Buscar este blog

No creo en la crítica objetiva. Sólo conozco una o dos personas a las que le interesan mis opiniones. y a veces creo que lo hacen por cortesia.

domingo, 30 de mayo de 2010

Anna Mercury


¿A que molaba Trinity, vestida de cuero ajustado, mientras brincaba por los tejados de la ciudad, disparando y peleando?. Eso mismo debió de pensar Warren Ellis, y por eso tenemos este comic. Básicamente en eso consiste, en una tía buena vestida de cuero moviendo por los aires, disparando y metiéndose en todo tipo de escenas de acción.

La excusa argumental gira entorno a mundos paralelos y sentido de la responsabilidad, no diré mucho por el tema de los spoilers, pero tenemos que nuestra protagonista tiene apenas unos veinte minutos para salvar una tierra paralela de la destrucción, y que, como si fuera un videojuego, a medida que utiliza sus poderes va perdiendo energía.

La historia está narrada al estilo visual típico de Warren Ellis, ese mismo que hace que uno se lo pase bomba leyéndolo, hasta que, pasados 5 minutos, descubra que ha acabado y piense en el dinero que le ha costado. Todo tiene el aire de un piloto de una serie de televisión, y si lo fuera estaríamos pensando que la premisa mola mucho, pero, ¿que pasará si hacen la serie cuando vayamos por el quinto episodio?. ¿No empezará todo a volverse muy repetitivo, la quinta vez que tenga que salvar otro mundo en veinte minutos?. No podemos saberlo, no sé siquiera si esto tendrá prolongación.

El desarrollo de personajes es inexistente, a fin de cuentas el 80% del comic son escenas de acción. Solo se insinúa que los verdaderos motivos de la protagonista para jugarse la vida no tienen tanto que ver con el idealismo como con una evasión a una vida mediocre en un futuro gris y deprimente.

El compañero de Ellis en estas lides es un tal Facundo Percio, a quien no conozco de nada y que me ha parecido bastante malo. Con Warren Ellis escribiendo los guiones, hasta Rob Leifeld parecería un prodigio de narración y dinamismo, así que por ahí no me meteré, pero le falta la espectacularidad que la historia requiere, algunas escenas que le deja en bandeja de plata, la doble pagina de Nueva Ataraxia, o de la estación espacial, carecen del impacto que deberían tener, porque el dibujante no es capaz de darles la espectacularidad requerida, aunque los coloristas consigan disimularlo gran parte del tiempo. Lo mas que consigue es que la protagonista resulte sexy, que tal vez sea su única preocupación. Eso y que su laaargo pelo revoletea a su alrededor de un modo bonito y muy inconveniente en un combate (mas tarde se descubre que es una peluca),un recurso visual bonito del que ya estoy mas que harto.

Así que ya sabéis lo que tenéis por 15 euros, una premisa curiosa, mucha acción y poco más. Que cada cual decida si es suficiente para él.

viernes, 28 de mayo de 2010

Despedidas 4: Voyager


Y por fín llego al final de esta serie, con la despedida que sin duda me duele mas, porque significa el final de una larga relación con el universo trekkie.

Ya ni sé cuantos años llevaré con una fuerte presencia del universo Stra Trek en mi vida, por lo menos 4 o 5, a lo largo de los cuales he ido encadenando una detrás de otra "Deep Space Nine", "Enterprise", la serie de dibujos animados, y finalmente esta, Voyager. La reelaboración del universo trekkie que empezó con "The next Generation" y concluyó con Voyager, fue un plato extremadamente atractivo, aquejado de exceso de profesionalidad. El mayor defecto que tuvieron todas, fue un exceso de respeto, una voluntad de no dejar huella y de no hacer nada excesivamente original.

Los capítulos de estas series son como diminutas piezas de relojería, todo encaja pefectamente, se sigue un crescendo dramático tan absorvente como previsible, que suele terminar en un climax de órdenes cruzadas en el puente de manda, con una fría calma que oculta la tensión.

