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No creo en la crítica objetiva. Sólo conozco una o dos personas a las que le interesan mis opiniones. y a veces creo que lo hacen por cortesia.

martes, 14 de junio de 2011

"Feral" de David Jasso


No es justo empezar por el final, y reseñar primero la novela que he terminado hoy mismo. Pero bueno, el orgullo patrio manda, y creo que es casi una obligación reseñar todo obra de compatriota que lea, hay que publicitar a la gente hablando de ella, aunque sea mal.

"Feral" cuenta la historia de una colonia minera espacial que es aniquilada por unos guerreros alienígenas de tecnología muy superior, por motivos religiosos. El hecho de que su religión propugne que la vida es una abominación y que son la raza elegida para aniquilarla del universo, sólo es ligeramente mas enloquecido que algunas cosas que los humanos nos hemos apañado para creer.

"Feral" me ha gustado, tal vez no me ha entusiasmado pero está bien. Eso es una opinión, y como diría Rodolfo Martínez las opiniones no valen nada sino son razonadas. Esto es más difícil. Me ha gustado porque es una historia entretenida y emocionante, porque apenas dura 300 páginas y va directa al grano, (letra grande, dibujitos y capítulos cortos), y por el personaje del pervertido.

Con esto me refiero a uno de los ferales, que se caracteriza por tener fantasía en las que perdona la vida a sus víctimas, como dice al final de su capítulo de presentación, le "gusta no matar", lo que en su cultura supone el simún de la perversión. Al contar esto no estoy soltando ningún spoiler, a fin de cuentas en los avances que había por internet era este capítulo precisamente el que se ofrecía. El proceso que se nos relata, como pasa de avergonzarse ante sus tendencias a finalmente aceptarse a si mismo, aunque lo mantenga en secreto, puede recordar fácilmente a la evolución que han tenido algunos homosexuales, aunque puede extrapolarse a cualquiera que tenga una conducta sexual que no esté socialmente aceptada.

En la sociedad feral lo que no está aceptada es la compasión, o el amor a la vida....y esa prohibición los vuelve irresistibles. Se formula así una brillante reflexión de como las creencias modelan nuestros valores y de como lo que para uno es bueno para otro puede resultar una abominación, relativismo cultural que dicen, con sutileza y efectividad, además de la atracción por lo prohibido.

El resto es arrastrarse por túneles a oscuras y asistir a las matanzas de los ferales, servidas con impersonal eficacia. Se fijo en alguna parte que eran "como los aliens con la tecnología de los depredadores", a mí la verdad, sólo me recuerdan y mucho a los depredadores, aunque con una ideología que parece bastante diferente, extrañísima para nuestros ojos, o al menos los míos, pero que David Jasso consigue hacernos creíble al leerla, lo cual sin duda es un gran acierto.

Autor de terror, más que de ciencia ficción, David Jasso comete algunos de los errores típicos de los novelistas primerizos de ciencia ficción: explica demasiado. Incide excesivamente en los gadjets tecnológicos del relato, los implantes neuronales y esas cosas, y en cambio en otras no explica lo suficiente.

Esto es una opinión totalmente personal. Pero creo que este tipo de historias funcionan en gran medida gracias al entorno en que transcurren, o así al menos lo hacen en la gran pantalla. Las películas de Alien se mantienen tan bien, en gran medida por el descubrimiento de lo mucho que tienen en común una mansión en ruinas y una nave espacial gigantesca, sus múltiples recovecos y lugares en sombras. El diseño de producción, el escenario, les da un enorme encanto. Literatura y cine emplean lenguajes diferentes, pero eché en falta una mayor descripción del escenario, de la colonia. Como eran sus corredores y cubículos, a que altura estaba exactamente el techo, que anchura tenían sus pasillos, si había realmente edificios dentro de ella (creo que sí), o eran todo puertas y estancias. Sin esas coordenadas visuales, me imaginaba a los protagonistas en un pequeño claro en medio de la oscuridad, si modo de saber que había unos pasos mas allá, de modo que lo mismo pudieran estar en un estadio de fútbol que en un pasillo.

