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No creo en la crítica objetiva. Sólo conozco una o dos personas a las que le interesan mis opiniones. y a veces creo que lo hacen por cortesia.

jueves, 30 de junio de 2011

Shadow Land



Finalmente se publico "Shadowl Land" y se han cumplido todos los presagios. Es decir, una saga floja y previsible. Diremos en su favor que resulta medianamente entretenida, y que el apartado gráfico es bastante decente. Roberto de la Torre lo hace bien, aunque me sigue pareciendo innecesario emborronarlo todo y le dé por ponerle perilla a Danny Rand. Billy Tam cumple y el Checheccto la caga. Andy Diggle acumula tópico tras tópico, y le hace a uno preguntarse porque está tan bien valorado este hombre.

Quiero decir, “Los perdedores” estaba muy bien, un divertimento inteligente, pero aparte de eso ¿Qué ha hecho? Unos cuantos episodios de los Thunderbolts que no estaban mal, pero que ni eran una maravilla ni llegaban a ninguna parte, un thriller flojillo “El cazador de ratas”, y algunas otras cosillas de poca envergadura, donde predomina la acción, no tengo absolutamente nada en contra, pero esos mimbres le ponen en la categoría de Chuck Dixon o Larry Hama, no en la del Miller bueno ni el Brubaker. Es difícil decir si la culpa es toda suya, o hay que atribuírsela también al Quesada, las influencias editoriales han campado a sus anchas, convirtiendo lo que Diggle pretendía que fuera una saga de muchas, en la única de su etapa, una etapa mas breve de lo que pretendía, y convertida en un crossover de los personajes urbanos, algunos de los cuales no encajan por ninguna parte en la historia (Hablo en concreto de Lobezno y su incorporación al final “porque si”). ¿Y que pinta Pantera Negra ocupando su puesto al final?. A ver que otro personaje reemplace al héroe bajo el disfraz es una táctica común, que puede o no resultar, pero ¿a que Pantera Negra?. La verdad es que yo hubiera preferido a Foggy Nelson, al menos habría sido un personaje de la serie. Para hacer esto Pantera Negra hubiera debido estar en danza por los tebeos de Daredevil durante unos cuantos números. Así el lector de la colección podría haberse sentido implicado con el personaje. Pero no ocurre así, aparece por sorpresa al final en lo que parece un anuncio publicitario de una nueva colección, pero no la continuación de nada.

Esperaré a emitir mi juicio sobre Diggle hasta que vea si llega el “Reborn”, que ha tenido mejor recepción, y que parece que será la última historia decente del cuernecitos que leeremos en mucho tiempo. Ya expliqué aquí la opinión que tengo de Mark Waid, y cada vez que abre la boca para explicar sus planes me hecho a temblar.

La edición es curiosa, tomo supercaro con la serie principal del crossover y los episodios de la colección regular, remontados para que encaje bien y secuencialmente las distintas partes. Normalmente me parecería un engendro, pero creo que ha quedado muy bien, a pesar de la disparidad gráfica da una mayor sensación de todo y de leer una sola historia en vez de una agrupación de números de diferentes colecciones.

En fin una historia entretenida, con algún buen momento, pero en líneas generales flojilla y poco interesante. Tal vez los fans de los cross overs y grandes eventos, esas historias sin mucho sentido que consisten en que un montón de héroes se pasean de un lado a otro, en ocasiones sin pegarse, con la única finalidad de abarrotar las páginas de figurines, sean mas capaces de disfrutarla, yo personalmente las odio (Espero que Mark Wolfman se arda en el infierno durante toda la eternidad por su invención).

viernes, 24 de junio de 2011

"Soy Leyenda" de Richard Matheson


Existen una serie de libros que parece que todo aficionado a la literatura fantástica tendría que leer, que tengo ganas de leer, y que por algún motivo nunca leo. En este grupo tengo incluidos “Neuroamante”, “Mercaderes del espacio”, “El prestigio”, “Los libros de la sangre” y por supuesto, “Soy leyenda”.

