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No creo en la crítica objetiva. Sólo conozco una o dos personas a las que le interesan mis opiniones. y a veces creo que lo hacen por cortesia.

domingo, 11 de diciembre de 2011

Ha muerto Joan Carles Planells



No le conocía de nada, y nunca leí su ficción. Me limitaba a leer la entradas en su blog, sobre cine, literatura, televisión o lo que se le antojara. Ni siquiera llegué a comentar nunca nada, realmente no se me ocurrió nunca el qué y tampoco tenía confianza. Para mi era solo una voz congelada en palabras al otro lado del monitor, con la que conectaba un par de veces todas las semanas.

Aunque no siempre estaba de acuerdo con sus valoraciones, apreciaba su sentido común, su objetividad, el modo en que se dejaba de monsergas e iba al grano, su erudición, su sentido del humor…..

Nos ha dejado, un agujero en el corazón de amigos y parientes, y ahora la pantalla repite en vano la necrológica de Ken Russell.

viernes, 9 de diciembre de 2011

"Darwinia" de Robert Charles Wilson



El problema de empezar a leer un autor por su mejor obra, es que luego todas las demás te parecen inferiores. Aunque claro, si no las lees todas, ¿como demonios sabrás que es la mejor?. La primera obra que leí de Robert Charles Wilson fue "Spin", y si llegas a "Darwinia", buscando otro "Spin", te encontrarás con una obra interesante, pero de inferior factura.

La novela empieza bien, con un punto de partida muy interesante. En 1912 toda Europa y una gran extensión del mundo es reemplazada de la noche a la mañana por una tierra salvaje y alienigena, que será conocida irónicamente como Darwinia, pues su aparición parece un milagro puro y duro, que revoca las teorías evolucionistas. La reacción del mundo ante este hecho es bastante creíble, pero no está excesivamente detallada, solo se dan unas breves pinceladas, no estamos ante un intento de historia alternativa, de este nuevo siglo XX ficticio que se nos describe.

Seguimos el viaje de Guilford Law al interior de Darwinia en una expedición geográfica. Durante ella hay interesantes reflexiones sobre la ciencia, la curiosidad, las personas que adaptan los hechos a sus creencias, la necesidad de buscar respuestas, aunque no se profundiza demasiado. EL relato de la expedición me recuerda a las novelas de Julio Verne o a los relatos de expediciones decimonónicas, pero no tarda en adquirir tintes Lovecraftianos, ante los hallazgos que realizan, y la sombra de Lovecraft planeará sobre el resto de la novela, al menos en mi opinión.

Existe una explicación lógica para todo lo ocurrido, lógica aunque metafísica, explicación que define la novela como ciencia ficción y no como fantasía, ucronía, o cualquiera de las múltiples etiquetas que nos encanta dar a la ficción. Y es una explicación a la altura de un misterio tan impactante como el que da lugar al libro.

La novela es corta, pero le sobran páginas. En concreto, todo lo relacionado con Caroline, la mujer de Guilford, es superfluo. Al principio pensé que su línea argumental acabaría teniendo alguna importancia en el conjunto de la novela, que serviría para describir lo que pasa en el resto del mundo mientras Guilford anda perdido en el corazón de Darwinia,...pero no, no tiene ninguna importancia, lo que se cuenta de el mundo se podría haber inferido de las experiencias de Guildord cuando regresa, y para colmo, termina desapareciendo de la novela, sin haber llegado a aportar nada relevante, excepto páginas. Incluso hay un capítulo entero de presentación de un personaje relacionado con Caroline, que con Caroline desaparece de la trama. !Un capitulo entero!. Al menos es un capítulo corto.

Un poco lo mismo ocurre con uno de los "malos", Elias Vale, mas digno de lástima que de odio, cuyas peripecias son algo mas entretenidas, pero que tampoco aporta demasiado. Gracias a él sabemos que los "malos" existen, pero nunca sabremos muy bien que hacen exactamente, simplemente permanece en reserva para el duelo final.

Por lo demás, a mitad de la novela Wilson decide centrar la trama en el tópico de "El elegido que se rebela contra su destino porque quiere llevar una vida normal". que personalmente siempre he encontrado poco interesante. Es un cambio de rumbo poco estimulante, entre otras cosas porque el lector experimentado ya sabe como va a acabar, no se puede luchar contra el destino y esas cosas. Cumplido el trámite, saltamos directamente a la batalla final, alternada con un episodio de horror, lo que da lugar a un climax aceptable y bastante entretenido.

Wilson es un escritor bastante bueno, junto a la utilización medianamente hábil de recursos tópicos de la novela popular moderna, aparecen de vez en cuando perlas de exquisita sencillez y sobriedad, por ejemplo: "Guilford creía saber lo que era la ciencia. No era mas que curiosidad, ... templada por la humildad, disciplinada por la paciencia.", que le hacen digno de todo mi respeto. Brilla en las descripciones de ambientes, cuando se pone poético, cuando se pone metáfisico, y en momentos de introspección, mientras que en las escenas de acción hace un trabajo simplemente apañado.

Concluyendo, es una novela atractiva, pero no imprescindible. Irregular, ciertamente entretenida, con momentos brillantes y un atractivo punto de partida, no desarrollado todo lo bien que debiera, medianamente bien escrita, resuelta de manera un tanto tópica y la que le sobran líneas argumentales.

miércoles, 7 de diciembre de 2011

"El mundo de los No-A" de Alfred E. Van Vogt



El mundo de los No A! es sin duda la mas famosa novela de Alfred A Van Vogt. ¿Y que significa No A? No Aristotélico. ¿Que significa eso? Pues, eh..... En la novela se refiere a una ideología que se caracteriza porque.......esto.....!El mapa no es el territorio!. Hay que distinguir los objetos reales de las abstracciones. que los representan. A eso le añade, aunque no tenga nada que ver, un batiburrillo sobre aprender a integrar el cerebro y el sistema nervioso y la parte animal con la racional que hace a la gente.... muy lista. Y muy hábil para afrontar cualquier situación. Una obviedad seguida de un eslogan de secta y nada mas general. Ese es todo el misterioso e ininteligible entramado filosófico de esta ¿polémica? novela. Al parecer lo sacó todo de la semántica general de Alfred Korzybski, a quien no tengo el gusto de conocer, pero aparte de lo del mapa no se entra en mayor detalle.Y según la wikipedia una lógica no aristotélica es aquella que consta de mas de dos valores.

La introducción y la wikipedia nos indican que en su día debió de ser una novela polémica por su contenido ideológico o por la propaganda de la ideología de Korzybski. ¿Que quedó de todo aquello? Probablemente solo los aficionados a Van Vogt la recuerdan actualmente y solo algunos irreductibles de la ciencia ficción clásica recordamos a Van Vogt.

Lo que tenemos, al final, es un adiestramiento que vuelve a la gente, los buenos, mas listos y capaces de enfrentarse a los malos. Suena infantil, pero la mayor parte de las aventuras lo son un poco, y nos encantan.

Concluyendo: la típica novela de A.A. Van Vogt en la que un tipo supuestamente muy listo, y con una suerte del copón, se enfrenta aun adversario mega poderoso, solo que esta vez todo es mucho mas difuso. No tenemos muy claro quien es el heroe de la historía y hasta el tercio final no sabemos quienes son exactamente los malos. Sobre el héroe de la historia, hay protagonismo único, se llama Glossein, no tenemos muy claro quien es, porque, lo que pasa es que el pasado que recuerda le ha sido inculcado por sugestión hipnótica, y si, antes de que lo diga alguien, eso resulta muy Dickiano, la primera parte de la novela tiene mucho de Philik K Dick, y es buena, aunque según la wikipedia es anterior a la primera novela publicada de este. Eso no quiere decir que no se trate de la típica trama de intriga y aventuras de Van Vogt, con giros argumentales cada veinte páginas y en la que el protagonista es el centro del universo. Mejor que en algunas ocasiones, la traducción por una vez es decente y hay que ver lo mucho que eso ayuda. El apartado científico es típico de Van Vogt: ridículo. Contiene perlas de sabiduría del estilo "La teoría de la evolución solo tiene sentido si no se estudia con profundidad", soltadas como hechos irrefutables al mas puro estilo Henlein, y en ocasiones se torna incomprensible, pero bueno, no hay que preocuparse, es solo una excusa para darle una varita mágica al protagonista, así que se pueden pasar por encima de esos párrafos y concluir que el protagonista va a obtener una varita mágica, en este caso el teletransporte.

Sin embargo, aunque la primera mitad es excelente, dentro de sus auto limitaciones, la novela me parece demasiado alargada, algo que también es típico de Van Vogt, y eso que sus obras son cortas. Glossein se mete en muchos callejones sin salida y abandona bruscamente muchos cursos de acción, mas que nada para evitar que la novela se acabe demasiado pronto, lo que supone demasiado abusar de la suspensión de incredulidad del lector, las necesidades de la narración se imponen sobre su coherencia de lo narrado. Así abandona al psiquiatra que le podría dar el adiestramiento con el que resultaría vencedor, para no vencer demasiado pronto, y la obsesión con atar y amordazar a la chica de la historía es involuntariamente cómica, tremendamente parodiable y parodiada. Chica con la que, milagrosamente, no establece ninguna relación amorosa, aunque en cierto modo sea su mujer.

El final es sorprendentemente bueno. Los cliff hanger y giros inexperados de Van Vogt recuerdan mucho a las series de televisión actuales, pero, al contrario que en ellas, Van Vogt se las apañaba en las últimas diez o quince páginas para encajar todas las piezas y que todo tuviera mas o menos sentido, y en ocasiones hasta le colaba goles inteligentes al lector.

jueves, 17 de noviembre de 2011

"Perros bajo la piel", de Luis Angel Cofiño



Conocí a Luis Ángel Cofiño por su tercera (creo, con la cantidad de editoriales pequeñas que hay, cuyos libros no hay modo de encontrar, no puedo estar seguro) y última obra hasta la fecha, "Su cara frente a la mía", que, sinceramente, me parece una de las mejores obras que ha dado la ciencia ficción española, vilmente secuestrada por mi hermano y quien sabe si olvidada en un guardamuebles, que su alma se pudra en el infierno, caso de existir. En fín, que me dediqué a buscar sus otras obras. "El cortafuegos", lo conseguí en formato digital, y "Perros bajo la piel" lo encontré en la librería "Estudio en escarlata" (una vez mas, gracias). Como curiosidad diré que Cofiño es médico, y que su página web parece dedicada a trucos de Linux, lo que le hace digno de espeto de este mediocre informático que escribe.