En resumidas cuentas, todo solia ser demasiado teatral y convencional, y a pesar de ello las mas de las veces funcionaban muy bien. Por supuesto había picos y caidas en lo que respecta a la calidad de los episodios, algunos hoy dia quedan muy acartonados, y otros sorprenden por el valor con el que trataban conflictos éticos o morales con desenlaces rara vez complacientes.

Voyager es la peor de las tres series, aunque le dé mil vueltas a la mayoría de las series de televisión de ciencia ficción actuales, incluyendo a "Enterprise" y a la lamentable "Stargate", cuyos subproductos desconozco, aunque los paralelismos entre "Universo" y "Voyager" sean evidentes.

La supuesta novedad de la serie consiste en que se trata de una nave perdida en lo mas recóndito de la galaxia, y desconectada por tanto de la federación y sus recursos. La lucha por la supervivencia en tierra extraña resulta a pesar de ello de lo mas suave que se pueda imaginar, la diferencia principal con la vida en el Enterprise consiste en que el uso de los replicadores y la holosección está racionado, por lo demás hacen lo mismo que siempre, incluyendo experimentos cientifícios, reuniones diplomáticas, exploraciones.....Les dará tiempo de dar demostraciones de tolerancia, hacer apología de la investigación, hacerse cargo de grandes responsabilidades, y no traicionar jamás los valores de la federación que como dijo un amigo "hacen que sean los buenos en toda la extensión de la palabra".



En su contra tiene el grave handicap de contar con la tripulación mas sosa y carente de carisma que ha dado la flota estelar, mas insípidos todavía que la del capitán Archer, con la notable excepción del Doctor, un programa holográfico de asistencia en situaciones de emergencia interpretado con maestría por Robert Picardo, que compone un personaje egocéntrico, petulante, snob, pero a la vez abnegado, compasivo y heroico cuando la situación lo requiere. Picardo hace una interpretación cómica dotada de tantos matices que su personaje, paradójicamente un programa de ordenador, se vuelve el mas humano de todo el reparto. Pronto se convierte en el personaje mas atractivo de la serie. Al menos hasta la llegada de 7 de 9, pero esa resultaba atractiva en otro sentido.



Interpretada por Jeri Ryan, esta Borg desconectada del colectivo se ha convertido en el sueño húmedo de incontables frikis, merced a su traje ajustado o a su perenne cara de asco Borg, es dificil decirlo. Para bien o para mal, su personaje puede que sea la aportación mas perdurable de la serie al universo de Gene Roddenberry. Su evolución personal, con vistas a recuperar su humanidad, le llevará a tener frecuentes charlas con la capitana sobre lo que significa ser humano, similares a las que tenía anteriormente con el Doctor, y a las que tenía Piccard con Data, a fin de cuentas se trata de uno de los temas trekkies por excelencia. Su llegada supone toda una revolución, pues a partir de entonces la mayor parte de las tramas girarán a su alrededor, con las excepciones habituales (en todas las temporadas hay algún capítula que va de que el doctor se estropea, o de experiencias cercanas a la muerte)

La serie llega a una conclusión aceptable después de 7 temporadas, con todos los personajes bien colocados, lo bastante emocionante como para dejar un buen regusto, sin dejar nada abierto como en el caso de espacio profundo nueve.

Una serie entretenida, para pasar un rato agradable, con suficientes momentos de interés como para que su visionado no constituya una perdida de tiempo

sábado, 22 de mayo de 2010

Despedidas 2: Los siete de Blake



Esperaba haber terminado esta serie de post la semana pasada, pero motivos personales, (como odio la familia), me han mantenido alejado del ordenador. Ahora, pasada ya la semana de las despedidas tal vez no tenga demasiado sentido, pero soy partidario de acabar lo que empiezas.

Esta semana he acabado el visionado de "Los 7 de Blake". Probablemente la primera serie de televisión de ciencia ficción en que se posaron mis ojos, en una tele en blanco y negro hace ya tanto tiempo.