Bueno, ya ha caído uno. La cosa avanza. El argumento a estas alturas debe ser bien conocido, por todos, después de tres películas (Ia mejor, en mi opinión, la primera de todas….!LA DE VINCENT PRICE!). Lo primero que llama la atención, sobre todo si no has visto la de Vincent Price, es que se trata de una novela de vampiros. De hecho es un gran clásico de las novelas vampíricas, y la precursora del género zombie. Las victimas de la plaga se levantan de sus tumbas poseídas por la sed de sangre, con sus facultades mentales disminuidas y alérgicas al sol y al ajo. La causa no está en la radiación, ni en la contaminación, aunque pueda haber influido, ni por supuesto en la ingeniería genética, desconocida cuando se escribió, sino que es una vieja plaga que causó la leyenda del vampiro, que rebrota para destruir el mundo.



La mayor diferencia con respecto a las películas, legendario final aparte, es que el protagonista, Neville, no es un científico ni un investigador. Es un hombre corriente, un obrero de una fábrica, casado y con una hija. Convertido como Juan Salvo en un Robinson Crusoe urbano.



Reconozco que era bastante escéptico con esta novela. En primer lugar, el género post-apocalíptico no me atrae lo mas mínimo. En segundo, en un primer momento la prosa de Matheson me resultó demasiado funcional. Al listillo que llevo dentro le parecía que se le notaba demasiado su otro oficio de guionista de cine y televisión, y se limitaba a narrar escuetamente las diferentes vivencias de Nevilla, y que los momentos teóricamente terroríficos estaban muy exagerados.



Aparte de ello, la explicación científica que da al vampirismo no me convenció lo mas mínimo.



Nada de eso importa. Poco a poco me fui sintiendo involucrado en las vivencias del protagonista. Es difícil no simpatizar con los intentos de Neville de aplicar el método científico. Sus asaltos a la biblioteca en busca de libros que le permitan aprender patología, el modo en que aprende de modo autodidacta y con esfuerzo lo que necesita para estudiar la plaga, aprende a usar microscopios y material de laboratorio, es realmente heroico. Y fútil. Por no hablar de su soledad. Su absoluta soledad.



Neville vive en un aislamiento total, ansioso por algún tipo de contacto hasta la locura, siempre en el borde de la depresión y el alcoholismo, atrapado en una rutina que le permite sobrevivir, pero sin ningún objetivo mas que seguir viviendo. Desde el comienzo asistimos a su rutina diaria, que consiste en reparar la defensas de su vivienda, reponer los ajos, afilar estacas, hacer acopio de suministros, y encerrarse a cal y canto para pasar las noches cercado por el ejército de vampiros que nunca ceja en su empeño, noche tras noche. Esta cotidianidad y el flashbacks en que cuenta la muerte y el regreso de su mujer son de lo mas escalofriante. Junto que nunca sepamos, aunque lo imaginemos, que ocurrió después de su regreso. Para el momento en que encuentra un perro, el lector ha sido ganado para su causa, y vive el largo cortejo al que somete al can para ganar su confianza con la misma ilusión. Y con la misma desesperación finalmente.



¿Y que decir de su final? Tan descorazonador que hasta en la primera película, que mas o menos lo mantiene, tuvieron que edulcorarlo, no por popular entre los amantes del fantástico menos desolador. ¿Qué se puede decir? Richard Matheson hizo leyenda.

miércoles, 22 de junio de 2011

"El instante Aleph" de Greg Egan


Primera novela que leo de Greg Egan, después de dos libros de relatos. La experiencia me ha resultado agridulce, aunque me sigue pareciendo un magnífico escritor de ciencia ficción, aquí le he visto mas peros literarios, que pueden agriar la lectura.

El protagonista es un periodista televisivo que, al comienzo de la narración, está realizando una serie de reportajes sobre los aspectos negativos de la ciencia. Para mi gusto, se enrolla demasiado en esta parte. Los entrevistados son personajes interesantes, así como los temas que tratan, la primera escena, como bien dice el prologo, es escalofriante, y cumplen su cometido: se exponen algunas de las ideas que luego se irán desarrollando, a la vez que se presenta al protagonista, y se describiendo su situacion personal y el mundo en el que transcurre la acción.

Realmente no me molestó, pero en ocasones soy un lector muy paciente. Uno mas irascible podría pensar que la trama se pierde en divagaciones y tarda demasiado en comenzar. Finalmente comenzamos, y es enviado a cubrir un congreso de física en el que se espera que se exponga por primera vez una teoria del todo. Congreso que tiene lugar en una isla artificial creada mediante la aplicación de ingenieria genética ilegalmente, puesto que no se disponía de las patentes, detalle que es importante en la trama.