Si las dos anteriores podríamos considerarlas "novelas de tesis", puesto que parten de una premisa que desarrolla hasta sus últimas consecuencias, esta resultaría de mas difícil clarificación, si acaso diría que me recuerda a algunas novelas de Jose Antonio Suarez, aunque personalmente la encuentre mas lograda. Normalmente no tengo el menor escrúpulo en destripar vilmente cualquier sorpresa o giro argumental de las novelas que reseño, pero en este caso me voy a tener que contener, porque tiene tantos cambios de rumbo, tantas sorpresas e intenciones ocultas, que destriparla sería cargársela. Ni siquiera puedo decir si es una novela optimista o pesimista. Sólo diré que la humanidad salida de la crisis medioambiental descrita en "El cortafuegos", tiene que afrontar un nuevo desafió, el primer contacto con una especie alienigena, y que los políticos, como siempre, quieren aprovechar el acontecimiento para lograr sus propios objetivos. Y...bueno, dejémoslo.

Aunque en comparación con las otras dos novelas parece menos ambiciosa, Cofiño sigue haciendo buena ciencia ficción. Hay especulaciones interesantes sobre inteligencia artificial, vida extraterrestre, política y formas de gobierno. Personalmente algunos de los momentos que mas he disfrutado se los debo a Anna, la radioatrónoma alemana. Sus recuerdos o reflexiones en los que se nos describe el mundo ecológicamente estable en el que se ha convertido la tierra (el mantenimiento del coche familiar), y sobre todo, el pasaje en el que se imagina a los extraterrestres, que me resultó especialmente delicioso, aunque sea un adjetivo que deteste.

En lo puramente literario o artistico, pues...los personajes me han parecido poco definidos, lo que no es necesariamente malo, al tratarse de una novela coral con muchos protagonistas un exceso de definición habría resultado perjudicial y habría repercutido de mala manera en el ritmo. Aún así, en ocasiones se pasa, tenía que revisarme continuamente la lista del pasaje para saber quienes eran los miembros de la expedición que estaban hablando y algunos de sus conflictos personales, por ejemplo la relación entre los telecos no es ni esbozada, solo comentada, y la historia de la IA merecería un mayor desarrollo. Es una apreciación personal, pero Cofiño siempre me parece que está punto de eclosionar como escritor, pero nunca termina de hacerlo. Las situaciones están a punto de ser conmovedoras,..pero no terminan de serlo. Los personajes están a punto de ser creíbles, ..pero se queda a medio camino, los trazos que los definen resultan demasiado gruesos, los diálogos demasiado forzados.

La historia da muchos giros inesperados, realmente, tiene mas vueltas y revueltas que una montaña rusa. Cofiño juega continuamente con las expectativas del lector para que, cuando crea saber el rumbo que tomará la historia, traicionarlas con un nuevo vuelco inesperado, y de ese juego sale victorioso, hace reflexionar al lector y le hará pasear por regiones mentales poco transitados.

En fin, ¿que puedo decir?. En lo que se refiere a estrictamente ciencia ficción, me ha parecido una de las mejores novelas españolas que he leído últimamente, pero, con el mayor de los respetos para ambos, los que se acerquen a su lectura deberán ser conscientes de que tiene mas de José Antonio Súarez que de Stanislaw Lem.

martes, 1 de noviembre de 2011

"Sharpe y el oro de los españoles" de Berbar Cornwell



Personalmente, aunque sirven para hacerte una idea, me tomo las novelas históricas que leo como si fueran novelas de fantasía heroica. Son historias que transcurren en mundos exóticos que no tienen nada que ver con el que habito, por lo que no me preocupo demasiado de su verosimilitud. Para los que estén interesados en una crítica desde el punto de vista histórica leánse esto:

http://lanovelaantihistorica.wordpress.com/2011/02/20/el-fantastico-mundo-del-senor-cornwell-%E2%80%9Clos-estragos-de-sharpe%E2%80%9D/

Sale bastante malparado, y le crea a uno dudas sobre la credibilidad de las historias de Uthred de Bebbanburg

El resto asumamos que son un montón de gilipolleces divertidas, y pasemos el rato. Le veo dos peros a esta historia.
Uno, el menos importante, es un cierto grado de infantilismo, que percibo en la exageración de la maldad de los antagonistas. Que sea infantil no quiere decir que sea para niños por cierto. Por ejemplo, cuando Sharpe irrumpe en una guarida francesa, se encuentra a un alto oficial en un dormitorio con una mujer desnuda atada a los postes de la cama. A ver, cuando un ejercito ocupa una población durante una guerra, hay pillaje, destrucción sin sentido, asesinato de civiles a mansalva y, por supuesto, violaciones, pero eso de los postes de la cama me parece parafernalia sadomasoquista y por lo tanto bastante ridículo. Lo mismo la obsesión con las torturas, muy elaboradas por ambos bandos, y ese guerrillero tan siniestro al que los franceses, llaman "El católico", para distinguirlo del resto de los paisanos de un país completamente católico, ocupado por otro del mismo palo.

Y luego está el tema moral. Al final del libro, Sharpe decide que el fín justifica los medios, y se convierte en criminal de guerra, realizando una acción que horrorizaría al mismísimo Jack Bauer, y que no le vuelve precisamente simpático.

En fín, no es lo mejor que he leido de Cornwell, pero entretener entretiene.

lunes, 24 de octubre de 2011

"Confesiones de un pirata", de Gene Wolfe



Hace algún tiempo comenté que me había leído un libro de Gene Wolfe y lo había entendido todo. Ya son dos. Creo.Con Wolfe nunca estoy muy seguro. Veamos se cuenta la historia de un tipo de un futuro cercano, Chris, que se cría en un seminario en Cuba, y cuando sale de él, se encuentra en la época de los piratas. Bueno, los traslados a otra época o a otro mundo sin ningún tipo de explicación son cosa bastante habitual en la literatura fantástica. No problemo.

A continuación, empieza a ganarse la vida como puede, se enrola en un barco, y con el tiempo acaba convirtiéndose en pirata, y vive todo tipo de aventuras. La documentación parece correcta, no soy historiador. Se desmitifican muchos de los clichés de las películas de piratas, los personajes transmiten bastante humanidad, y como ya he dicho, a Chris le ocurren todo tipo de aventuras.. Y son muchas. A Chris le ocurre prácticamente de todo, tiene múltiples combates, rescates imprevistos, viajes por aquí y por allá. ...Todo esto nos lo cuenta cuando ya ha vuelto al futuro y es un sacerdote católico. Bien, ¿que problema le veo? Para empezar el mas pequeño. Como House, y un escritor de novela negra del que ahora no me sale el nombre, Wolfe piensa que todo el mundo miente, incluidos y expresamente sus protagonistas. De ahí su obsesión con el "narrador poco fiable y esas cosas". En esta obra no parece el caso, pero es cierto que los personajes mienten mucho, y se pasan mucho tiempo intentando dilucidar lo que ha ocurrido realmente, y muchas veces no lo consiguen para frustración del lector, aunque así es la vida. De todos modos alguna impostura me parece poco creíble.

Luego, el tema es que la acción va deprisa, muy deprisa, tremendamente deprisa. Ocurren cosas, continuamente, muchas cosas, una detrás de otra, casi sin tiempo a asimilarlas. Y todas ellas, ya sean batallas, lances amorosos o reparaciones náuticas, se nos cuentan con el mismo estilo, dándolas la misma importancia y empleando el mismo número de palabras. De este modo, no se puede decir que los momentos de peligro, que son muchos, sean muy emocionantes, porque se cuentan con el mismo desapego que el resto de la narración, aunque tampoco es que Wolfe sea un narrador de acción y suspense. Su prosa brilla sin embargo en los momentos calmos, en la descripción de una isla, una noche, la navegación, o incluso cuando habla de religión. No soy creyente ni comparto las ideas de Wolfe, que en ocasiones parecen algo reaccionarias, pero hay que decir que las expresa muy bien.

El desapego al que me refiero puede ser algo intencionado. A fin de cuentas se supone que es la narración del propio Chris, que muy a menudo intenta acabar lo más rápidamente posible lo que escribe. Hay tal vez cause una mala pasada la otra obsesión de Wolfe: el subjetivismo. Habría que preguntarle a Wolfe para saber la realidad, ¿es el precipitado final en el que los acontecimientos de años se agolpan en unas pocas páginas una chapuza impaciente del autor, o ha sacrificado intencionadamente las encorsetadas reglas de la narración para reflejar del modo mas realista posible como sería la obra de alguien que tiene que poner por escrito todos esos largos años en menos del tiempo que necesita para coger un avión? Eso, nunca lo sabremos.

Por lo demás, el final contiene un bucle temporal bastante bien traído que encaja con todo lo visto anteriormente.

!Ah!, las ilustraciones del comienzo de cada capítulo son muy bonitas y encajan muy bien con la historía y la época.

miércoles, 12 de octubre de 2011

"El granuja espacial y otras novelas de marcianos"



Este volumen se compone de dos novelas, "El granuja espacial" y "La mente invasora", además de dos relatos largos o "novelettes", "Puerta a la oscuridad" y "Puerta a la gloria", posteriormente incluidas en la primera.

"El granuja espacial", es la historia de Crag, un contrabandista, ladrón y asesino del futuro, que, cuando es encarcelado por un crimen que, por una vez, no ha cometido, llega a un acuerdo con el juez del caso para realizar una operación ilegal para él. Supone una fusión casi perfecta de novela negra y ciencia ficción. El estilo es engañosamente sencillo y muy eficaz, el ritmo es vertiginoso y resulta un entretenimiento de primera, en el que además, consigue un retrato tan sutil como magistral de su protagonista, un tipo aparentemente tan amoral como inconformista, que odia a todo el mundo. Lamentablemente Brown subvierte ese mismo retrato, cuando descubrimos que en realidad Crag es un corazón roto por la traición y la maldad de la sociedad en que vive, y todos los personajes secundarios resultan pobres en comparación.

También se nota excesivamente que es la mezcolanza de dos relatos, las dos partes de que se compone pueden resultan demasiado independientes, aunque una transcurra a continuación de la otra. En la segunda, la aventura "hard boiled" da paso a la introspección, cuando Crag descubre que el éxito puede ser el mayor enemigo de un luchador. Sorprendentemente amarga y muy irónica, resulta una lectura muy recomendable.

"La mente invasora", cuanta la historia de un alienigena exiliado a la tierra por crímenes incomprensibles para nuestra psicología. De cuerpo similar al caparazón de una tortuga, su especie sobrevive a través de anfitriones, toma posesión de sus cuerpos mientras duermen, como un demonio bíblico se tratara, y solo puede abandonarlos tras la muerte del anfitrión. Su objetivo es apoderarse de un científico cuyos conocimientos le permitan volver a su planeta, donde sus descubrimientos le convertirían en un heróe y preparia la invasión.

