieta", magistral), y heme aquí que de repente me he tornado un fan.

Como decía al principio, hay muchas formas de contar una historia. Como de construir una casa. Puedes dedicarte a pintar la fachada, decorarla con estatuas azulejos, y puede quedarte algo deslumbrante. O puedes empezar por asegurarte de que tenga unos cimientos sólidos, asegurar la estructura de vigas y pilares que deberá sostenerla, elegir materiales duraderos. Eso no excluye la decoración, y de hecho la casa será mas llamativa si luego te dedicas a ello, pero hay que fijar primero todas estas características si quieres que se sostenga, y aunque luego la decoración no sea gran cosa, será un buen lugar donde vivir.

Bien, pues Javier Negrete ha logrado una gran maestría narrativa. La estructura que sostiene sus tramas es tan firme como sólida, aunque la decoración no me parezca espectacular, aunque esto es subjetivo, y probablemente no sea su intención.

"El espíritu del mago", consta de varias acciones en paralelo. Los capítulos se distribuyen entre los protagonistas del anterior volumen, Derguin Gorión y Kratos May, el adolescente Darkos, al menos inicialmente Ariel, y un misterioso castillo cercado por la nada, que aparece muy escasamente en la novela, y que el lector veterano en esto de la literatura fantástica descubrirá su secreto la segunda vez que aparezca. El comienzo tal vez sea lo mas flojo, porque no parece haber nada que una unas historias con otras, simplemente se va cambiando de un personaje a otro. Además, no se si debido a los años pasados desde que leí "La espada de fuego", que no he vuelto a ojear, que el mundo imaginado por Negrete me resulta bastantes inaccesible, tengo claro que hay muchas naciones, como todos, pero no lo que distingue a unas de otras, o a unas culturas de otras, y me monté un cacao bastante gordo al principio, entre ritiones, nesitas, Malabahis y que se yo que mas. Por algunos momentos me recordaba los galimatías que se montaban en los entrañables comics de Conan, cuando empezaban a liarse entre argoseos, zingarios, khotios, shemitas, estygios, vendios.... pero tranquilos, cosa se anima.

Al contrario que en las sagas modernas, en los capítulo ocurren cosas interesantes no sólo al final, sino también por en medio, e incluso al comienzo, y cada capítulo hace avanzar la historia. Aquí es donde entre en juego la maestría de la que hablé antes, la estructura. Escribir bien no consiste solo en ser capaz de ponerse poético o hipnotizar con tus recursos estilísticos, sino en ser consciente de que se cuenta una historia y contarla bien. Negrete maneja con soltura los diferentes hilos de la trama, se preocupa de que cada personaje tenga una mínima psicología y unas motivaciones lógicas y que actúe y evolucione de acuerdo a ellas. Juega limpio con el lector, jamás se saca un conejo del sombrero o un Deux ex Machine tirado por los pelos. Puede sorprender y lo hace, pero siempre ha dado las pistas, siempre ha preparado el terreno para cada crisis a la que se enfrentan los protagonistas. Todo está preparado y bien montado, las piezas encajan, encajan bien y además el relato es emocionante y entretenido, aunque a veces la extensión de la novela juegue en su contra.

Me explico: hay un momento al comienzo de la historia en que se describe con mucho cuidado una casa. Bastantes páginas después, habían pasado ya unos días de lectura, se monta un cirio en dicha casa. EL follón se sigue mucho mejor si tienes en mente la descripción de la casa, pero a mi ya se me había olvidado. La novela es tan larga que puede pasar mucho tiempo entre el momento en que se prepara el escenario para la acción y cuando finalmente esta ocurre.

Luego, yo al menos no consigo hacerme una idea del mundo que está fabulando, se que existen diferentes naciones, y diferentes pueblos, pero no acabo de hacerme un cuadro en mi cabeza de lo que los caracteriza, con la excepción de las amazonas, las atagairas, que son muy bien plasmadas en esta novela. Bueno y puede que Narak, cuya democracia recuerda inevitablemente a Atenas, y que tal vez sea la parte mas lenta de la novela

Además, al haberla leído después de "Alejandro" y "Salamina", no soy consciente de la evolución del autor, y aunque emocionante y espectacular, la gran batalla final no parece a la altura de la de las otras novelas, y para colmo, descubrimos que esto no ha acabado y queda mucho por delante.

Con eso y con todo, es una buena novela, plenamente disfrutable y recomendable, de un autor que se mantiene en muy buena forma, y que cada vez narra mejor sus historias. Espero que no tarde tanto en decidirme a leer "Atlantida", por cierto que la naturaleza parece empeñarse en hacerla publicidad y los volcanes se están poniendo muy marchosos sin que intente aprovecharlo ningún editor desaprensivo.

Para terminar, un par de consideraciones.

Primero: no se cuantas ediciones van de "La espada de fuego" y "Salamina" me da la impresión de que ha sido un gran éxito. Sin embargo, Negrete no contempla la escritura como un empleo a jornada continua, y se quejaba en una entrevista del trabajo que daba vender los libros hasta a los escritores profesionales. ¿Cuanto hay que vender en este país para poder ganarse la vida?

Segundo: Pongámonos frikis, a mi esta historia del dios derrotado y enterrado que duerme y se mete en los sueños de los vivos, me recuerda un montón a la historia del celestial durmiente de la marvel. ¿Será Javier Negrete un marvel zombie?. No lo creo, la experiencia me ha demostrado que los espectadores vemos siempre referencias a nuestra cultura personal, que no tiene porque ser la del autor, y, salvo lo de los sueños, lo mismo podría ser Cthulu, pero me hace gracia...