"The witling" de Vernor Vinge
Al igual que "Tatja Grimm's World", es esta una obra primeriza Vernor Vinge, muy alejada de lo que fue su posterior producción. En ella se cuenta una historia tópica donde las haya: los esfuerzos de dos exploradores humanos naufragado en un planeta desconocido por volver a su civilización. En este caso, la particularidad de la obra es que los humanoides que habitan el planeta poseen poderes de teleportación. Los dos protagonistas, una piloto y un arqueólogo, forjarán una alianza con el príncipe de una de las mayores naciones del mundo. Junto a él, tendrán que cruzarlo casi por completo, para llegar a una estación desde la que pedir rescate, en una carrera contra reloj, antes de que sean envenenador por los metales pesados que contiene la comida del planeta, con el problema añadido de las conspiraciones tejidas alrededor del joven príncipe Pelio (el witling del título, que Google me traduce como “ingenioso”, aunque aquí es un término despectivo), considerado casi unánimemente incapaz para la sucesión por su casi total carencia de poderes teleportadores.
El interés de la novela reside casi por completo en el juego que la imaginación de Vernor Vinge es capaz de darle a la teleportación, que es bastante. Tenemos una arquitectura de habitaciones cerradas, sin puertas, palacios cuyas estancias se reparten por varios continentes y, lo más llamativo de todo, cuando te teleportas a un punto del planeta con una latitud más cercana a los polos, la diferencia de velocidades relativas te hace llegar en movimiento, lo cual limite el alcance de los saltos, por mor de evitar suicidios y hace que estos se realicen entre piscinas o grandes extensiones de agua que amortigüen el impacto.
Mi primera impresión es decir que una novela deliciosa. Aunque no muy original, es ingeniosa, imaginativa y entretenida, además de bastante breve, pero no será del gusto de todos, porque hay que reconocer que está bastante desfasada, tanto en lo literario como en los personajes. Leer “The Witling” es como retroceder en el tiempo. Publicada en 1976, parece haber sido escrita 50 años antes de esa fecha. Si se publicara hoy día, se haría en un sello juvenil y lo tendría complicado, porque hay un tema escabroso. Yoninne, la piloto protagonista, es descrita como un grano en el culo, una persona cascarrabias y físicamente achaparrada, gruesa y bajita. Giri, el planeta de la novela posee una gravedad ligeramente superior a la de la Tierra, lo que hace que sus humanoides sean bajos y fornidos. Yoninne resulta ser la encarnación física del ideal de belleza femenino de Giri. Esto, que Terry Pratchet habría aprovechado con propósitos desternillantes, está en la base de la relación que establece con Pelio, fundamentada en que es la primera persona que la encuentra bonita desde que era una niña, o sea, es una relación basada únicamente en el aspecto físico.
En peores plazas he toreado. Podría aceptarlo como cosa de los personajes, que no tienen por qué ser perfectos ni encarnar los ideales que estén de moda en la actualidad. Podría, si no fuera por el final.
OJITO SPOILERS (cómo si a alguien le importara)
A resultas de un ataque Yoninne sufre graves daños cerebrales, que le hacen perder la mayor parte de sus recuerdos y todas sus habilidades, aunque Pelio se queda a su lado para cuidarla. En las últimas líneas, escritas desde el punto de vista de Yoninne, ella tiene un vislumbre de su existencia anterior y se alegra de haberla dejado atrás y afirma reconocer un final feliz cuando lo tiene delante. La aniquilación de la personalidad, la destrucción de todos sus intereses personales y profesionales, básicamente la muerte.. ¿y a Vernor Vinge, implícitamente, le parece un final feliz? ¿Un novio guapo y atento basta para compensar tamaña pérdida? Vamos me parece que por aquí no paso.

20260826
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