La serie cuenta la historia de Roj Blake, un ciudadano respetuoso de la ley de una tierra del futuro, capital de una poderosa federación. Mediante el cebo de obtener información sobre sus hermanos, perdidos en las colonias, le convencen para acudir a un mitin de una organización que se opone al gobierno. Una vez en él, le informan de que el propio Roj Blake era el lider de la resistencia, que fue capturado y sometido a un lavado de cerebro que le eliminó sus recuerdos y le convirtió en el hombre que ahora es, que abominó públicamente de sus actos y denunció a sus compañeros. Sus hermanos, por cierto, fueron ejecutados.

Abrumado ante esta información, se retira un momento, lo que le libra de la masacre que las fuerzas del gobierno cometen sobre el grupo, que se estaba intentando entregar pacíficamente.

Incapaces de un segundo lavado de cerebro, le empapelan bajo falsas acusaciones de abuso de niños y le envían a una colonia penal.

Por el camino, lidera un fracasado intento de motín, mientras está retenido, la nave de transporte de prisioneros se encuentra con una poderosísima astronave alienigena, aparentemente abandonada. Varios guardas desaparecen al penetrar en ella. A Blake y sus colaboradores se les ofrece la oportunidad de librarse de una ejecución sumaria si penetran en el pecio en su búsqueda. Lo hacen, se apoderan de él (resulta ser la nave mas poderosa de la galaxia), y tras liberar a sus compañeros empiezan una guerra en solitario contra la federación.

Se trata entonces, de una especie de Robin Hood del espacio. Siempre me ha sorprendido que esa especie de bandolero anarquista sea uno de los iconos mas populares de los estirados, conservadores y monárquicos ingleses. No solo es un héroe nacional que parece oponerse a todos sus valores, sino que en televisión le han reproducido en el espacio e incluso en la antigua china (La frontera azul).

Aún para la época, la factura técnica es muy cutre, aunque no deja de ser impresionante la imaginación que la televisión británica derrochaba en sus series de género fantástico, logrando crear una ambientación vagamente plausible con 4 maquetas cutres, y una excursión a las afueras o aun vertedero para ambientar los exteriores. Un ejemplo mas de que lo que cuenta no es el presupuesto, sino la imaginación, y en aquella época se atrevían a soñar cualquier cosa.

La historia de los 7 de Blake es la de una decadencia. Cada temporada es peor que la anterior. La primera está escrita íntegra mente por Terry Nation, un único guionista que además es el creador de la serie, y se nota. No sé mucho de él, aparte de que guionizó capítulos de la primera temporada del Doctor Who, pero la presencia de una sola voz aporta una gran solidez y coherencia a esta temporada, tanto a sus tramas como a sus temas y a los personajes.

Con una notable influencia de Star Trek, pero un entorno mucho mas siniestro y pesimista, se recorre toda la gama de tópicos sobre gobiernos autoritarios y fascistas, la federación emplea desinformación, propaganda, drogas masivas, tortura, lavados de cerebro, traición, soborno, corrupción, al submundo criminal, y sobre todo, el terror, la fuerza y el derramamiento de sangre. Los guiones están bien construidos, la progresión dramática y el suspense suelen ser impecables.

Terry Nation permanece en algunos capítulos de la segunda y luego desaparece por completo y se nota. La segunda temproada adolece de exceso de episodios, y de giros argumentales apresurados, en ese aspecto el final es muy representativo. Empieza un proceso de infantilización que no terminará hasta el final de la serie. Además, el vestuario es la cosa mas rídicula que han visto jamás esta serie. Con todo tiene algunos momentos dramáticos muy impactantes, pero a partir de aqui todo es cuesta abajo. Desaparecido el personaje de Blake, el liderazgo es asumido por Avon.

