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No creo en la crítica objetiva. Sólo conozco una o dos personas a las que le interesan mis opiniones. y a veces creo que lo hacen por cortesia.

lunes, 28 de marzo de 2011

El experimento Terminal



Bueno, aquí estoy de nuevo. Hay que ver lo bueno que es mi trabajo para este blog. En esta ocasión, no se trata solamente de que esta reseña haya sido escrita durante los tiempos muertos del trabajo, sino que el libro entero fue leido durante los mismos.¿Que libro es?, una novela de Robert Sawyer, autor canadiense con el que no me hubiese iniciado de no ser por las circunstancias que han marcado su lectura. Es decir, ¿que tipo de libro leirias mientras tienes que estar pendiente de abandonarlo si se acerca tu jefe o pasan detras tuyo?. Pues uno que tenga algo de interés, sino, no lo tragarias, pero que no te interese demasiado.

Robert Sawyer es un autor ligeramente polémico, debe de vender bien, porque se publican, o publicaban, muchos libros suyos, (al menos hasta la publicación de “StarPlex”, que probablemente causó que la factoría de ideas le condenara al ostracismo). Pero no tanto, porque no se publican fuera del gueto, y la crítica especializada, es decir, los cuatro frikis que cuelgan reseñas en sus blogs suelen ponerle bastante mal.



¿El argumento?, bueno un científico que se dedica a desarrollar escáneres neuronales anda muy jodido porque su mujer se ha acostado con otro. Descubre que existe una onda electromagnética o algo generado en el cerebro que abandona el cuerpo después de su muerte, hace unas simulaciones informáticas de su personalidad, una idéntica (el grupo de control del experimento), otra sin estímulos corporales (todavía me pregunto como podría tenerlos una simulación informática) para estudiar como podría ser la otra vida, y la otra sin ninguna de las características del declive físico. En seguida se escapan por Internet y una se las apaña para contratar a un asesino, para que mate al ex amante de la mujer.



Con esto ya he contado el 60 o el 70 por ciento de la novela, que, hay que agradecerlo, es bastante breve. Contiene algunas ideas interesantes, al estilo de la tradición de grandes historias de ciencia ficción que nos cuentan como un descubrimiento o un invento transforman nuestro mundo, podría haber sido la crónica de la transformación social e ideológica que provoca la demostración de la existencia de la vida después de la muerte. Pero ese aspecto es completamente desaprovechado, limitándose a incluir de vez en cuando algún noticiario con entradas irónicas, pero menos descabelladas que las que se pueden encontrar buceando por la red. Sawyer controla los aspectos científicos y además se explica muy bien, lo que le hace fácil de entender. Las partes de la novela en la que los personajes especulan sobre la composición de la personalidad, los factores que la alteran, la inteligencia artificial y ese tipo de cosas son amenas y agradables. Pero son una parte pequeña de la narración.



La historia de terror que parece prometer la contraportada y que nos pasan por delante de las narices en el prologo para hacer las funciones de zanahoria que incite a la lectura, supone como mucho el treinta o siendo generosos el cuarenta por ciento de la novela. Es previsible, esta narrada con torpeza, y no tiene auténtico suspense o emoción. ¿Qué nos queda entonces? Pues la historia del protagonista y su mujer. En ella Sawyer demuestra la atención y el estudio que ha dedicado a sus venerados maestros: los esforzados guionistas de esas películas para televisión que suelen poner en la tele a la hora de la siesta. Los diálogos, las escenas presuntamente emotivas son de juzgado de guardia, acumula tópico tras tópico, a cual mas sonrojante. Casi se pueden predecir las palabras que van a usar en los diálogos, en algunos momentos parece una parodia de los culebrones de estados unidos.



La verdad es cuando en un artículo de opinión me encuentro que alguien suelta una de esas perogrulladas del estilo “para mí lo primero son los personajes, si estos no están bien construidos lo demás ya no importa”, me carcajeo, pensando algo ruin, como, "aquí no hay un gafapasta, hay, o un mentiroso, o alguien que no sabe disfrutar de la lectura", existen cientos, que digo miles, de novelas policiacas, de aventuras de terror, prácticamente todas las de fantasía heroica, y si, de ciencia ficción, en las que los personajes no valen mucho, pero que son plenamente disfrutables. Soy capaz de perdonar mucho, literariamente hablando, cuando me entretienen. Pero Sawyer no lo ha hecho, incumple el sagrado mandamiento de "no aburrirás", ha escrito una narración basada en los sentimientos y las relaciones de sus protagonistas, lo que muchos creen que es de por sí algo bueno, pero lo ha hecho rematadamente mal, sin emoción, ni sentimiento, ni credibilidad, no pierdan el tiempo con ella. Bueno, pueden ojear las partes en que habla de redes neuronales.

2 comentarios:

  1. A este lo has machacado a base de bien, y por lo que parece, merecidamente. Más que un libro esto parece una especie de Pisapapeles o un bulto para nivelar la mesa. Me ha gustado la crítica, lo trituras, pero das las razones.

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  2. Pues no estoy seguro, nunca lo he estado con estas cosas, por ejemplo cuando digo "acumula tópico tras tópico", es una opinión, a ver como coño lo demuestras, a no ser que copies los fragmentos enteros "Me has hecho daño", y eso seria peor que leerlo. Mas que nada explico lo que me ha parecido. COmo digo es corto, no creo que pueda usarse de pisapapeles.

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