Esta novela se acerca mas al terror, sin embargo, a pesar de su amenidad, no consigue crear verdadera tensión hasta el final. Por el camino, describe a un variado catálogo de habitantes de una comunidad rural de estados unidos, con elegancia, si, pero alternando la profundidad y el tópico, algunos ejemplares de dicha fauna me parecieron muy superficiales, y la empatía con ellos brilla por su ausencia. Por contra, hace un trabajo mas logrado con la "mente invasora" que da titulo a la obra. Carente por completo de emociones o escrúpulos morales hacia los terrestres, sus acciones son despiadadas y lógicas, lo mismo que sus errores resultan comprensibles. Después de leer esta novela, uno no podrá evitar mirar dos veces a los gatos que se encuentre por el campo.

La investigación de las muertes de personas y animales, aparentemente sin conexión, y el modo en que los protagonistas son capaces de llegar a concebir una verdad tan improbable, está magistralmente planificada, de modo que resulta completamente verosímil. Y el final es bastante escalofriante, y redime a la obra de cualquier pega debida a su previa morosidad.

Las dos novelas cortas que concluyen el volumen, habrían estado mejor en los ejemplares de los relatos de Fredric Brown. Se hace muy cuesta arriba leerlas, pues todo lo que nos cuenta ya lo hemos visto en "El granuja espacial", y ha pasado muy poco tiempo para volver a leer el mismo libro. Conclusión: Dos novelas que no cambiarán el mundo y no volverán fans de Brown a quien no lo sea ya, pero que resultan muy estimables. Personalmente prefiero al Brown de los relatos, pero como novelista tan bien hacia buenos trabajos, y la total ausencia de paja resulta muy refrescante, si la comparamos con la ciencia ficción comercial moderna.

sábado, 1 de octubre de 2011

"Los fabricantes de armas" de Alfred




Bueno, creo que esta vez renuncio. Me niego a intentar explicar el argumento de una novela de Alfred A Van Vogt. Al aprecer esta es un secuela de "Las armerías de Isher", que lei hace tiempo, me pareció muy entretenida, pero no entendí que demonios pasaba con el pobre hombre del siglo XX que iba dando tumbos por el tiempo. La cosa transcurría en un futuro muy lejano, en que la humanidad estaba regida por una emperatriz entrenada mentalmente desde la infancia para llevar el poder, enfrentada a un gremio de armeros, que venden armas todopoderosas, que aseguran la inmunidad del que las usa, pero que solo pueden usarse en defensa propia, por motivos no muy bien explicados.

Aquí tenemos a un tal Hedrock, que es inmortal (los motivos por los que lo es apenas son esbozados, y te enteras de su inmortalidad casi casualmente), que intenta poner a la disposición del público la tecnología para lograr viajes interestelares mas rápidos que la luz, se enfrenta a los armeros, y a unos extraterrestres todopoderosas, con la habitual fuerza de ánimo y calmada confianza en su superioridad sobre el resto de los mortales que caracteriza a los héroes de Van Vogt.

Decir que la obra es trepidante, es quedarse corto. Las cosas ocurren deprisa, condenadamente deprisa, aunque se expresa bien, hay que leer con atención, porque si te despistas ocurre algo importante si que te des cuenta, y de repente todo el escenario ha cambiado. Por una vez, la traducción es medianamente decente, lo que aumenta mucho su comprensibilidad, aunque las cosas no acaben de tener mucho sentido. Lo tengan a la manera de Van Vogt.

Así que ya saben, ciencia ridícula, personaje principal superior al común de los mortales y consciente de ello, ritmo tan acelerado que resulta cansino. Lo habitual en Van Vogt. Aunque hay que reconocer que en la novela hay muchas ideas, alguna de ellas interesante, la necesidad de que exista siempre una oposición al gobierno, en la que solo se podrá confiar mientras su objetivo jamás sea suplantarlo, las escenas con los alienigenas son fascinantes, y es de agradecer el idealismo de sus personajes, Van Vogt parecía pensar que una super inteligencia implicaba un infinito amor por toda la humanidad y una cierta aversión a la violencia. Por todo ello sospecho que me habría encantado de haberlo leido durante la adolescencia, ahora me pilla un poco talludito.

En suma, un trabajo tópico del autor, aunque bastante por encima de la media.

!Esta es la raza que regirá el sevagrama!

"Círculo vicioso" de Mike Carey



No sé exactamente porqué, las novelas escritas por guionistas de cómics ejercen una extraña fascinación en mí. Es un tanto absurdo, porque la novela y el cómic son dos medios diferentes y la existencia de talento en uno de ellos no tiene porque implicarlo en el otro. Pero siemrpe me acaba perdiendo la curiosidad de como se desenvolverá en la novela un autor que conozco bien. En este caso hablamos de Mike Carey, guionista prolífico, siempre entretenido y que en ocasiones roza la excelencia, como por ejemplo en su serie "Lucifer".

Esta es la segunda novela de Félix Castor, calculo. La primera fue publicada por Dolmen, se me escapó en su día y supongo que hoy es imposible de encontrar. AL menos, yo no lo he conseguido. No es un problema, se entiende perfectamente sin haber leído la anterior. Félix Casto es un antiguo exorcista profesional, su habilidad era deshacerse de fantasmas, aunque también puede invocarlos, y utiliza la música para canalizar su don, en concreto, toca la flauta. Ahora sin embargo, tiene problemas de conciencia, no tiene nada claro que envíe a los espíritus a "un lugar mejor". En esas que recibe la visita de un matrimonio, que quieren que localice al desaparecido fantasma de su hija....Y no contemos mas.

La idea de mezclar la serie negra y lo fantástico no es precisamente nueva. Hay una larga tradición de ciencia ficción de "serie negra", tanta que se ha convertido en un nuevo tópico, y aparte, existen todo tipo de duros detectives privados acostumbrados a que sus pasos se crucen con criaturas feéricas, seres mitológicos, personajes de cuentos de hadas o simplemente brujos, vampiros, demonios o seres de similar ralea. Tal vez los mas conocidos sean Harry Dresden y el ligeramente distinto John Constantine. A ellos viene a unírse Félix Castor.

Lo primero que me ha sorprendido es que el atractivo del estilo, muy superior al del resto de las novelas de guionistas que he leído. La novela está escrita en primera persona, y Félix Castor se expresa al tradicional estilo de los detectives privados de serie negra, cuajado de ironía e insertando continuamente comentarios caústicos y mordaces. Y lo hace con gracia, con estilo, sin que llegue a parecer una parodia o un cliché gastado. Su personalidad tiene innegables paralelismos con la de John Constantine, Mike Carey guionizó "Hellblazer" en una etapa bastante larga y atractiva. Ambos tienen un modo de ser muy parecido, y una misma actitud. A ratos parece que uno esté leyendo una aventura del mago farolero, aunque en lineas generales Félix Castor parece mejor persona, y no tenga muchos conocimientos de magia, si bien su jugada final sea digna del quema infiernos, en su astucia y su crueldad.

Para todo hay que valer, Mike Carey pretende hacer un entretenimiento sin pretensiones, y no solo lo hace muy bien, sino que además esta razonablemente bien escrito, los personajes son correctos, dentro de los tópicos de la serie negra, el ritmo es vertiginosos, y solo le hecho en cara, el uso de unos cuantos lugares comunes, falsas sorpresas muy previsibles para un consumidor de ficción experimentado, que a pesar de todo, no ensombrecen demasiado el resultado final.

viernes, 16 de septiembre de 2011

"Latitudes piratas" de Michael Crichton



La historía de esta novela es curiosa. Se supone que después de la muerte de Michael Crichton, se encontró el original en el disco duro de su ordenador. He leido a gente por internet que no se creen que sea realmente suya, porque no es el tipo de obras a las que se dedicaba en ese momento. Me parece una lógica espinosa, a Crichton siempre le interesaron las novelas de aventuras, como demuestran "Devoradores de cadaveres", "El gran robo del tren", "Congo" o incluso "Rescate en el tiempo" y la saga de "Parque Jurásico", mismamente. Al parecer, la menciona en sus memorías, y llevaba planeándola desde los años setenta. Por lo demás, el estilo me parece muy similar al de la última novela suya que leí, "La amenaza de Andrómeda", que es de las primeras que publicó.

La novela cuenta el asalto de un grupo de piratas, aunque prefieran que les llamen corsarios, que asalta un fortín español para apoderarse de un galeón cargado de riquezas. Dicho así suena muy bien. Tenía un buen recuerdo de Michael Crichton, como autor de entretenimientos de primera clase con momentos inteligentes, aunque me fastidie bastante la gente que se lo toma como si fuese un profeta y creen que sus opiniones son hechos contrastados. Bien, no se puede volver atrás en el tiempo.

No me entiendan mal, la novela es muy entretenida, pero no es nada del otro mundo. Esta narrada en tercera persona por un narrador omnisciente que de ven en cuando inserta pequeñas conferencias en la trama, por lo general mas o menos relacionadas con lo que se cuenta. Son bastante cortas y no se hacen pesadas, a veces hasta son interesantes, pero interrumpen el relato. No es un pero demasiado grande, aunque no por ello contribuyen a darle verosimilitud. Para ser el tipo que alardeaba tanto de la documentación, aquí parece haberse pasado a la fantasía épica, hay anacronismos a punta pala, monstruos gigantes y un chauvinismo a la británica sorprendente en un americano, sino fuera por lo habitual que es en ellos. Por cierto, es una tradición en las novelas de piratas y en las de marinos napoleónicos, poner a parir a los españoles, pero aunque no tengo ni puta idea del tema, me ha fastidiado un poco que los tilde de malos marinos, se me hace muy difícil de creer que un atajo de piratas se horrorize de lo mal que cuidan sus navíos los militares españoles. Al final del libro viene un breve apéndice que indica lo que fue de los protagonistas después del libro. La mayoría murieron a los pocos años y no por causas naturales, pero no por ello aumenta la credibilidad de lo leído.

Los personajes se caracterizan por que cada uno tiene una especialidad. Hay uno que es un gran timonel, una chica que tiene una vista muy aguzada, y por supuesto, un inventor, el hombre de ciencia especialista en explosivos que tan buenos servicios prestó en su día a Burt Lancaster. Y poco mas. Quiero decir, no tienen pasado, a parte de lo que se cuenta cuando los presentan, y no tienen personalidad, se limitan a pelear o a cumplir su función en la trama. La interacción entre ellos es inexistente. No hay tensión, no se relacionan entre si, no evolucionan, ni nada de nada. Si la grandeza de un héroe se mide por la de sus enemigos, Hunter y sus aliados serian el equivalente a vendedores puerta a puerta de aspiradoras. Infantiles, sádicos, malvados, rencorosos y sobre, todo, ineptos e incompetentes son los enemigos a los que se enfrentan.