A partir de aquí ofrece tal variedad de tramas, y tantos niveles de lectura, que cuesta enumerarlos todos, ademas incide en puntos de vista que pueden resultar desagradables para muchos lectores. En muchos sentidos es una novela de tesis, en la que se nos narra el proceso que lleva a Andrew Worth a afrontar su propia carnalidad, la no existencia de ningún yo o alma ajeno a su cuerpo, y la constatación de la naturaleza química de los valores humanos.

Sin apoyarla explicítamente, se plantean la inutilidad de los sentimientos o del sexo, como valores en sí, y aparecen personajes que han renunciado a ellos, y que son retratados de forma positiva. Lo que les distingue es la tolerancia, son gente que no pretende extender sus valores al resto de la humanidad, pero que los defienden calmadamente. A la vez se aprovecha para poner en ridiculo a todos los místicos, religiosos y parecidos, incluidos pseudociencias, o creencias pseudo-científicas, que se limitan a aceptar una parte reducida de la ciencia e ignorar el resto.

Aparte, está la trama que podríamos denominar política, y que es una exaltación de la anarquía. Se nos describe la sociedad de la isla de Anarkya, una creación bastante remarcable por si sola, se nos habla de la techno-liberation y de sus problemas con los demás gobiernos, o mas bien con las multinacionales.


Luego está la metafísica, podríamos llamarla, que es donde pega el salto de fé, pues especula con que la información se mezcle con el mundo físico, se saca de la manga la antropología cósmica, y aquí se mete en temas puramente filosóficos..(de momento). Como el “quien fue primero la gallina o el huevo”, especula sobre que pasaría si la leyes que rigen el universo, no existieran (o existieran en estado indefinido), hasta que se investigan, y entonces toman un valor fijo. De este modo la consciencia iría creando el mundo al investigarlo (no por algo dicen que esta novela forma parte de la trilogía solipsista). Yendo un paso mas allá, la primera persona que entienda una teoría del todo, se convertiría en la piedra angular de la creación, que se extendería hacia atrás en el tiempo dando lugar… a todo.



¿A que mola?



De modo que se monta una especie de thriller de espionaje con conspiraciones entre distintas facciones en conflicto, intentando influir en cual de las distintas TOE será la primera que se termine, para darle al universo una y otras características, o incluso intentando evitar que se terminen alguna que por su “recursividad”, podría destruirlo. Es una paranoia muy divertida, que ocupa la mayor parte de la novela, y que sin embargo me parece mas floja. Además, se enreda mucho en diálogos muy abstractos cuando se habla de las distintas TOEs y su sus problemas y aciertos, y desde mi total desconocimiento científico, pero insondable experiencia lectora, dichos párrafos me sonaron a "condensador de flufo" y tecnojerga a lo Data. Bueno, tal vez porque no consigo acabar de creérmela, aunque a fin de cuentas de lo que se trata es de especular, ¿Qué pasaría si ocurriera que?, no de formular una teoría científica, pero todo me resulta excesivamente rebuscado, y a la intriga le falta ritmo y emoción.


Cosa que no ocurre con la evolución del personaje principal, que salvo un enamoramiento demasiado brusco, resulta creíble y humana. Andrew Worth es un periodista científico, maniaco del trabajo, incapaz de mantener una relación, a pesar de que se esfuerce mucho en ello (ese es el problema), completamente escéptico acerca de lo místico y religioso, condenado a seguir las directrices del mercado, y redactar reportajes que contradicen sus propios puntos de vista, que en lo relativo a temas como la propiedad intelectual sigue la pauta predominante, sin cuestionar lo establecido, pero poco a poco adquiere conciencia social ante el contacto con la gente de Anarkia, de los que aprende solidaridad, de modo que un tipo cobarde y en principio egoísta, acaba arriesgando su vida por otros.