Naturalmente eso habría necesitado un par de grandes pasajes descriptivos, lo cual podría haberle restado dinamismo, quien sabe. Lo mismo se puede decir de los personajes, de quien habría deseado saber más. Entre otras cosas.

El tema de los personajes. Quitando al feral, me ha parecido lo más flojo.
Punto número 1: Marea, la protagonista. Se supone que tiene casi 18 años-t. Bueno, no lo parece, sus desvaríos románticos parecen dignos de 13 años. De todos modos, cada persona es un mundo, y no salgo lo bastante con jovencitas para juzgarlo.

Punto número 2: Helecho. ¿Que sabemos de él? Casi nada. Su función en la historia es fusionarse mentalmente con Planta (de quien no hablaré). Tiene una función en la historia, pero no personalidad propia. El caso es que el tema de la fusión mental y su desorden de mentalidad posterior está bastante bien resuelto, podría haberse aguantado como un buen relato, pero en una novela espero mas definición.

Punto número 3: Inter. Como odio a éste. Y no porque sea odioso (lo es, esta hecho a posta).Es porque su presencia me parece que trivializar la novela. Inter es un puto loco. El psicópata de turno. Desde su primera aparición sabemos que está como una cabra. Y es el único que se comporta egoísta mente, que piensa únicamente en su supervivencia, y se comporta de modo rastrero, traicionero y cruel. Conclusión: los únicos que se comportan así en una situación límite son los que ya estaban locos. Personalmente no me lo creo, y me parece que edulcora el fondo del relato, las acciones de Inter habrían resultado mucho mas impactantes si hubiera sido una persona normal, que se vuelve en contra de todos los valores que se le han inculcado cuando ve su vida peligrar, como haríamos la mayoría. Hace mucho que creo que el heroísmo es la excepción, no la norma.

A raíz de las acciones de Inter, la escala temporal me ha resultado un poco confusa. Igual estaba distraído y me he perdido algo, pero desde el punto de vista de Marea la historia parece transcurrir en un periodo de tiempo muy corto, un par de días a lo sumo, (noche de pesadilla y día de pesadilla) y en ese tiempo Inter se las arregla para ser capturado y mantenerse en forma a costa de acaparar los escasos alimentos que les proporcionan. Para que el efecto se note, yo calculo que al menos debería haber pasado 3 o 4 días.

La sátira sobre el control que los poderosos ejercen sobre la gente normal, a menudo con la complacencia de ella, me ha parecido poco efectiva y rutinaria. Realmente no creo que haya querido hacer una reflexión sobre el control que se ejerce sobre el ciudadano medio en los estados modernos, la perdida de intimidad, las mentiras que nos cuentan y esas cosas, pero ahí está, algunas nociones de ello se han introducido. No es un discurso contra el que tenga nada, pero es un discurso tenue, casi me atrevería a decir irrelevante. Ocupa muy poco espacio de la novela, no se profundiza en él, y seguramente no era objetivo de ello. Probablemente no obedece más que a seguir las normas del género, al que llamaré, por decir algo "terror espacial", y cuya obra fundacional, "Alien el octavo pasajero", dejó ya claro que una tenebrosa multinacional, o al menos una "Compañía" siempre tiene la culpa de todo.

Por último, las acciones de Minner - Space me resultan ingenuas en su maldad. No digo que no serían capaces de tal canallada, pero me parece un plan muy poco retorcido. ¿Seria realmente eficaz? ¿Merecería la pena económicamente establecer una colonia para que hiciese de pararrayos? No lo sé, y tal grado de exageración en la maldad me resulta caricaturesco. Y tenemos un secreto tan grande mantenido en una época en que la informática está mucho mas desarrollada que en la nuestra, en la que ya tenemos nuestro Wikipleaps.

En fín, parece que me haya centrado mas en lo que no me ha gustado que en lo que sí, y el caso es que es una novela muy entretenida, que se lee bien, y eso basta para recomendar su lectura.

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