El estilo carece de cualquier aspiración literaria, de hecho parece mostrar un profundo desprecio a cualquier afección estilística. Creo que ni siquiera hay una pobre metáfora en todo el libro. Hay autores que buscan conscientemente despojar a su estilo de todo lo secundario y accesorio. Michael Crichton lo consiguió involuntariamente, pero al contrario que otros, no consigue que eso lo anime. La construcción de la trama tampoco anima la cosa, porque no hay climáx, ni las cosas se van poniendo cada vez mas y mas emocionantes.En su lugar, hay muchas escenas de acción y muchos momentos de peligro que se suceden uno detrás de otro, hay un enfrentamiento naval bastante largo que me ha resultado memorable, aunque tan poco creíble como el resto de la novela, pero apenas hay hilo conductor. Si esto fuera una novela de Emilio Salgari o Julio Verne, cosa que a ratos parece, pensaría que ha sido publicada por entregas y que ha eso se debe su estructura, en la que para mantener el interés del lector, en cada entrega, los protagonistas deben afrontar un nuevo desafío. En el capitulo de hoy, el capitán Hunter se lucha con un huracán. En el de la siguiente con caníbales. Luego con el pulpo gigante y no se pierdan el gran final. Eso sin duda favorece su lectura fragmentada, pero dificulta la continua. No hay un hilo conductor claro, un "¿Que pasará a continuacion?", una puñetera razón para seguir leyendo una vez que cada pelea a terminado.

En fin. Una historia de aventuras entretenida. La peor novela de aventuras que he leído en mucho tiempo.

viernes, 9 de septiembre de 2011

"Diáspora" de Greg Egan




Lo primero que hay que entender al afrontar esta novela, es que, como tal, me parece discutible. Tiene pinta de ser un fix-up de diversos relatos ambientados en el mismo universo, el mismo en el que se desarrollaba el relato "La inmersión de Planck", que cerraba "Luminoso" y que tan incomprensible me resultó.

Empieza con "Orfanogénesis", que según leí en una crítica de Pedro Jorge Romero se publicó originalmente como un relato. Cuenta el proceso de gestación de una inteligencia artificial consciente, integrada en una comunidad de iguales llamada polis, en la que transcurren todos los relatos. En concreto, se centra en el desarrollo de concepto del yo. Tal vez porque estaba avisado por esa crítica o tal vez porque sí, este relato me ha resultado muy interesante, a fin de cuentas, el proceso que sigue el huérfano Yatima es extrapolable al de un ser humano y están inspirados en modelos cognitivos reales. Tuve que leer esta parte lentamente y con cuidado, pero la entendí y es muy interesante.

Nuestro huérfano crece, y junto con un amigo empieza a relacionarse con los seres humanos de carne y hueso que quedan en la tierra. Su sociedad es fascinante, por cierto. Cuando se produce una catástrofe cósmica intentan avisarles y ... bueno, léanlo ustedes mismos. Esta parte es emotiva, dramática, las páginas se pasan a ritmo vertiginoso y los minutos transcurren sin ser advertidos.

Y entonces entramos en la tercera parte. Y todo se va al garete. Encuentro los aspectos científicos de la ciencia ficción muy interesantes, de hecho, a medida que pasan los años, cada vez me aburren mas las espace opera aventureras y me decanto más por el hard, pero me gusta que me sepan explicar las cosas, y Egan ni lo intenta. La tercera parte entera y buena parte de lo que vendrá después, consiste en interminables disquisiciones sobre bocas de agujero de gusano, neutrones rotando, gluones, bosones, partículas extrañas. Y si al menos todo esto tuviera algún sentido.....

Porque realmente no se sí vale de algo el esfuerzo de intentar entender lo que te está contando, cuando todas estas interminables disquisiciones giran alrededor de la Teoría de Kozuch, que es completamente ficticia y ha sido parida por Greg Egan, así que los que quieran "instruirse deleitándose", lo van a tener crudo, pues lo único que aprenderán serán los delirios del escritor australiano. Vale que la ciencia ficción siempre ha jugado con la ciencia, y que ese es uno de sus atractivos, que hay mucha falsa ciencia y muchas teorías acojonantes, pero creo que Egan se pasa tres pueblos.

Los que sobrevivan a toda la parafernalia anterior, se encontrarán con "Alfombras de Wang", que estoy seguro de que es un relato porque ya lo había leído, y debo decir que es magnífico. Muy bueno, oigan. Luego la historia sigue, con nuestros entrañables personajes compuesto de software informático recorriendo el espacio, en busca de respuestas y compañeros, decodificando mensajes ocultos en partículas subatómicas y viajando a otros universos. Hay plenitud de sentido de maravilla, pasajes buenos y pasajes muy difíciles de entender. La portentosa imaginación de Egan casi es capaz de transmitirnos como sería la vida en un espacio de seis dimensiones macroscópicas, lo que resulta fascinante aunque me temo que no lo entienda del todo.

Pasada la segunda parte no existe ningún tipo de escalada emocional, ni clímax, de hecho no parece tener un objetivo muy definido. Escrita con precisión y economía de medias, Egan va adquiriendo un mayor dominio del lenguaje y de la escritura. Los personajes son difíciles de valorar por criterios humanos, porque no lo son, aunque estén emparentados, y aunque tengan sus momentos, no son lo importante en la obras, lo importante es la ciencia, la búsqueda de la verdad, y las matemáticas.

En resumen, como novela muy desigual y muy lastrada por la tecnojerga, pero algunos de los relatos y las partes que la componen, son sublimes.

Con esta novela me temo que termina mi "año Greg Egan", ante la imposibilidad de adquirir "Teranesia" (llegué tarde a la oferta de Cyberdark), "Oceánico" (la librería "Estudio en Escarlata" lo ha pedido....hace seis meses) y "Cuarentena" (a ver si en vez de tanta reedición de "Canción de Hielo y Fuego" Gigamesh reeditara esto), me temo que tardaré mucho tiempo en volver a leer al matemático australiano.

sábado, 27 de agosto de 2011

"Robin Hood el cruzado" de Angus Donald



Segundo número de la serie que Angus Donald está dedicando al mítico forajido de Sherwood. Siguiendo lo que quedó apuntoado en el primer libro, la acción se traslada a las cruzadas, lo que resulta un problema mayor de lo esperado. Es tremenda ls influencia que ha tenido Kevin Costner sobre el mítico arquero. Antes de la pelicula de dicho actor, Robin Hood jamás había sido un cruzado, después de que se le ocurriera mezclarlo con el Ivanhoe de Walter Scott, como que no hay versión del personaje, ya sea en cine o en televisión, que se libre de su paso por tierra santa.

El primer número de la serie se benefició del aroma de la leyenda de Robin Hood. Esa versión desmitificadora de Robin Hood estaba arropada por el encanto de las interioridades oscuras del bosque, y parte de su atractivo estaba es la deconstrucción de los personajes tradicionales de la historia, que la globalización, o mejor diría, la anglosajonización ha hecho casi universales.

Pero ahora nos encontramos con el grupo de proscritos se ha convertido en un esforzado grupo de cruzados, y la obra se resiente de ellos. Desvinculada del modelo original, ha de brillar por sus propias virtudes, no por asociación, y no brilla demasiado. Para empezar, repite punto por punto la estructura del primer libro, incluyendo la subtrama ubicada en el presente, con Alan A Dale anciano, que no pinta nada en la historia, y la lamentable intriga criminal. Algún amigo debería indicarle a Angus Donald lo mal que se le dán, porque, según leo por intertnet, en el tercero vuelve a inlcuir una subtrama policiaca y no es de recibo, los protagonistas siguen sin ver al traidor que tienen bajo sus narices, a pesar de que el lector le descubre practicamente desde el primer momento, y no es intencionado, no hay el menor suspense hitchcockiano.

Donald muestra a un Robin Hood despiadado, que sólo se preocupa por su familia, o tribu, y que es capaz de cualquier crueldad para protegerla y proteger sus intereses. Nada que objetar, de no ser porque ya lo vimos en el número anterior de la saga, igual que ya vimos el shock de Alan cuando descubre que su héroe no es tan heroico, después de todo. Es como si la relación entre los dos se hubiera reseteado, aunque aquí por fín llega a haber un conato de conflicto.

Ignoro si históricamente es correcta o no, todo lo que cuenta de la cruzada es perfectamente rastreable, así que supongo que lo será. Por lo demás, la escritura es simplemente correcta, aunque emocionantes, las batallas no resultan muy vibrantes, a los personajes les falta vivacidad, los dialogos no transmiten autenticidad y los intentos de humor son patéticos.

A los interesados en Robin Hood no creo que les interese, pues en esta novela lo único de Robin Hood que hay es el nombre. A los que les interesen las cruzadas, pues no creo que vean en la novela nada del otro mundo, aunque correcta, no es precisamente la novela definitiva sobre la tercera cruzada. A los que busquen una novela de aventuras, estos no se verán defraudados, no está mal, huye de los maniqueísmos y es entretenida, aunque en el fondo, se quede en un "Quiero ser Bernard Cornwell y no puedo".

lunes, 22 de agosto de 2011

El discurso del Papa




Estamos tan acostumbrados a que el Papa solo dice gilipolleces relacionadas con los condones y los maricones (los curas se ve que son unos salidos que solo piensan en follar), que las gilipolleces de otro palo que dijo, pueden haber entrado por un oído y salido por el otro sin notarlo. Así que, por una vez en mi vida, me voy a permitir citarlo:

"Sí, hay muchos que, creyéndose dioses, piensan no tener necesidad de más raíces ni cimientos que ellos mismos, Desearían decidir por si solos lo que es verdad o no, lo que es bueno o malo, lo justo o lo injusto;"

!Y LO DICE COMO SI FUERA ALGO MALO!

Joder con lo a gusto que viviríamos si enseñaran a la gente a pensar por si misma. Conclusión:

1 La iglesia católica está en contra de la libertad de pensamiento..
2 La iglesia católica está en contra de la libertad de expresión.
3 La iglesia católica quiere que pienses solo lo que ella te diga.

Además aprovechó para meterse con la ciencia, porque no le interesa que descubran nada que contradiga el dogma cristiano... de nuevo. Con mucha razón la gente dice que desea devolvernos a la edad media.

Supongo que a algunos les extrañará que me parezca una novedad, pero me ha sorprendido que lo diga tan claro.

¿Que eliminar toda referencia a Dios lleva al totalitarismo político? ¿Y a adonde intenta llevarnos él, al totalitarismo católico? ¿Se trata de una competición de "mi totalitarismo es mejor que el tuyo?

El gran hermano ha llegado y su nombre es Benedicto. !Viva el neofascismo cristiano!

¿Y el capitán América? ¿Que piensa el centinela de la libertad de todo esto?