De modo que valorarlas individualmente resulta penoso y no es una buena idea. Como ya dije el comienzo se puede hacer largo, y la trama de intriga no es muy allá. Sin embargo funciona muy bien, en cuanto a que cumple sus objetivos, dirige la atención del lector hacia muy diversos temas, todos ellos muy interesantes, y consigue que se cuestione sus creencias mas arraigadas. Dicha variedad temática hace que pueda ser disfrutada tanto por los aficionados a la ciencia ficción hard como los distópicos a los que solo les interesan las fabulaciones que analizan el presente por medio de un futuro cercano.

martes, 14 de junio de 2011

"Feral" de David Jasso


No es justo empezar por el final, y reseñar primero la novela que he terminado hoy mismo. Pero bueno, el orgullo patrio manda, y creo que es casi una obligación reseñar todo obra de compatriota que lea, hay que publicitar a la gente hablando de ella, aunque sea mal.

"Feral" cuenta la historia de una colonia minera espacial que es aniquilada por unos guerreros alienígenas de tecnología muy superior, por motivos religiosos. El hecho de que su religión propugne que la vida es una abominación y que son la raza elegida para aniquilarla del universo, sólo es ligeramente mas enloquecido que algunas cosas que los humanos nos hemos apañado para creer.

"Feral" me ha gustado, tal vez no me ha entusiasmado pero está bien. Eso es una opinión, y como diría Rodolfo Martínez las opiniones no valen nada sino son razonadas. Esto es más difícil. Me ha gustado porque es una historia entretenida y emocionante, porque apenas dura 300 páginas y va directa al grano, (letra grande, dibujitos y capítulos cortos), y por el personaje del pervertido.

Con esto me refiero a uno de los ferales, que se caracteriza por tener fantasía en las que perdona la vida a sus víctimas, como dice al final de su capítulo de presentación, le "gusta no matar", lo que en su cultura supone el simún de la perversión. Al contar esto no estoy soltando ningún spoiler, a fin de cuentas en los avances que había por internet era este capítulo precisamente el que se ofrecía. El proceso que se nos relata, como pasa de avergonzarse ante sus tendencias a finalmente aceptarse a si mismo, aunque lo mantenga en secreto, puede recordar fácilmente a la evolución que han tenido algunos homosexuales, aunque puede extrapolarse a cualquiera que tenga una conducta sexual que no esté socialmente aceptada.

En la sociedad feral lo que no está aceptada es la compasión, o el amor a la vida....y esa prohibición los vuelve irresistibles. Se formula así una brillante reflexión de como las creencias modelan nuestros valores y de como lo que para uno es bueno para otro puede resultar una abominación, relativismo cultural que dicen, con sutileza y efectividad, además de la atracción por lo prohibido.

El resto es arrastrarse por túneles a oscuras y asistir a las matanzas de los ferales, servidas con impersonal eficacia. Se fijo en alguna parte que eran "como los aliens con la tecnología de los depredadores", a mí la verdad, sólo me recuerdan y mucho a los depredadores, aunque con una ideología que parece bastante diferente, extrañísima para nuestros ojos, o al menos los míos, pero que David Jasso consigue hacernos creíble al leerla, lo cual sin duda es un gran acierto.

Autor de terror, más que de ciencia ficción, David Jasso comete algunos de los errores típicos de los novelistas primerizos de ciencia ficción: explica demasiado. Incide excesivamente en los gadjets tecnológicos del relato, los implantes neuronales y esas cosas, y en cambio en otras no explica lo suficiente.

Esto es una opinión totalmente personal. Pero creo que este tipo de historias funcionan en gran medida gracias al entorno en que transcurren, o así al menos lo hacen en la gran pantalla. Las películas de Alien se mantienen tan bien, en gran medida por el descubrimiento de lo mucho que tienen en común una mansión en ruinas y una nave espacial gigantesca, sus múltiples recovecos y lugares en sombras. El diseño de producción, el escenario, les da un enorme encanto. Literatura y cine emplean lenguajes diferentes, pero eché en falta una mayor descripción del escenario, de la colonia. Como eran sus corredores y cubículos, a que altura estaba exactamente el techo, que anchura tenían sus pasillos, si había realmente edificios dentro de ella (creo que sí), o eran todo puertas y estancias. Sin esas coordenadas visuales, me imaginaba a los protagonistas en un pequeño claro en medio de la oscuridad, si modo de saber que había unos pasos mas allá, de modo que lo mismo pudieran estar en un estadio de fútbol que en un pasillo.

Naturalmente eso habría necesitado un par de grandes pasajes descriptivos, lo cual podría haberle restado dinamismo, quien sabe. Lo mismo se puede decir de los personajes, de quien habría deseado saber más. Entre otras cosas.

