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No creo en la crítica objetiva. Sólo conozco una o dos personas a las que le interesan mis opiniones. y a veces creo que lo hacen por cortesia.

miércoles, 6 de octubre de 2010

Mi eReader y yo



Mi eReader llegó a mi a través de un camino tortuoso. Llevaba años fantaseando con comprar uno, y mirando los escaparates de la Fnac. Tenía casi decidido un modelo que pensaba comprarme en vacaciones. Y justo antes de que llegaran, en la celebración de mi cumpleaños me preguntaron que que me compraban. Les sugerí el ebook entre otras cosas. Me pidieron un modelo y dije no se que de uno de Sony, porque en la fiesta de despedida de un compañero de trabajo se habló de regalarle uno, y decían que había uno barato de Sony.

Así que mis hermanos se aliaron y me llegó el PRS300. Y chicos, barato, ¡una mierda!.

Ya me he terminado mi primer libro con él , hagamos balance de su uso: nunca es nada de color de rosa. Por su ligereza y lo fácil que resulta cambiar de página, cosa de apretar un botón, es lo mejor para leer ene l metro. Eso es innegable. Sin embargo, cuando lees un libro, lo tienes abierto por la mitad, y tu vista recae sobre dos páginas. Pasar la página en el metro puede ser un show, incluso puedes tener que cambiarte el libro de mano, pero solo lo haces cada dos páginas. En cambio con este cacharro hay que hacerlo cada pagina.

Como la pantalla es pequeña, hay que ponerle el zoom, lo que significa que estás viendo como mucho medía página a la vez. O sea que cambias de página como 4 veces mas a menudo mínimo. Y cada vez que lo haces, la pantalla se queda en blanco por un momento, forzándote a hacer una molesta pausa, en el peor de los casos puedes perder el hilo de una frase. Al final empecé a cogerle el tranquillo a darle a siguiente página un par de líneas antes de haber terminado la página, pero entonces resulta que la siguiente página está en blanco, tarda mucho menos en generarla, y te pasa la que estaba sin haber tenido tiempo de leerla.

Además el zoom puede hacer cosas raras al distribuir el texto, y te quedas con páginas en blanco o con muy poco texto. Como no lleva iluminación no cansa la vista, pero si intento leer en la cama, debido a la ubicación de la luz de mi habitación, apenas puedo verlo.

De todos modos, he descubierto que los pdfs piratas se ven mejor que los oficiales. Aunque parezca mentira, los oficiales suelen llevar muchas tonterías, solapas con el nombre del autor, los capítulos, la editorial, que se distribuyen de formas raras y ralentizan el refresco, mientras que los piratas suelen ser solo texto-texto-texto y se distribuyen mejor por la pantalla, que tarda menos en configurarse.

A pesar de todo, estoy muy contento con mi eReader. Pero estaría mucho mas contento, sino fuera porque esta semana, a todos los del trabajo les ha dado por comprarse un kindle, el precio es menor, la pantalla es mas grande, tiene un teclado…… No se, me da la sensación de volver a haber hecho el primo.

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