Avon, el mas recalcitrante de la tripulación de delincuentes de Blake y supuestamente el mas inteligente. Arrogante, maleducado, vanidoso y con menor capacidad emocional que un vulcaniano, este delincuente infórmatico de clase alta, servía de contrapunto y adversario para Blake. Buena parte de la gracia de la serie, consistía en la relación de desconfianza entre ambos, Avon estaba siempre dispuesto a dar una puñalada por la espalda a sus compañeros, no tenía el menor interés en la revolución y se oponía a todo por sistema. Complementariamente, era el miembro mas eficaz del grupo y el arma secreta que les sacaba de atolladeros en mas de una ocasión.

¿Que oscuros motivos podían llevarle entonces a liderar la rebelción?. Pues nunca lo sabremos, pero a la vez que lo hace su intelencia cae bajo mínimos, y se convierte en el tipo que no para de caer prisionero. Si podemos decir que siempre fue una serie "pulp", no lo fue nunca tanto como en las dos últimas temporadas, en las que solo les falta un duelo en un saloon del oeste. Los argumentos son cada vez mas infantiles, tópicos y absurdos, los nuevos intérpretes (al final de la serie solo quedan 2 miembros de la tripulación original), lo hacen de modo lamentable y llegamos al sorprendente y deprimente final. Precisamente la infantilización que estaban sufriendo no hacía preveer algo así. El capítulo final es digno de una tragedía griega, puestos a acabar la serie, los autores dejan claro que es el final, y lo acaban con el peor destino imaginable para los protagonistas.

¿Fue asi realmente? ¿Tendrían los guionistas algo preparada para una hipotética quinta temporada?. Nunca lo sabremos, pero ahi permanece uno de los finales de serie mas desoladores que he visto.

En resumen, fue una serie que no tuvo mal arranque, pero que durante casi toda su andadura fue tirando a malilla, con momentos de ingenio puntuales. Como curiosidad, dos capitulos fueron escritos por la escritora británica de género fantástico Tanith Lee. Aunque imaginativos, son mas bien malos.

domingo, 16 de mayo de 2010

Despedidas 2: El fin del tiempo 2



Durante la semana que ha discurrido entre el 10 y el 16 de Mayo del 2010, he terminado mi relación con varias series de televisión, algunas de las cuales llevaban varios años en mi vida. Parece una buena ocasión para inaugurar una sección televisiva.


Esta serie fue una tremenda sorpresa para mí. Nunca había visto nada de lo que se emitió por la autonómicas de la serie original del doctor. El proyecto no me despertó el menor interés cuando lo leí por internet. No hice el menor esfuerzo por verla, pero un día me la encontré haciendo zapping y el resto es historia.

El doctor es ante todo diversión, imaginación, intriga, sentido del ritmo y sentido del humor. Es una serie hecha para que los seguidores se lo pasen bien, y en la que da la sensación de que los que la hacen también se lo pasan bien. Si Christopher Eccleston hacía un trabajo fantástico, la llegada de David Tennant fue toda una revolución, naturalidad, ironía, verborrea, Alons,....Christopher Eccleston hacía muy bien del doctor pero David Tennant es el doctor.

Para los que puedan no saberlo, la serie cuenta las andanzas del Doctor, el último de los Señores del Tiempo, una raza de alienigenas viajera del tiempo y guardiana de la continuidad temporal, cuasi-inmortales (pueden regenerarse hasta 12 veces creo) la estabilidad de la realidad y esas cosas. El doctor es el turista definitivo, viaja por el tiempo y las galaxias, extasiándose ante sus maravillas, acompañado por uno o varios humanos, entre los cuales suele haber una mujer habitualmente de buen ver (tonto no es), deshaciendo entuertos, salvando civilizaciones, protegiendo la tierra de innumerables invasiones..., sin armas, sin poderes, solo un destornillador sónico y una sapiencia aparentemente total sobre todo.

La serie tiene algunos defectos, por supuesto, hay al menos un capítulo malo en cada temporada, el tono es a veces excesivamente infantil, se abusa mucho de los condensadores de flufo, y se farcia del carorcias que no veas, la soluciones son improvisadas, absurdas, ....!PERO MOLAN!. Los efectos especiales han ido evolucionando y ahora tiene unas infografías bastante chulas, que contrastan mucho con la cutrez de los decorados y el maquillaje, que a vece sospecho que está buscada a posta: Si no fuera cutre, no parecería el Doctor Who.