El tema de los personajes. Quitando al feral, me ha parecido lo más flojo.
Punto número 1: Marea, la protagonista. Se supone que tiene casi 18 años-t. Bueno, no lo parece, sus desvaríos románticos parecen dignos de 13 años. De todos modos, cada persona es un mundo, y no salgo lo bastante con jovencitas para juzgarlo.

Punto número 2: Helecho. ¿Que sabemos de él? Casi nada. Su función en la historia es fusionarse mentalmente con Planta (de quien no hablaré). Tiene una función en la historia, pero no personalidad propia. El caso es que el tema de la fusión mental y su desorden de mentalidad posterior está bastante bien resuelto, podría haberse aguantado como un buen relato, pero en una novela espero mas definición.

Punto número 3: Inter. Como odio a éste. Y no porque sea odioso (lo es, esta hecho a posta).Es porque su presencia me parece que trivializar la novela. Inter es un puto loco. El psicópata de turno. Desde su primera aparición sabemos que está como una cabra. Y es el único que se comporta egoísta mente, que piensa únicamente en su supervivencia, y se comporta de modo rastrero, traicionero y cruel. Conclusión: los únicos que se comportan así en una situación límite son los que ya estaban locos. Personalmente no me lo creo, y me parece que edulcora el fondo del relato, las acciones de Inter habrían resultado mucho mas impactantes si hubiera sido una persona normal, que se vuelve en contra de todos los valores que se le han inculcado cuando ve su vida peligrar, como haríamos la mayoría. Hace mucho que creo que el heroísmo es la excepción, no la norma.

A raíz de las acciones de Inter, la escala temporal me ha resultado un poco confusa. Igual estaba distraído y me he perdido algo, pero desde el punto de vista de Marea la historia parece transcurrir en un periodo de tiempo muy corto, un par de días a lo sumo, (noche de pesadilla y día de pesadilla) y en ese tiempo Inter se las arregla para ser capturado y mantenerse en forma a costa de acaparar los escasos alimentos que les proporcionan. Para que el efecto se note, yo calculo que al menos debería haber pasado 3 o 4 días.

La sátira sobre el control que los poderosos ejercen sobre la gente normal, a menudo con la complacencia de ella, me ha parecido poco efectiva y rutinaria. Realmente no creo que haya querido hacer una reflexión sobre el control que se ejerce sobre el ciudadano medio en los estados modernos, la perdida de intimidad, las mentiras que nos cuentan y esas cosas, pero ahí está, algunas nociones de ello se han introducido. No es un discurso contra el que tenga nada, pero es un discurso tenue, casi me atrevería a decir irrelevante. Ocupa muy poco espacio de la novela, no se profundiza en él, y seguramente no era objetivo de ello. Probablemente no obedece más que a seguir las normas del género, al que llamaré, por decir algo "terror espacial", y cuya obra fundacional, "Alien el octavo pasajero", dejó ya claro que una tenebrosa multinacional, o al menos una "Compañía" siempre tiene la culpa de todo.

Por último, las acciones de Minner - Space me resultan ingenuas en su maldad. No digo que no serían capaces de tal canallada, pero me parece un plan muy poco retorcido. ¿Seria realmente eficaz? ¿Merecería la pena económicamente establecer una colonia para que hiciese de pararrayos? No lo sé, y tal grado de exageración en la maldad me resulta caricaturesco. Y tenemos un secreto tan grande mantenido en una época en que la informática está mucho mas desarrollada que en la nuestra, en la que ya tenemos nuestro Wikipleaps.

En fín, parece que me haya centrado mas en lo que no me ha gustado que en lo que sí, y el caso es que es una novela muy entretenida, que se lee bien, y eso basta para recomendar su lectura.

Here I go again (espero)

Creo haber mencionado alguna vez que la frecuencia de posteo de mi blog es inversamente proporcional a lo atareado que esté en el trabajo. Bueno pues llevo unas cuantas semanas sin escribir nada.

Espero que ahora que el engendro está en producción pueda tener unos dias de asueto. Entretanto el trabajo se me ha acumulado, "El instante Aleph", "Soy leyenda", "Razas del futuro", "Feral", el primero de Sharpe, el final de la saga ninja de Dardevil. No sé si seré capaz de ponerme al día. Bueno habrá que intentarlo.....