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No creo en la crítica objetiva. Sólo conozco una o dos personas a las que le interesan mis opiniones. y a veces creo que lo hacen por cortesia.

sábado, 21 de agosto de 2010

Aquí la legíon




"El grito suena claro y nítido, como una oración o una plegaría o un grito de guerra o un desafío maravilloso. Tal vez como todo eso junto..
- !Aquí la legión!.
[...] Y de pronto todo el desierto parece estallar con ese grito único y tempestuoso y el inmenso estallido de mil bayonetas parece encender otro sol, un sol de acero y filo en la boca de los fusiles...
- !Aquí la legión¡.
[...] Y allí llegan, oleada tras oleada, todo olvidado, todo sin importancia, todo dejado a un costado, todo, excepto esa gloria única, ese orgullo demoníaco, ese sueño varonil de batallas y bayonetas, ensordecidos de tambores y clarines, vertiéndose como un mar embravecido que rompiera todos los diques, y ese alarido que hace temblar el mundo... Si, !Escuchen! !Escuchen! ¿No lo oyen? !Escuchen!
- !Aquí la legión¡."

Bonito, ¿verdad?. Ya hacía tiempo que le debía una entrada a Robin Wood. Una avería del ordenador se llevó la de Dax cuando era el momento, y luego la dejadez ha podido mas que yo, hasta ahora. Llegó el momento de saldar deudas. Descubierto para mí en el blog de Rafael Marín, Crisei, en un post sobre Nippur de Lagash, el guionista de origen paraguayo es probablemente el mejor prosista que haya dado el comic en castellano. Su carrera se ha desarrollado principalmente en Argentina, aunque ya lleva mucho trabajando para Italia, y hasta ha hecho alguna cosilla para España. Su obra es inmensa y en ella caben casi todos los géneros, humor, terror, serie negra, serie rosa, fantasía heroica, ciencia ficción, y por supuesto, la aventura, pura y llanamente, con la que ha recorrido todas las épocas y localizaciones geográficas, la prehistoria imaginaría de Or-Grund, la antigúedad de Nippur, la bretaña invadidad por los sajones de "Ayax", prácticamente todo el mundo del siglo XVI en "Dago", ese vuelo por toda la historía y mas allá que es "Gilgamesh".

Para mí ya es una tradición leerme una historia suya todos los días de fiesta o fines de semana, como para otros puede ser ir a desayunar al bar, y disfrutar de esa maravillosa prosa, que creo estilísticamente superior incluso a la del propio Horacio Germán Oesterheld, y la de gran parte de los escritores contemporáneos de nuestra lengua.

Hablando de HGO, comentaba en una entrevista que le encargaron en una ocasión guionizar un comic sobre la legión extranjera francesa. Empezó a documentarse y se negó, porque llegó a la conclusión de que eran un atajo de hijos de puta, y que él estaba de parte de los beduinos.

Está claro que Robin Wood no tiene esos prejuicios morales. Ignoro que parte de lo que se cuenta es real y cual es ficción, no sé si existió un coronel Max Chevalier, que fuera enviado a África a meter en cintura a una desmoralizada legión, después de las derrotas ante Prusia en Europa, que consiguió convertirlos en la mas eficiente máquina de hacer la guerra que ha existido, ni si existían sus cuatro coloristas capitanes.

Los 56 números que escribió Robin Wood, consisten en historias autoconclusivas de unas 15 páginas, en las que se suele contar un hecho de valor, o compañerismo. Wood no se anda con chiquitas, no oculta los orígenes, a menudo criminales, de sus protagonistas, ni su desesperación y falta de futuro, pero todos parecen consolarse en la amistad viril y el orgullo del cuerpo. El mismo soldado que es el héroe de un capítulo, puede fallecer al siguiente. Y de hecho lo hacen, casi todos los personajes que son minuciosamente retratados acaban muriendo algunas historias después. Ni siquiera los capitanes se libran de esta suerte, y sospecho que si Robin Wood hubiera seguido guionizándola, su número se habría reducido a menos de tres de los originales.

Aunque de vez en cuando sus adversarios árabes se muestren como hombres de honor, duros y tan heroicos como sus legionarios, normalmente aparecen como sádicos y traicioneros, no se explican sus motivaciones. Si llegados a este punto alguien cree que este comic se trata de una exaltación militarista y colonialista, le diré que tiene toda la razón del mundo. Y que me encanta. Vamos que casi le dan a uno ganas de alistarse.

Los personajes son maravillosamente humanos y bien construidos. Los diálogos son tan buenos como la prosa. Y además se las apaña para desarrollar pefectamente una historia en apenas esas 15 páginas que comenté, que a un autor europeo le llevarían sus 48 inevitables páginas, y un americano varios números mensuales. Sus argumentos pueden ser conmovedores, trágicos, cómicos o emocionantes, unas veces mas originales que otros, pero siempre excelentemente contados por alguien que domina su oficio.

De momento he dejado la serie con la llegada del inevitable relevo de Armando Fernandez. Luis García Durán hace una labor encomiable en los dibujos, aunque no esté a la altura de otros trabajos suyos, como la posterior "KOZAKOVICH & CONNORS". Hace bien su trabajo, recrea puntillosamente los uniformes y las armas y se ocupa de que todos los personajes tengan sus caras y expresiones. Narrativamente, no puede hacer mucho, está totalmente subordinado a la labor del guionista. Pero a veces parece haber cierto amaneramiento, cierta indefinición en los fondos. Tal vez sea un trabajo apresurado, no lo sé. Y el color, como el de casi todas las revistas de aquella época, cuando lo tienen, es lamentable, cuatro colores planos que no aportan nada y que incluso afean el dibujo.

De modo que ya saben Otra muestra de talento de un guionista superdotado.

"... esto es algo más que un cuerpo militar. Esto es la legión. Cincuenta nacionalidades, hombres sin pasado, asesinos, príncipes y obreros. La infantería mas condecorada en la historia del mundo. La mas tradicionalista, la mas dura y la mas orgullosa. [...] Ellos son una secta. Son los nuevos caballeros templarios. Son monjes soldado, son el extremo de todo."

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