Esta étapa de la serie ha estado presidida por Russell T Davies, productor y guionista de gran parte de los capítulos, en los que ha ejemplificado las virtudes y defectos comentados. Capaz de introducir sorprendentes puntos amargos en la historia, y de dejar en múltiples ocasiones al Doctor en situaciones en las que no está preparado, o aparentemente se ha quedado sin trucos, Davies se especializa en argumentos desarrollados ya sea en 12 capitulos o en 50 minutos, en que pequeñas gotas de información dejadas caer aparentemente al azar, de repente encajan y convergen en el climax final. Ahora bien, ese encaje es peculiar, incluso puede ser muy traído por los pelos, aunque su dominio de la intriga y el tempo dramático sea impecable.

Productor y actor se despiden de la serie en 4 especiales que la convierten en la mas larga temporada hasta la fecha, en este apocalíptico "End of Time", en el que ocurre absolutamente de todo. Veremos que tal les reemplazan Steven Moffat y Matt Smith, y esperemos verlo pronto, porque no han pasado 5 días y ya hecho de menos esta serie.

¿Que puedo decir? La mejor serie de ciencia ficción y fantasía que se rueda en la actualidad.

sábado, 15 de mayo de 2010

Despedidas 1: BattleStar Galactica: El plan


Durante la semana que ha discurrido entre el 10 y el 16 de Mayo del 2010, he terminado mi relación con varias series de televisión, algunas de las cuales llevaban varios años en mi vida. Parece una buena ocasión para inaugurar una sección televisiva.

El remake de "Galactica" fue la gran esperanza blanca de las series de ciencia ficción. Una srie de ciencia ficción adulta, bien rodada, de modo moderno, ausente de la teatralidad estandarizada por Star Trek, espectacular y a la vez con personajes creíbles, violenta, cruel en ocasiones, con sexo, situaciones dificiles, oscuridad y ambiguedad moral y una intriga omnipresente que hacia que el espectador se comiera las uñas intentado dilucidar quien movía verdaderamente los hilos.

Todo ello se fue a la mierda en el famoso final "God do it", durante la última temporada. Los conflictos morales, el análisis de las situaciones limites en la sociedad y sus consecuencias en el individuo dio paso a a reiterativas y pretenciosas parrafadas sobre Dios, el destino, la fe y la eternidad y otros grandes y profundos temas, que no se puede decir siquiera que fueran tratados con superficialidad, porque es que ni siquiera eran tratados, solo se mencionaban para que el espectador con ínfulas intelectuales creyera que estaba ante algo muy inteligente y cargado de significado, mientras acallaba los bostezos y esperaba con cada vez mayor impaciencia que empezaran las batallitas espaciales. Confieso que conmigo lo consiguieron durante bastante tiempo.

"El plan" es el postre de tan insípida comida. Viene a ser la historia de las dos primeras temporadas, si calculo bien, contada desde el punto de vista de los Cylon. Es una mera curiosidad, sin mayores pretensiones. Visualmente impactante, es tremenda la calidad que están alcanzando los efectos especiales de la televisión, el argumento no tiene sentido ni importancia para nadie que no haya visualizado la serie. Aunque no carece de algún momento brillante, una buena aproximación será decir que el argumento es una mierda, solo apta para frikis.

Aunque no se puede negar que aclara un poco lo ocurrido en la serie, cuya trama principal también se vio muy perjudicada por giros de guión demasiado inesperados y cliffhangers tan espectaculares que rompieron por completo cualquier esperanza de coherencia, dicha aclaración, en suma, se consigue a base de traicionar una de las premisas fundamentales de aquellas temporadas:

A saber, durante esa época vivíamos bajo la ilusión de unos cylon todopoderosos escondidos en la sombra, que estaban en todas partes, lo sabían todo, y lo manipulaban todo. Sus saboteadores podían atacar en cualquier lugar, de modo totalmente imprevisto, y el espectador hervía de frustración cuando contemplaba como hasta los eximios triunfos que conseguían nuestros héroes, a costa de grandes sacrificios, parecían de un modo u otro trabajar a favor del enemigo. Este telefilme nos descubre que todo eso era falso, que solo había cuatro gatos infiltrados de mala manera, reticentes a dar cualquier paso, y sus triunfos fueron fruto principalmente de la casualidad. O de Dios supongo.