"Espacio deshabitado" de Jerry Oltion



La premisa de esta novela es cuanto menos llamativa. En un futuro muy cercano, Neil Armstrong muere. A la mañana siguiente un cohete fantasma del Saturno V despega desde Cabo Cañaveral. Sacude la tierra como si fuera real, envía telemetría y se detiene en el punto en que un humano tendría que tomar el control. El fenómeno se repite mes a mes. Desesperada la NASA decide que un hombre se suba a bordo, Rick Spencer, el protagonista de la novela, para que guíe el cohete hasta acoplarlo a la estación espacial internacional y así librarse de ese engorro. Rick sin embargo confabula con un par de chicas astronautas que estaban allí, una de ellas Tessa McCain es un novia, y deciden que , tal como está el programa espacial, no pueden desperdiciar la que tal vez sea su única oportunidad de ir a la Luna, y allí que van en el cohete fantasma.

Sorprende como la realidad supera a la ficción. Quiero decir, esta novela es del 2000 y los astronautas protagonistas ya están desilusionados ante la decadencia del programa espacial, y esperan resignados pasarse la vida poniendo satélites en órbita con el par de transbordadores que tienen. Y ahora ya no tienen ni eso. La situación actual es mucho peor que la que aparece en la obra.

En fin. El problema es que esa premisa inicial tan atractiva se acaba cuando no llevamos ni un cuarto de la novela, que es la ampliación de una novela corta, que a su vez ampliaba un relato. Y se nota. Porque a partir de ahí la novela empieza a dar bandazos. Los protagonistas van afrontando los diversos problemas a los que se enfrentan al volver, a un mundo que ha descubierto que existen los milagros y que la subjetividad puede imponerse sobre la realidad. De una situación difícil pasan a otra, y a otra, hasta que al final se acaba, porque en algún momento hay que poner el punto final, que si no podrían haber seguido ocurriéndoles cosas.

Los personajes principales, si queremos llamarles así…… Rick se supone que es un friki de la carrera espacial, que lo sabe todo sobre los cohetes y la exploración del espacio. Eso nos cuentan, porque el autor nunca nos lo demuestra, así que tenemos que creer en su palabra. Eso es todo lo que sabemos de su vida o su personalidad.

Tessa es una de esas chicas, guapas, inteligentes, con buen corazón, simpatía, sentido del humor, que comparte los mismos intereses que su pareja, con cuya madre congenia enseguida, que tan abundantes son en la ficción y tan inexistentes en la vida real.

El estilo es bastante ramplón, literariamente como que la novela tiene entre poco y ningún interés.

Dicho esto, tampoco puedo decir que me arrepienta de haberla leído, innegablemente es simpática, y resulta una lectura agradable y entretenida. Las cosas suceden tan deprisa, y suceden tantas, que no tienes tiempo de aburrirte. Los golpes de efecto y el sentido del humor hacen que te olvides de sus posibles carencias literarias, y no carece de ideas y reflexiones interesantes, como la revisión de la ciencia que impone la nueva situación, algunas divagaciones filosóficas finales, y una cierta ética de la democracia. Aunque no me parece que haya llevado al límite ninguna de ellas.

Resumiendo, un pasa ratos entretenido, mucho mejor que cualquier cosa que haya leído de Robert Sawyer, por ejemplo.

domingo, 21 de agosto de 2011

"The Boys: el afable escocés"


Escribo estas lineas apenas unos instantes después de haber cerrado sus páginas. Los últimos tomos de "The Boys" me han decepcionado bastante, aunque el anterior a este del que hablo empezaba a remontar el vuelo. Mi impresión era que Ennis no quería matar la gallina de los huevos de oro, y estaba haciendo todo lo posible por alargar la serie lo máximo posible. Eso fue la impresión que me causaron los números dedicados a la historia del francés y la hembra de la especie (lo de leche materna no estuvo tan mal).

Por eso la aparición de otra miniserie, tras el fiasco de "Herogasm" no pintaba nada bien. Afortunadamente las cosas no han sido como esperaba. Por una vez Ennis abandona la violencia hipertrofiada y los chistes escatológicos (bueno al menos los abandona parcialmente), y hace un comic sobre el retorno a las raices, el reencuentro con los viejos amigos de la infancias y las conversaciones de bar, temas todos que domina sobradamente. El comic entero está practicamente compuesto solo por conversaciones. Y está muy bien. Resulta una lectura muy agradable y bastante divertida.

Prácticamente prescindible para los que sigan solo la serie principal (se presenta un personaje nuevo y su desenlace parece invalidar el del anterior), el lector ocasional encontrará que realmente no ocurre mucho, que todos los secundarios están locos, y la mayoria resultan encantadores.

Los socios de Ennis en esta labor son su viejo socio John McCrea y un tal Keith Burns, que no conozco, no lo hacen mal, pero tampoco están especialmente afortunados, la química que Ennis y McCrea derrochaban en "Hitman" parece haber desaparecido.

Es un comic menos paródico de lo que suele ser "The Boys", menos satírico y violento y con menos sexo, y el mejor que ha publicado Norma de esta serie ultimamente.

domingo, 14 de agosto de 2011

"Piel de fantasma", de Rafael Marín


Bueno, bueno llegó la hora de reseñar un libro de Rafael Marín. Supongo que la expresión correcta sería: llegó el "honor" o algo parecido. Rafael Marín es probablemente el mejor escritor en castellano de género fantástico, estilísticamente hablando. Y si conociera mas de literatura en castellano moderna, no ascrita al genero, en vez de limitarme al Reverte, Rosa Montero y Eduardo Mendoza, me atrevería a decir que su prosa es de lo mejor que se puede encontrar hoy día. Además tiene muy buen gustos en cuanto a televisión y comics, y si no fuera por él desconocería el legado de Joss Whedon y Robin Wood. Y puede que el de Charlier y Oesterheld.

Leerse un libro suyo es sumergirse en el amor al lenguaje y las palabras. A todo el mundo se le puede criticar, pero puestos a buscarle defectos, habrá que hacerlos sobre sus personajes, sus argumentos o lo apropiado del estilo elegido para contarlos, de hecho, pero nunca podrá negarse su habilidad con el lenguaje ni la belleza de su estilo. De hecho su tipo de estilo no es precisamente el que prefiero como lector, pero da igual, porque lo usa de puta madre.

Y es una referencia adecuada, la de belleza, porque este es un libro bello, a pesar de la impresión que pueda dar la crudamente mercantilista portada. Reune una serie de relatos en todos los cuales aparece algún elemento sobrenatural, aunque la mayoría de las veces muy terroríficos no resulten, lo que no resta su calidad.

Me he saltado algunos relatos por haberlos leído ya, en concreto "Bibliopolis", muy bueno aunque le sobren en mi opinión alguna referencia friki, "Ragnarok en las playas de Ítaca", estupendo, "Una cánica en la palmera", una especie de mezcla a la gaditana entre "El sexto sentido" y "Al final de la escalera", no pierdan el tiempo con mi blog y léanlo, y empezamos con los nuevos, nuevos para mí quiero decir:

"La piel que te hice en el aire", conjuga la recreación de la movida madrileña y la de la vida cotidiana de un profesor de instituto. Siempre me crea un nudo en el pecho cada vez que habla en su blog de esto último, y es que es tremendo cuando la gente sabe de lo que cuenta... Ah si, también hay un detalle fantástico bastante bien traído con final poético.

"La sed de las panteras", impresionante recreación del Madrid sitiado durante la guerra civil. Quizá el bello elemento fantástico, que aparece hacia el final, sea lo único que le sobre.

"El último suspiro", aquí en mi Madrid natal, nunca he podido encontrar las novelas de Torre, asi que este ha sido mi primer contacto con el ex boxeador amnésico que a veces hace de detective. Me ha costado mas meterme en este relato, debido a las continuas divagaciones del personaje, que por lo demás, son su gracia principal, pero al final, a costa de paciencia de lector experimentado lo he conseguido y he disfrutado ampliamente de su sentido del humor. Si acaso me ha extrañado la referencia al doctor Tornasol. Quiero decir, ¿es este tipo de referencias comprensibles por el público en general? Es un tema mas peliagudo de lo que parece, yo siempre he considerado que cualquier referencia a la mitología griega debería ser comprendida fácilmente por todo el mundo, y sin embargo, hoy día la mayoría de la gente que conozco la desconoce por completo. ¿Hasta que punto entonces tiene sentido utilizar imágenes sacadas del cómic? Bueno, supongo que el Spielberg se ocupara de que todo el mundo conozca a Tornasol.

"Son de piedra", una bonita y romántica historia, llena de tragedia y destino. Esta y la anterior me hacen desear haber pasado mas tiempo en Cadiz, cuando pasaba las vacaciones en el apartamento de mi hermano en el Puerto de Santa María, pero claro, la ausencia de coche tampoco permitía mucho.

"Llena eres de gracia", el plato fuerte de la función, al menos en extensión, sesenta páginas. Según leí en su blog, un proyecto de guión de cómic. Es con diferencia el que menos me ha gustado, Rafael Marín pone su talento y su habilidad al servicio de un relato tópico y manido, sin demasiado interés. Su habilidad logra algunos pasajes muy evocadores y dar algo de profundidad psicológica, a lo que de otro modo parecería el argumento de un cómic de Top-Cow.

El resto, cuatro relatos en apenas dieciséis páginas, resultan pequeñas estampas de interés variable, algunas mas simpáticas que otras ("A veces corren"), mas bonitas, "Volver a Sitges", o mas irrelevantes "That's all rigth mama", aunque siempre bien escritas.

"Luces de candilejas", bajo un argumento irrelevante que oculta múltiples referencias frikis, hay al menos una mas que la que lo cierra, tiene el encanto de lo que pudo haber sido y no fue. En ella nos reencontramos con Charlie Chaplin, nos hace añorar esa serie de novelas protagonizadas por el actor de cine mudo que no pudo ser, cuyo primer volumen habría sido "Elemental, querido Chaplin", y que tal vez ahora languidezcan en los estantes de Bibliopolis.

Resumiendo, un bello libro recomendado para todos aquellos que aman la literatura.

martes, 9 de agosto de 2011

"Libre para siempre", de Joe Haldeman




Me gustaría que esto fuese una reseña de "Forever Free". No va a poder ser, porque esta novela no se ha publicado en castellano. Existen muchas obras flotando por universo que nunca llegarán a nuestras librerías. Para mi los casos mas sangrantes son la trilogía del Mundo de día, de Philip José Farmer, cuyo tercer y último número jamás vio la luz del sol en la península ibérica. Ni siquiera lo he podido encontrar por la red, legal o ilegalmente. Y por supuesto la trilogía de los mundos del propio Joe Haldeman. Esta es mas sangrante porque, al contrario que en la anterior, desde el número uno te anunciaban que era una trilogía, y en el número dos ponía "trilogía de los mundos 2", y sabes que el libro existe, pero han pasado veinte años y seguimos igual. Me animé cuando la factoría reeditó "Mundos". Me las prometí muy felices cuando publicaron "Mundos aparte". Pero veo que no piensan publicar el tercero y último en lo que queda de año, aunque van a publicar el primero de una nueva serie de Joe Haldeman.

