Buscar este blog

No creo en la crítica objetiva. Sólo conozco una o dos personas a las que le interesan mis opiniones. y a veces creo que lo hacen por cortesia.

martes, 1 de enero de 2013

"El rey rata" de China Mieville



China Mieville demuestra su maestría en los detalles, que son los que rompen el tópico. Saul descubre que es una rata, su verdadera naturaleza se revela cuando empieza a comer del contenido de los cubos de basura, su mentor el rey rata del titulo, es un autentico hijo de puta, que no hará ni de lejos el tradicional heroico sacrificio por su protegido. Los señores de los arañas y los pájaros que son sus aliados, son animales, preocupados solo por su propia supervivencia, y el adversario es el flautista de Hamelin.

Y el final brilla con luz propia, y es donde demuestra que los tiempos han cambiado, y que el autor no tiene ningún interés en perpetrar la enésima exaltación de la monarquía, sino todo lo contrario. No en vano, el personaje positivo de la novela es un viejo socialista que regala libros de Lenin a sus hijos. Además, hay que reconocer que es bastante corta, lo que resulta bastante raro en las novelas de este hombre.

Pero por el otro lado, sobran lugares comunes, personajes esquemáticos que a la larga resultan irrelevantes (el policía), o el amigo de Saul del que no llegamos a saber nada, salvo que tiene la palabra cadáver escrita en la frente desde su primera (y casi única) aparición. La traducción tiene fama de ser lamentable, aunque no puedo asegurarlo. En todo caso el uso del lenguaje que refleja es muy inferior al de otras obras de Mieville en castellano.

La novela debería leerse con un plano de Londres, porque emplea párrafos y párrafos en enumerar los itinerarios de los protagonistas, párrafos que no dicen nada al lector extranjero, porque prácticamente no describe la ciudad, se limita a listar los nombres de las calles, plazas y tal vez edificios frente a los que pasan, una y otra vez, de modo tedioso. Los momentos de acción y las escenas de alto voltaje imaginativo, aunque no ausentes, están muy por debajo de lo que cabe esperar en un Mieville.

Resumiendo me ha parecido una obra primeriza, en la que empiezan a forjarse los elementos de interés de las obras de China Mieville, pero que no alcanza la calidad de obras posteriores, interesante, pero completamente prescindible.

4 comentarios:

  1. Respuestas
    1. !Ostrás Pedrín!
      !Un comentario!
      !Milagro!
      De nada, espero que te haya servido de algo.

      Eliminar
  2. Estoy de acuerdo contigo, se trata de una novela interesante, pero no deja de ser una obra primeriza de China Miéville, donde queda patente el gran porvenir que tenía el autor, y que finalmente se hizo realidad con sus posteriores obras.

    ¡Gran reseña!

    ResponderEliminar
  3. Gracias por tu comentario. Adjunta direción de correo para que encargue un jamón a los reyes magos

    ResponderEliminar