En resumen: !LOS CYLON NO TENÍAN UN PLAN!

Aparte de estar formados por niños malcriados enrabietados y manipuladores, y mansas ovejas de rebaño que se dejaban manipular hasta el matadero.

No se lo que me ha hecho ver esto, después de la gran decepción que supuso su final, pero bien está lo que acaba de una maldita vez, y yo he acabado con este universo ficticio, no pienso malgastar ni un minuto de mi vida con Caprica, y aconsejo a mis hipotéticos lectores que no lo hagan. Sin duda el mayor bien que esta serie acabó haciendo a la ciencia ficción televisa, fue demostrar lo buena que era Babylon 5.

viernes, 14 de mayo de 2010

The Boys: Herogasm


Es un triste momento el de escribir esta reseña. Porque tenia muchas ganas de reseñar un comic de Garth Ennis y explicar lo de acuerdo que estoy con Mark Millar respecto a que es el mejor guionista de la actualidad, y lo mucho que me gustan sus historias, y su habilidad como narrador, dialoguista y todas esas cosas. Además en este tomo le acompaña John McCrea, su colega de aventuras en esa casi-obra maestra que fue "Hitman", quien, si no dibuja tan bien como Dillon, al menos tiene un nivel de compenetración similar con el irlandés chalado. Pero.....

Tal vez fuera por leerlo mientras mi temperatura corporal oscilaba entre los 38 y los 40 grados centígrados, pero la experiencia no me ha podido resultar mas decepcionante. Lo fundamental de este tomo es que no pasa nada. Curiosamente, tal vez como parodia de los grandes crossovers que es se publico fuera de la serie regular de "The Boys", con otro dibujante, y da la sensación de que no ocurre nada porque lo relevante ocurre en la serie principal. Parte del álbum consiste en relatarnos con gran detalle, mediante un flashbaq, acontecimientos que ya se nos habían contado.

De modo que la serie no evoluciona casi parece un episodio de relleno estirado. Tiene algunos momentos graciosos made-in Ennis, la escena del sexo telefónico por ejemplo, y algún detallito dramático, donde de repente personajes prescindibles adquieren gran humanidad, pero es poca cosa.

McCrea por su parte, hace un trabajo totalmente impersonal y mediocre.

En fin, esperaremos al siguiente número de "The Boys"

PD: Aviso a navegantes. Este comic nunca ha sido para personas extremadamente sensibles, pero si son ustedes de los que ni pestañean ante un despiece gore, pero se indignan ante una escena de sexo explícita, rehuyanlo como la peste, no hay casi pagina en la que no aparezca alguien desnudo.Jamas se vio tal proporción de nabos por centímetro cuadrado de papel.

Los Muertos vivientes: En lo que nos hemos convertido


Sorprendente la rapidez con la que salen los tomo de esta serie. A quien la venga siguiendo desde hace tiempo, le diré que encontrará mas de lo mismo. Tras el "busquemos la burrada mas gorda todavía" de la saga del gobernador, en los dos últimos tomos se ha retomado el tono intimista de la serie, no exento de golpes de efecto y momentos de violencia adrenalítica.

Se profundiza algo en los nuevos personajes, al menos en uno, y los supervivientes de los originales van evolucionando, convirtiéndose cada vez más en meros supervivientes natos, dispuestos a todo por defender a los suyos.