Quiero ser bien pensado. Supongo que si el autor no vendiera no irían a ponerse con los de Marte, asi que debe ser algo como lo que hacen con McDewitt, en vez de publicar el último de la serie, publican unos cuantos de otra antes, para que los adictos de la primera serie maten su mono con la nueva del mismo autor, y no publican el último hasta que estén bien seguros de que tienen al público enganchado a la nueva. La opción mal pensada es que no lo publican para no tener que pagar la traducción.

Con "Forever Free" es mucho peor, porque se trata de la secuela de "Forever War", que si no digo que es una obra maestra, es porque es una expresión que no me gusta, y porque tal vez no lo sea, pero que es premio Hugo, Nebula, Locus, Ridley Scott quiere convertirla en película desde los tiempos de "Blade Runner", y con sus mas y sus menos y sus cosas desfasadas, era una obra muy buena.

No digo que "Forever Free" lo sea, habría que leerla, los que lo han hecho no parecen muy entusiasmados, aunque al parecer parte de una buena idea, pero reconozcámoslo, el bueno de Haldeman ya no es lo que era, "Camuflaje", era una mierda, "Viejo siglo XX", .... me encantó, pero era muy poco mejor, y no parece que los de Marte sean gran cosa.

Tal vez los derechos hayan quedado en un nimbo extraño. "Forever War" fue reeditada por Nova, que tambien publicó "Forever Peace","Ladrones de tiempo" y "El engaño Hemingway", así que supongo que debían de tener un contrato con Haldeman.

Luego Omicrón publico "Camuflaje" y "Viejo siglo XX", y se hundió, así que igual habían obtenido los derechos de su obra y el fenecimiento del sello los dejó en un limbo, donde tal vez los haya recuperado la factoría, (llevo encadenadas ya tres suposiciones), pero puede que no los tenga de aquellas obras que publicó Nova, y no les convenga publicar la continuación de una novela publicada por otra editorial.

En todo caso, tiene guasa que al final, se haya publicado la adaptación al cómic antes que la novela.

miércoles, 3 de agosto de 2011

"La guerra contra los Rulls" de A. E. Van Vogt



¿Me he leído realmente la novela "Guerra contra los Rull" de Alfred E. Van Vogt? Pues no sabría decirlo. Creo haberlo comentado antes, pero la traducción es tan espantosa, que no estoy seguro de haberlo hecho. Si quieren leerla, busquenla en ingles, porque lo que es esta no se entiende un pimiento. ¿Realmente perpetró este crimen Juan de Luzón, el supuesto traductor, a quien no conozco de nada, o es que los azares de la electrónica han jugado malas pasadas? Digo yo que en 1963 no existía el traductor automático del google, pero se siente su espíritu por esta lectura, que me ha permitido descubrir nuevos adjetivos como "atalayante", "vagarosas", colocados siempre precediendo al sustantivo.

¿De que creo que va? Digo, creo, porque ya digo que esto no hay quien lo entienda, pues a la humanidad en guerra contra una especie de gusanos provinientes de otra galaxia, que son capaces, mediante el control celular de emisión de la luz, de adoptar cualquier forma, y tienen la costumbre de exterminar a todas las especies que se encuentran. La humanidad, por supuesto, se enfrenta a ellos y además de ocupa de defender a toda otra especie que se encuentra, al menos hasta que esta desarrolle una industria y tecnología que que les permita defenderse por si solos.

Tenemos a un tal Trevor Jamieson, un tipo muy listo y seguro de si mismo, tan arrogante y confiado en su propia inteligencia, que a veces parece rondar la demencia, aunque siempre salga con bien de todas, y eso que, por esta vez, carece de poderes psíquicos. Aunque, eso sí, no le ponga reparos morales a la hora de realizar lavados de cerebro, que parece que Van Vogt consideraba que eran el mayor logro de la especie humana.

Conociendo a Van Vogt, la novela debe ser un fix-up de varios relatos relacionados. Un aspecto interesante es que la mayor parte del libro trata de las relaciones con extraterrestres, sobre todo con los telepatas ezwal, cuyos puntos de vista, valoran la adaptación al medio ambiente y desprecian la tecnología, son tan distintos que parecen hacer imposible la alianza.

La mayor parte de los relatos son entretenidos, la historia del hijo de Trevor Jamieson es bastante escalofriante, y tienen algunas ideas interesante, pero vamos, no se acaban de entender bien, por culpa de esa traducción creativa, que no es que se invente lo que decía el autor en ingles, es que se inventa un nuevo idioma, sólo oscuramente relacionado con el castellano.

sábado, 16 de julio de 2011

"Ciudad Permutación" de Greg Egan



Esta nueva entrega de la así llamada trilogía solipsista supone un cambio en lo que estaba acostumbrado a leer de Grez Egan. Aquí abandona la narración en primera persona que caracterizaba sus relatos y “El instante Aleph”, y adopta además el multiperspectivismo.

No puedo decir que sea un cambio bienvenido. Era un registro en el que Egan se encontraba cómodo y que dominaba fácilmente. Desprovisto de ella la narración se hace mas fría. En contra de lo que suele decirse, encontraba fácil empatizar con sus narradores, muchos de ellos me parecían muy humanos. Parte de ello se ha perdido.

La novela comienza con una serie de experimentos a los que es sometida una copia software de una persona humana. En un ser humano de carne y hueso, los estados psíquicos o las configuraciones neurológicas se suceden unos a otros sin solución de continuidad. En el caso de una copia software eso no puede ser así, puesto que un ordenador no puede ejecutar mas que una instrucción por ciclo de máquina, a la fuerza han de ser discretos, en cada ciclo de ejecución han de reconstruirse con la información que dejó grabado el anterior y dejar lista la del siguiente. Durante los experimentos se procede a aumentar el tiempo del ciclo, a hacer correr el programa que es la persona entre grabaciones de diferentes estados no secuenciales en el tiempo y finalmente a hacer todos eso junto, pero con además las diferentes partes del programa distribuidas por todo el mundo, todo ello sin que nunca tenga ningún efecto en la visión subjetiva del mundo que tiene el programa.

Los experimentos son similares y monótonos, pero tienen una función en la historia, al final de ellos la copia, (y ese concepto se volverá muy cuestionable a lo largo de la narración) la conclusión de que el algoritmo, la estructura que es su personalidad es tan consistente que es capaz de encontrarse y organizarse a partir de números aleatorios repartidos al azar por el tiempo y el espacio. ¿Y que es el universo sino una interpretación de números aleatorios distribuidos por el tiempo y el espacio? Según esta revelación, otros universos pueden coexistir con el nuestro, pues no son mas que diferentes interpretaciones de la misma materia prima, siempre y cuando su estructura sea lo suficientemente consistente. A esto se refieren como teoría del polvo, aunque porque lo que veo, estrictamente hablando estas es un modelo de la conciencia.

O al menos eso he entendido. Como siempre, impresiona la longitud de miras de Greg Egan y lo ambicioso de su imaginación. Entonces surge el proyecto de crear un universo para copias software de personalidad de millonarios, para ello basta con ejecutar un programa que simula un androide autoreplicante Von Newman (estoy hablando de una estructura matemática que puede ejecutar cualquier algoritmo como una maquina de Turing, pero que además puede reproducirse), que simula el comportamiento de los ordenadores que ejecutarían el universo de las copias. Solo hay que tenerlo en funcionamiento un rato, y la coherencia de sus estructura organizará el polvo y creará su propio universo en continua expansión por eso se reproducen los autómatas).

Por motivos poco claros, mas allá de las necesidades narrativas, en este universo incluyen un autoverso, una ejecución de un planeta alienigena basado en unas reglas simplificadas de la física (átomos indivisibles, ausencia de principio de incertidumbre), que evolucionará hasta crear vida inteligente, y en el clímax de la novela subvertir el universo de bolsillo creado (la ciudad permutación que da título a la novela).

Bueno creo que he espoileado bastante la novela. Los que hayan entendido todo lo anterior se habrán percatado de que se trata de ciencia ficción de la buena, con una carga especulativa muy importante, aunque tenga mis dudas sobre su credibilidad, y nunca se podrá decir que nadie haya perdido el tiempo leyéndola. Sin embargo, como novela no acaba de funcionar bien.

Fuera de la exposición de sus tesis y reflexiones, la novela no acaba de tener un objetivo o un hilo conductor. Los distintos hilos argumentales no acaban de relacionarse entre ellos y son de dudosa eficacia. Así, la historia de los polizones, que tienen que afrontar la eternidad sin ser capaces de relacionarse con ninguno de los otros ocupantes del elíseo, Peer y Kate, me ha parecido conmovedora, y los cambios de personalidad autoinducidos que utiliza Peer para pasar el rato y las consecuencias finales de ello, fascinantes y un poco sobrecogedoras. Como sobrecogedora y escalofriante resulta la historia del millonario devorado por la culpabilidad y el purgatorio que crea para si mismo, hasta llegar al extremo de que la culpa y el dolor sean lo único que definan su personalidad.

Por el contrario Maria Deluca, la programadora de la semilla del mundo alienígena resulta mucho menos humana que las copias de ordenador (Vamos si hasta le da repelús el sexo por que es demasiado consciente de su función biológica), su obsesión por salvar a su madre no consiguen humanizarla ni volverla un personaje creíble. De Durhan no hablemos, a fin de cuentas llegado un momento hasta desaparecen los capítulos narrados desde su punto de vista, ignoro si porque eso eliminaría el suspense sobre sus intenciones o porque Egan sea incapaz de decidir como sería su visión del mundo.

El final parece apresurado, las cosas se van al garete tan deprisa que apenas hay tiempo de inquietarse, como si una vez expuestas sus teorías el autor hubiera perdido el interés en lo que narra, pocas veces he visto un desastre menos emocionante o aterrador, a pesar de que contenga carreras y heroicidades de última hora como mandan los cánones.

Resumiendo, una novela interesante por los temas y las ideas que trata, pero no como novela, como tal resulta una ficción mas bien fallida.

lunes, 4 de julio de 2011

"La soledad de Dickens" de Dan Simmons



5 años antes de su muerte, Charles Dickens sufrió un accidente ferroviario que estuvo a punto de costarle la vida. Poco después, le relatará a su amigo y colega, Wilkie Collins que vió una extraña figura paseándose entre los heridos y moribundos, que se presentará a si mismo como Edwin Drood. A lo largo de los siguientes años, la presencia entrevista y rumoreada de Edwin Drood, aparentemente un cabecilla del submundo criminal, dotado de grandes poderes hipnóticos, señor de una reino subterráneo que se extiende bajo las alcantarillas de Londres y sacerdote del culto a los antiguos dioses egipcios, acosará la vida de los dos escritores, sobre todo la de Wilkie Collins, aunque será el germen de la última e inconclusa novela de Dickens.

