Buscar este blog

No creo en la crítica objetiva. Sólo conozco una o dos personas a las que le interesan mis opiniones. y a veces creo que lo hacen por cortesia.

viernes, 12 de marzo de 2010

"La boca del Nilo" de Leon Arsenal


Novela que fabula las peripecias de una expedición enviada por el emperador Nerón para encontrar las fuentes del Nilo. El hilo conductor de la narración es la rememoración de la expedición que hace Junio Agricola, comerciante que participó en la expedición durante una fiesta, aunque no está narrada en primera persona y frecuentemente se cuenten escenas en las que no está presente.

León Arsenal se curtió en el fandom del fantástico español, publicó relatos de ciencia ficción, terror y fantástico sin etiquetas, y fue el primer ganador del premio minotauro. Actualmente parece haberse hecho un huequito en el mercado literario patrio con sus novelas históricas y sus thrillers. Nada que objetar, personalmente, de hecho encuentro muchas similitudes entre la novela histórica y la ciencia ficción y la rama del fantástico en que se crean mundos. De todos modos lo que cuenta es la calidad del producto en si.

Desde el punto de vista histórico, la novela es impecable, o al menos eso me parece, por la cantidad de datos que se manejan sobre el funcionamiento del ejército romano, la situación política en Egipto y Nubia, el comercio de la época. Arsenal ha hecho muy bien sus deberes, pero se le nota demasiado. Esta información se nos suele ofrecer en escenas en que uno de los personajes, experto en el tema, alecciona a otro que no lo es, es decir, con mucha frecuencia, se nos interrumpe la narración para que se formule una miniconferencia sobre el tema, lo que me parece un error, aunque hay que decir que suelen hacerse amenas, pues son cortas e interesantes.

Se trata de una novela coral, con infinidad de protagonistas. En "Los Soprano", dijeron una vez que todo personaje debe tener su arco argumental, que empiezan en una situación inicial y deben evolucionar hasta una situación final. En la mayoría de los casos, fuera del agotamiento o la muerte, eso no ocurre, los personajes salen exactamente como entraron, y muchos practicamente no tienen vivencia personal. Además, se les caracteriza muy someramente, cuando se les presenta se dan unas líneas sobre su personalidad y eso es todo, no se desarrollan o se profundizan. Por ejemplo, cuando ya se está acercando el final del libro, se nos dice de uno que es un resentido que piensa que no se le ha dado la importancia que merece. En toda la extensión del relato anterior no ha dicho ni hecho nada que nos haga pensar que sea así, y de hecho, no se nos cuenta que llevó a Agricola a formarse esa opinión, se nos suelta sin mas.

De igual modo, la rivalidad entre los jefes de la expedición, Claudio Emiliano y Tito Fabio se nos cuenta, en vez de mostrarse, casi no hay discusiones entre ellos y finalmente, no aporta mucho a la narración.

Esta ha resultado para mi excesivamente pausada y carente de objetivos, se convierte en una sucesión de incidentes, que me recuerda los libros de Julio Verne de mi niñez. Llegaron a tal sitio, descansaron y continuaron viaje. Sufren este ataque, vencen y continúan viaje. Los viajes en la vida real son así, pero no hay auténtica progresión dramática, las cosas no se van poniendo mas emocionantes, no hay un climax... Seguramente porque nunca se ha pretendido que lo haya. De igual modo, la escena de la fiesta que sirve de hilo conductor no termina ni llega a nada, uno esperaba que al final en ella se hiciera una revelación, o alguna reflexión sobre toda la aventura (porque se trata de una novela de aventuras), pero al final solo sirve para plantear una hipotética segunda parte.

Algunas descripciones resultan muy vividas, el ambiente que hay dentro de una tienda del campamento, la propia fiesta que abre la novela, en esos pasajes el autor se muestra como una gran creador de atmósferas y ambientes.

León Arsenal escribe de un modo excesivamente sencillo para mi gusto, que por cierto va por esos derroteros, con lo que no puedo hablar de gozo estético ante su estilo, sin embargo tiene esa indefinible gracia con el lenguaje que hace que las paginas se vayan pasando sin esfuerzo, aunque no se estén narrando hechos emocionantes o conmovedores, y que es un atributo de los grandes escritores que solo se me ocurre definir como "legibilidad", que es mucho mas difícil de conseguir de lo que parece y que creo muy infravalorada.

No hay comentarios:

Publicar un comentario