Por lo demás no hay grandes sorpresas ni cambios de rumbo, ni nada. Algún momento realmente inquietante, tal vez incluso escalofriante. Como ya dije, mas de lo mismo. Charlie Adlard lo hace bien, pero sigue sin impresionarme. Robert Kirkman si lo hace, pero uno empieza a verle sus deficiencias. Los diálogos, gran baza de la serie, resultan un poco forzados, los personajes siempre están dispuestos a desnudar su alma con suma facilidad, los conmovedores discursos que sueltan resultan poco naturales, jamas se interrumpen o añaden nada, los interlocutores se limitan a guardar silencio, conmovidos. Y todos hablan de la misma manera, empleando el mismo tipo de lenguaje, sin duda el que emplea Robert Kirkman.

sábado, 8 de mayo de 2010

Otro fin de semana

De verdad que había llegado a olvidar lo que me frustra que dejen a mis sobrinos en casa el fin de semana. Era uno de los escasos beneficios de estar en el paro, cuando todos los días son iguales, y tienes tiempo para tus cosas, no te molesta tanto que te agobien unos críos con sus deseos de atención. En cambio, cuando estás trabajando solo dispones de 2 días para tus cosas, y lanzas miradas asesinas a esa par de querubines cuando cruzan el umbral de tu casa.

La verdad es que llevo todo el día esquivándoles no debería quejarme tanto, pero no me apetece ponerme a ver una peli o algo así cuando puedo ser interrumpido en cualquier momento, así que no puedo ponerme a hacer lo que quisiera. Había intentado quedar con los amigos antes de saber nada de esto, pero no han podido (ten amigos para esto). Así que aquí estoy sin planes, con mal tiempo, con un terrible dolor de garganta, sumido en mi habitual auto compasión, aunque, al menos ahora tengo trabajo.

La primera semana no ha sido particularmente gloriosa, el proyecto en el que voy a entrar está hecho una mierda, no veo que usen ninguna tecnología interesante, y el negocio no mola. Lo habitual. De momento no estoy presionado. Me he pasado la semana, documentándome, intentando hacer cosas que no puedo porque no está la parte web aún, y mirando una incidencia que no conseguí nula, productivad nula. Normalmente no me preocuparía, ya he pasado otras veces por esto, pero con la crisis, conque me hayan despedido ya dos veces, conque es el periodo de pruebas... no me siento nada tranquilo. Racionalmente no creo que pase nada, pero mi racionalidad nunca ha poseído el control de mi emocionalidad. Así que pierdo el tiempo desahogándome por escrito.

sábado, 1 de mayo de 2010

La canción de la espada, Bernard Cornwell


Ah, parece que fue ayer cuando me regalaron "El rey de invierno", debido a mi interés por la novela artúrica, de la que acababa de quedar mas que harto despues de leer a Marion Zimmer Bradley y a Stephen Lawhead. La cara que se me quedó debió ser todo un poema. Sin embargo, aunque lo leído se parecía poco a la historia habitual, no tardé en darme cuenta de que era una historia cojonuda. Y desde entonces hasta aquí: los 3 del señor de la guerra, la trilogía de "Arqueros del rey", compuesta de "Arqueros del rey", "La batalla del grial" y "El sitio de Calais", curiosísimas traducciones de la trilogia "The grail quest", compuesta por "Harlequin", "Vagabond" y "Heretic", y llego aquí a la cuarta entrega de Uhtred de Bebbanburg.

Como puede suponerse de lo anterior, soy un gran aficionado a Bernard Cornwell. Me parece el mejor escritor que conozco de novelas de aventuras de la actualidad. No tengo conocimiento suficientes para juzgarle en el aspecto histórico. Las notas que incluye al final dan la sensación de que sabe muy bien de lo que habla, pero que ha menudo distorsiona acontecimientos históricos para adecuarlos a su narración. La recreación de las épocas me parece muy buena, y al contrario de lo que suele suceder, sus personajes nunca parecen personas del siglo XX trasplantadas al pasado. Son hijos de su época y suelen ser guerreros. Son sanguinarios, burros y supersticiosos. Y se les acaba cojiendo cariño, o al menos, se hacen simpáticos. Uthred es un buen ejemplo de ello. En este volumen ya va entrando en la madurez, y se va alejando poco a poco del patán impulsivo de los primeros títulos, aunque aún persistan sus ataques de ira. Aún así, sigue siendo tan capaz de traicionar a sus señores como de renunciar a un reino por defender a un compañero de armas, de forrarse con sobornos y tráfico de influencias como de arriesgarlo todo por el bien de un ser querido, y no diré mas por el tema de los spoilers.