Como acostumbra a hacer, Dan Simmons se ha documentado muuucho, y se asegura de que se note. Eso quiere decir que, sobre todo al principio, el discurso narrativo se interrumpe continuamente para contarnos alguna anécdota de Dickens o Collins (con fechas y direcciones), introducir un fragmento de alguna carta, citar alguna de sus obras, o dedicarse a analizarlas.

Porque, por encima de todo, elementos terroríficos aparte, esta es una novela sobre Charles Dickens y Wilkie Collins. Esto no es una crítica, es una aclaración. Quien se lo compre solo porque es de Dan Simons que es un pope de la literatura fantástica, se puede llevar un chasco. Pero al que le interese la época, el escenario (el Londres victoriano), y estos dos autores, flipará.

En mi caso, mitad-mitad. Tenía intención de leerme algo de la obra de los dos antes de leerme esta novela, pero al final me han perdido las ganas de leer al Simmons, de modo que de Wilkie solo he leído "El hotel embrujado", y de Dickens un volumen de cuentos de fantasmas que salió hará un año mas adaptaciones al cómic de mi niñez de "David Copperfield", "Oliver Twist", y una lamentable condensación de "Bleak House" que me hicieron leer en clase de inglés, así que seguramente me he perdido un montón de guiños y referencias a sus obras, de las que no soy fanático precisamente. Sin embargo, los dos resultan lo suficientemente interesantes como personajes e incluso fascinantes, para que los hechos de sus vidas resulten de interés, y Simmons es un narrador muy hábil, que se apaña para mantener el interés.

Uno podría quejarse del tono demasiado episódico de la intriga. A fin de cuentas Simmons está engarzando su ficción en lo que se sabe de las vidas de dos personajes reales, de modo que la trama parece estancarse en las descripciones de sus giras y montajes teatrales, para luego de repente, cuando encuentra un hueco asestar un golpe de efecto al lector, darle un susto de ataque cardiaco o introducir momentos de delirio decimonónico.

A partir de la inmersión de Wilkie Collins en la oscuridad y la locura, resulta casi imposible despegarse del libro. Y digo casi. En ese momento Wilkie Collins se apodera de la novela, diría yo que a pesar del título de la edición española, la cantidad de paginas dedicadas a Wilkie Collins es mayor que las dedicadas a Charles Dickens. Y en ese momento empezó a caerme como el culo. Para que una novela sea buena, no es necesario que el protagonista te caiga bien, ni que te sientas identificado con él, lo que cuenta es que esté bien caracterizado y que se comporte de un modo coherente. El Wilkie Collins de Simmons cumple todas estas expectativas, pero llegó un momento en que empezó a resultarme desagradable sumergirme en la psique de este señoritingo mimado, egoísta y bien pagado de si mismo, amén de envidioso y de estar como una cabra. Ignoro si el Wilkie Collins real será así o no, pero es como me ha resultado el personaje ficticio. Y sin embargo cuanto mas desagradable me resultaba mas enganchado estaba.

Al final los supuestos elementos fantásticos resultan una especie de válvula de escape, que relaja brevemente el ambiente a fuerza de adrenalina, para permitirnos leer el resto de sus partes, que es una novela sobre dos escritores en particular, pero también sobre todos los escritores y su proceso creativo y que resulta tremendamente amarga y desoladora. El final, a mi personalmente me ha resultado predecible, pero, una vez mas, eso no es malo. Me ha resultado predecible porque es coherente con lo narrado y ha sido apuntalado a lo largo del camino, y tal vez a lectores menos empedernidos les resulte sorprendente. Y no es un final agradable . Simmons no hace concesiones, se niega a reconfortar al lector, no hay final feliz, ni redención, ni respiro que lo haga mas liviano.

En fin, poco queda por añadir. Lo que parecen fallos obvios (exceso de información que ralentiza la acción y ritmo demasiado moroso de la trama principal, que parece que no avanza por mas que pasen las páginas), pero eso es ponerse académicos. Lo que habría que valorar es si esos supuestos defectos la estropean, y no, en mi opinión no restan fuerza ni impacto a esta poderosa novela.

Como curiosidad diré que, a pesar de todo lo que he dicho en su contra, me ha dejado con muchas ganas de leer a Wilkie Collins, sobre todo "Armadale", "La dama de blanco" y, por supuesto, "La piedra Lunar".

Podéis encontrar otra crítica, aquí, escrita por Juan Carlos Planells, que al contrario que yo si sabe bien de lo que habla, pues conoce a fondo ambos autores y escribe bastante mejor que yo. Cometí la desgracia de leerla antes de escribir la mía, y he tenido el fantasma de sus palabras rondando por mi oreja, pensé en eliminar las partes en que me parece que digo lo mismo, pero entonces no estaría dando mi auténtica opinión.

viernes, 1 de julio de 2011

"Razas del futuro" de A. E. Van Vogt



Llevo un cierto tiempo dedicándome a hacer arqueología con las obras de Van Vogt y no sé si habrá llegado el momento de dejarlo o no, pues ya empiezo a percibir un cierto cansancio.

Leí por Internet hace un par de meses una reseña de la obra que nos ocupa "Razas del futuro" , que luego vi reproducida por otras páginas, centrada en sus posibles similitudes con "BattleStar Galactica". Bueno, como fan acérrimo posteriormente desilusionado y desencantado, debo decir que el pobre de A. E. Van Vogt no tuvo la culpa.

Para empezar todo el tema de los robots es confuso, puesto que los denominados robots Dellian son completamente orgánicos, además son fuertes, saludables y guapos, aunque poco creativos. En la incompleta explicación que se dán de sus orígenes no queda claro que sean una creación del hombre o no, al aparecer fueron creados por accidente con un prototipo de teletransportador, que producía cambios fisiológicos. Esta novela es muy anterior a Star Trek, por cierto, y mucha gente piensa que su autor fue una influencia clara para Gene Roddenberry. Yo no acabo de tenerlo claro, pienso que podría tratarse un caso de evolución convergente de ideas no tan originales,

En fin, Van Vogt es consciente que una máquina que es capaz de desintegrar cualquier objeto para luego reintegrarlo aparentemente de la nada, también debería ser capaz de montarlo sin necesidad de desintegrar nada. De hecho a lo largo de la historia lo hacen un par de veces, incluso son capaces de ¡!!RESUCITAR A LOS MUERTOS!!!! Aunque sólo si ha pasado poco tiempo desde el deceso. ¿?. Todo esto hace que no quede claro si los supuestos robots son seres humanos creados de la nada o seres humanos alterados por su paso a través del prototipo de transportador. Sean lo que fueren, la típica xenofobía humana les llevó a empuñar las antorchas y las horcas para exterminarlos.

La historia empieza cuando, mucho tiempo después, una nave exploradora de la tierra encuentra evidencias de una civilización robótica en un remoto rincón de otr.a galaxia. Este comienzo por cierto, es uno de los relatos incluidos en el tercer volumen de la antología "Imperios Galácticos", de Brian W. Aldiss. Y por cierto, ya se marca allí una primera incoherencia, el primer robot que encuentran es resucitado al recrear toda la materia inorgánica de la estación en que estaba (clara pista para que el lector avezado luego comprenda que es un robot), …..!!pero después resulta que los robots son de materia orgánica!!

La nave empieza a rastrear esta civilización para unirla a la terráquea, cosa que no les hace ninguna gracia a los interesados, que ya estuvieron a punto de ser exterminados. Los robots son de dos tipos, los Dellian y los no-Dellian. Los descendientes de matrimonios mixtos pueden controlar la mente de cualquiera de los otros y hace poco intentaron apoderarse del poder. El protagonista es el líder de estos hombres mixtos (optaron por liderato hereditario, para evitar guerras internas ¿?), que fue criado por el ejército, y tendrá que lidiar con los intentos de destruir la nave de la tierra, para evitar una guerra que los Dellian no podrían ganar, con la facción de hombres mixtos que trata de aprovechar la situación para hacerse con el poder, con la capitana de la nave de la Tierra y con la inevitable historia de amor, bastante curiosa por cuanto implica varios condicionamientos psicológicos.

La situación de partida es interesante, el relato avanza muy rápido y es ameno, y es menos confuso y delirante que otros (estoy pensando en "La Bestia"). Van Vogt hace un hábil truco de ilusionismo a cargo de la etnia no Dellian. Uno se imagina que son lo que son, luego, a fuerza de oír como les llaman robot una y otra vez, acaba imaginándose otra cosa, aunque se queda extrañado de que no lo expliquen, y luego, cuando por fin descubres lo que son, que era lo que creías en un principio, no puedes evitar sorprenderte de lo bien que encaja y de que, después de todo, tenia sentido.

La ciencia es ridícula, absurda y contradictoria. El estilo es sencillo y sin alardes, no carece de cierto atractivo, aunque la traducción resulta arcaica y fundamentalmente infecta. La novela es corta y se lee en un suspiro, lo que hla hace muy simpática. Resumiendo, una novela de aventuras intrascendente, agradable, a pesar de sus carencias, pero no especialmente memorable.

jueves, 30 de junio de 2011

Shadow Land



Finalmente se publico "Shadowl Land" y se han cumplido todos los presagios. Es decir, una saga floja y previsible. Diremos en su favor que resulta medianamente entretenida, y que el apartado gráfico es bastante decente. Roberto de la Torre lo hace bien, aunque me sigue pareciendo innecesario emborronarlo todo y le dé por ponerle perilla a Danny Rand. Billy Tam cumple y el Checheccto la caga. Andy Diggle acumula tópico tras tópico, y le hace a uno preguntarse porque está tan bien valorado este hombre.

Quiero decir, “Los perdedores” estaba muy bien, un divertimento inteligente, pero aparte de eso ¿Qué ha hecho? Unos cuantos episodios de los Thunderbolts que no estaban mal, pero que ni eran una maravilla ni llegaban a ninguna parte, un thriller flojillo “El cazador de ratas”, y algunas otras cosillas de poca envergadura, donde predomina la acción, no tengo absolutamente nada en contra, pero esos mimbres le ponen en la categoría de Chuck Dixon o Larry Hama, no en la del Miller bueno ni el Brubaker. Es difícil decir si la culpa es toda suya, o hay que atribuírsela también al Quesada, las influencias editoriales han campado a sus anchas, convirtiendo lo que Diggle pretendía que fuera una saga de muchas, en la única de su etapa, una etapa mas breve de lo que pretendía, y convertida en un crossover de los personajes urbanos, algunos de los cuales no encajan por ninguna parte en la historia (Hablo en concreto de Lobezno y su incorporación al final “porque si”). ¿Y que pinta Pantera Negra ocupando su puesto al final?. A ver que otro personaje reemplace al héroe bajo el disfraz es una táctica común, que puede o no resultar, pero ¿a que Pantera Negra?. La verdad es que yo hubiera preferido a Foggy Nelson, al menos habría sido un personaje de la serie. Para hacer esto Pantera Negra hubiera debido estar en danza por los tebeos de Daredevil durante unos cuantos números. Así el lector de la colección podría haberse sentido implicado con el personaje. Pero no ocurre así, aparece por sorpresa al final en lo que parece un anuncio publicitario de una nueva colección, pero no la continuación de nada.

Esperaré a emitir mi juicio sobre Diggle hasta que vea si llega el “Reborn”, que ha tenido mejor recepción, y que parece que será la última historia decente del cuernecitos que leeremos en mucho tiempo. Ya expliqué aquí la opinión que tengo de Mark Waid, y cada vez que abre la boca para explicar sus planes me hecho a temblar.

La edición es curiosa, tomo supercaro con la serie principal del crossover y los episodios de la colección regular, remontados para que encaje bien y secuencialmente las distintas partes. Normalmente me parecería un engendro, pero creo que ha quedado muy bien, a pesar de la disparidad gráfica da una mayor sensación de todo y de leer una sola historia en vez de una agrupación de números de diferentes colecciones.

En fin una historia entretenida, con algún buen momento, pero en líneas generales flojilla y poco interesante. Tal vez los fans de los cross overs y grandes eventos, esas historias sin mucho sentido que consisten en que un montón de héroes se pasean de un lado a otro, en ocasiones sin pegarse, con la única finalidad de abarrotar las páginas de figurines, sean mas capaces de disfrutarla, yo personalmente las odio (Espero que Mark Wolfman se arda en el infierno durante toda la eternidad por su invención).

viernes, 24 de junio de 2011

"Soy Leyenda" de Richard Matheson


Existen una serie de libros que parece que todo aficionado a la literatura fantástica tendría que leer, que tengo ganas de leer, y que por algún motivo nunca leo. En este grupo tengo incluidos “Neuroamante”, “Mercaderes del espacio”, “El prestigio”, “Los libros de la sangre” y por supuesto, “Soy leyenda”.

Bueno, ya ha caído uno. La cosa avanza. El argumento a estas alturas debe ser bien conocido, por todos, después de tres películas (Ia mejor, en mi opinión, la primera de todas….!LA DE VINCENT PRICE!). Lo primero que llama la atención, sobre todo si no has visto la de Vincent Price, es que se trata de una novela de vampiros. De hecho es un gran clásico de las novelas vampíricas, y la precursora del género zombie. Las victimas de la plaga se levantan de sus tumbas poseídas por la sed de sangre, con sus facultades mentales disminuidas y alérgicas al sol y al ajo. La causa no está en la radiación, ni en la contaminación, aunque pueda haber influido, ni por supuesto en la ingeniería genética, desconocida cuando se escribió, sino que es una vieja plaga que causó la leyenda del vampiro, que rebrota para destruir el mundo.



La mayor diferencia con respecto a las películas, legendario final aparte, es que el protagonista, Neville, no es un científico ni un investigador. Es un hombre corriente, un obrero de una fábrica, casado y con una hija. Convertido como Juan Salvo en un Robinson Crusoe urbano.



Reconozco que era bastante escéptico con esta novela. En primer lugar, el género post-apocalíptico no me atrae lo mas mínimo. En segundo, en un primer momento la prosa de Matheson me resultó demasiado funcional. Al listillo que llevo dentro le parecía que se le notaba demasiado su otro oficio de guionista de cine y televisión, y se limitaba a narrar escuetamente las diferentes vivencias de Nevilla, y que los momentos teóricamente terroríficos estaban muy exagerados.



Aparte de ello, la explicación científica que da al vampirismo no me convenció lo mas mínimo.



Nada de eso importa. Poco a poco me fui sintiendo involucrado en las vivencias del protagonista. Es difícil no simpatizar con los intentos de Neville de aplicar el método científico. Sus asaltos a la biblioteca en busca de libros que le permitan aprender patología, el modo en que aprende de modo autodidacta y con esfuerzo lo que necesita para estudiar la plaga, aprende a usar microscopios y material de laboratorio, es realmente heroico. Y fútil. Por no hablar de su soledad. Su absoluta soledad.



Neville vive en un aislamiento total, ansioso por algún tipo de contacto hasta la locura, siempre en el borde de la depresión y el alcoholismo, atrapado en una rutina que le permite sobrevivir, pero sin ningún objetivo mas que seguir viviendo. Desde el comienzo asistimos a su rutina diaria, que consiste en reparar la defensas de su vivienda, reponer los ajos, afilar estacas, hacer acopio de suministros, y encerrarse a cal y canto para pasar las noches cercado por el ejército de vampiros que nunca ceja en su empeño, noche tras noche. Esta cotidianidad y el flashbacks en que cuenta la muerte y el regreso de su mujer son de lo mas escalofriante. Junto que nunca sepamos, aunque lo imaginemos, que ocurrió después de su regreso. Para el momento en que encuentra un perro, el lector ha sido ganado para su causa, y vive el largo cortejo al que somete al can para ganar su confianza con la misma ilusión. Y con la misma desesperación finalmente.



¿Y que decir de su final? Tan descorazonador que hasta en la primera película, que mas o menos lo mantiene, tuvieron que edulcorarlo, no por popular entre los amantes del fantástico menos desolador. ¿Qué se puede decir? Richard Matheson hizo leyenda.

miércoles, 22 de junio de 2011

"El instante Aleph" de Greg Egan


Primera novela que leo de Greg Egan, después de dos libros de relatos. La experiencia me ha resultado agridulce, aunque me sigue pareciendo un magnífico escritor de ciencia ficción, aquí le he visto mas peros literarios, que pueden agriar la lectura.

El protagonista es un periodista televisivo que, al comienzo de la narración, está realizando una serie de reportajes sobre los aspectos negativos de la ciencia. Para mi gusto, se enrolla demasiado en esta parte. Los entrevistados son personajes interesantes, así como los temas que tratan, la primera escena, como bien dice el prologo, es escalofriante, y cumplen su cometido: se exponen algunas de las ideas que luego se irán desarrollando, a la vez que se presenta al protagonista, y se describiendo su situacion personal y el mundo en el que transcurre la acción.

Realmente no me molestó, pero en ocasones soy un lector muy paciente. Uno mas irascible podría pensar que la trama se pierde en divagaciones y tarda demasiado en comenzar. Finalmente comenzamos, y es enviado a cubrir un congreso de física en el que se espera que se exponga por primera vez una teoria del todo. Congreso que tiene lugar en una isla artificial creada mediante la aplicación de ingenieria genética ilegalmente, puesto que no se disponía de las patentes, detalle que es importante en la trama.

A partir de aquí ofrece tal variedad de tramas, y tantos niveles de lectura, que cuesta enumerarlos todos, ademas incide en puntos de vista que pueden resultar desagradables para muchos lectores. En muchos sentidos es una novela de tesis, en la que se nos narra el proceso que lleva a Andrew Worth a afrontar su propia carnalidad, la no existencia de ningún yo o alma ajeno a su cuerpo, y la constatación de la naturaleza química de los valores humanos.

Sin apoyarla explicítamente, se plantean la inutilidad de los sentimientos o del sexo, como valores en sí, y aparecen personajes que han renunciado a ellos, y que son retratados de forma positiva. Lo que les distingue es la tolerancia, son gente que no pretende extender sus valores al resto de la humanidad, pero que los defienden calmadamente. A la vez se aprovecha para poner en ridiculo a todos los místicos, religiosos y parecidos, incluidos pseudociencias, o creencias pseudo-científicas, que se limitan a aceptar una parte reducida de la ciencia e ignorar el resto.

Aparte, está la trama que podríamos denominar política, y que es una exaltación de la anarquía. Se nos describe la sociedad de la isla de Anarkya, una creación bastante remarcable por si sola, se nos habla de la techno-liberation y de sus problemas con los demás gobiernos, o mas bien con las multinacionales.


Luego está la metafísica, podríamos llamarla, que es donde pega el salto de fé, pues especula con que la información se mezcle con el mundo físico, se saca de la manga la antropología cósmica, y aquí se mete en temas puramente filosóficos..(de momento). Como el “quien fue primero la gallina o el huevo”, especula sobre que pasaría si la leyes que rigen el universo, no existieran (o existieran en estado indefinido), hasta que se investigan, y entonces toman un valor fijo. De este modo la consciencia iría creando el mundo al investigarlo (no por algo dicen que esta novela forma parte de la trilogía solipsista). Yendo un paso mas allá, la primera persona que entienda una teoría del todo, se convertiría en la piedra angular de la creación, que se extendería hacia atrás en el tiempo dando lugar… a todo.



¿A que mola?



De modo que se monta una especie de thriller de espionaje con conspiraciones entre distintas facciones en conflicto, intentando influir en cual de las distintas TOE será la primera que se termine, para darle al universo una y otras características, o incluso intentando evitar que se terminen alguna que por su “recursividad”, podría destruirlo. Es una paranoia muy divertida, que ocupa la mayor parte de la novela, y que sin embargo me parece mas floja. Además, se enreda mucho en diálogos muy abstractos cuando se habla de las distintas TOEs y su sus problemas y aciertos, y desde mi total desconocimiento científico, pero insondable experiencia lectora, dichos párrafos me sonaron a "condensador de flufo" y tecnojerga a lo Data. Bueno, tal vez porque no consigo acabar de creérmela, aunque a fin de cuentas de lo que se trata es de especular, ¿Qué pasaría si ocurriera que?, no de formular una teoría científica, pero todo me resulta excesivamente rebuscado, y a la intriga le falta ritmo y emoción.


Cosa que no ocurre con la evolución del personaje principal, que salvo un enamoramiento demasiado brusco, resulta creíble y humana. Andrew Worth es un periodista científico, maniaco del trabajo, incapaz de mantener una relación, a pesar de que se esfuerce mucho en ello (ese es el problema), completamente escéptico acerca de lo místico y religioso, condenado a seguir las directrices del mercado, y redactar reportajes que contradicen sus propios puntos de vista, que en lo relativo a temas como la propiedad intelectual sigue la pauta predominante, sin cuestionar lo establecido, pero poco a poco adquiere conciencia social ante el contacto con la gente de Anarkia, de los que aprende solidaridad, de modo que un tipo cobarde y en principio egoísta, acaba arriesgando su vida por otros.

De modo que valorarlas individualmente resulta penoso y no es una buena idea. Como ya dije el comienzo se puede hacer largo, y la trama de intriga no es muy allá. Sin embargo funciona muy bien, en cuanto a que cumple sus objetivos, dirige la atención del lector hacia muy diversos temas, todos ellos muy interesantes, y consigue que se cuestione sus creencias mas arraigadas. Dicha variedad temática hace que pueda ser disfrutada tanto por los aficionados a la ciencia ficción hard como los distópicos a los que solo les interesan las fabulaciones que analizan el presente por medio de un futuro cercano.