Leer las andanzas de Uhtred de Bebbanburg es sumergirse en el salvajismo y la debacle. Sin omitir en ningún momento los horrores de la guerra, ni la brutalidad y la tosquedad que la impregnan, compartimos la alegría de Uhtred al destripar a sus enemigos, y el gozo que le embarga en los combates en los que se ve constantemente envuelto, la belleza que encuentra en el caos y los incendios, aunque también las pequeñas alegrias de la vida cotidiana y su profundo pesimismo, Uthred solo cree en la inevitabilidad del destino, en la persistencia de la fama y en la guerra, que barrunta como la única constante del mundo.

El destino que no puede evitar, le lleva una y otra vez a defender los intereses de Alfredo "el grande", personaje a quien no para de describir como un meapilas, un beato cercano al fanatismo religioso, un obseso de las normas ... en fin una descripción aparentemente muy negativa, que contrasta grandemente con las notas que aparecen al final de los libros de la serie, en las que se habla de "la gran obra de Alfredo", y cosas así.

Subyace en el fondo el contraste entre la civilización (relativa, esto es la edad media), y la barbarie, entre el orden y el caos, Uthred, aunque sajón, es en el fondo el ideal de vikingo, es un salvaje que ejerce su libertad por la espada, y Alfredo es un monarca que intenta imponer orden en el mundo, a base de leyes e iglesias. Incapaces de comprenderse el uno al otro, las circunstancias y los juramentos conspiran para aliarlos una y otra vez. Y a veces me da la sensación de que, aunque no se fie de él, en el fondo Alfredo siente cierta simpatia por su reticente servidor.

También hay un fuerte anticlericalismo, que ni que Cornwell fuese español. El cristianismo es mostrado de un modo decididamente negativo, incluso con desprecio, cosa que también ocurría en la saga arturíca del mismo autor, aunque también aparecen personajes cristianos positivos.

Cornwell además de todo esto, es un escritor muy hábil, a las ya famosas escenas de batallas, que han llegado a convertirse en un estándar, une una gran capacidad de cambio de registro, que le lleva a combinar en volúmenes breves, la aventura, el melodrama, un sorprendente lirismo y un gran sentido del humor, algo cuartelero en ocasiones, pero muy fresco, repleto de diálogos chispeantes.

Entonces, ¿como está este libro?, pues bien, entretenido, una historia emocionante y sangrienta, con la que se pasan muchos ratos amenos. El único pero que le veo, es que se parece mucho a otras obras del mismo autor. Para mi gusto, lo mejor que hizo fue la trilogía del señor de la guerra, mas que nada porque tenía un plan organizado y cuidaba mas los personajes. Todo lo que le he leído después parece un poco anárquico, como si se lo fuera inventando sobre la marcha, al estilo de "como paso de todo lo que ocurrió en el anterior ejemplar de esta serie para mantener al protagonista en movimiento y meterlo en otra batalla". Y se parecen mucho unos a otros, no he leído a Sharpe, y "Stonhege" y "El ladrón de la horca", tienen pinta de ser distintos, pero el resto se parecen mucho unos a otros, no es un escritor que evolucione e intente cosas nuevas. Se limita a dar a su público lo que espera de él.

No es algo que me moleste, cuando yo soy parte de su público, y aunque siempre prepare el mismo guiso, se trata de un plato muy de mi agrado. Por cierto, que nadie se crea que esto es el último número de una tretalogía, el quinto "The Burning Land", ya ha salido en el extranjero.