Buscar este blog

No creo en la crítica objetiva. Sólo conozco una o dos personas a las que le interesan mis opiniones. y a veces creo que lo hacen por cortesia.

jueves, 20 de agosto de 2015

“Aniquilación” de Jeff Vandermeer (Southern Reach 1)



Dice el texto de la contraportada:

El Área X es un lugar remoto y escondido declarado zona de desastre ambiental desde hace décadas. La naturaleza salvaje ha conquistado el lugar y su acceso está prohibido. La agencia estatal Southern Reach ha enviado diversas expediciones pero casi siempre han fracasado: todos los miembros de un a expedición se suicidaron; otros enloquecieron y acabaron matándose entre sí, y los integrantes de la última expedición regresaron convertidos en sombras de lo que un día fueron. Ésta es la expedición número doce. El grupo está compuesto por cuatro mujeres: una antropóloga, una topógrafa, una psicóloga y la narradora, una bióloga. Su misión es cartografiar el terreno y recolectar muestras, anotar todas sus observaciones tanto de su entorno como de sus compañeras. Pronto descubren una gran anomalía geográfica y formas de vida más allá de todo entendimiento. Mientras se enfrentan a una naturaleza tan bella como claustrofóbica, el pasado y los secretos con los que cruzaron la frontera se vuelven cada vez más amenazantes.

He cortado lo de “En un futuro no determinado” porque en realidad, nada en este libro (ya veremos en los siguientes) indica que transcurra en el futuro. En realidad, dado los pocos detalles que da, podría estar ambientada perfectamente en el presente. No entiendo porque esa fijación con dejar claro que es el futuro. El resumen es bastante completo. Sólo omite algún detalle interesante, cómo que al Área X sólo se puede llegar bajo hipnosis y que nadie recuerda ese tránsito y que la hipnosis juega un papel importante en la trama.

Hay gente que dice que la literatura no debe estar enfocada en los acontecimientos sino en los personajes. Desde ese punto de vista, “Aniquilación” NO es literatura. Los personajes son inexistentes. Para empezar solo hay 4. No se nos cuenta absolutamente nada de 3 de ellos, ni su pasado, ni sus motivaciones, ni sus inclinaciones, ni su nombre. Ni siquiera su aspecto físico. Además no duran mucho y apenas interaccionan entre ellas. Esto no es una historia paranoica sobre un grupo aislado de personas que empiezan a desconfiar unas de otras y a tirarse los trastos a la cabeza. No da tiempo a ello, el grupo se desmenuza demasiado rápido. El único personaje de toda la novela es la bióloga, y tal vez su desaparecido marido. La bióloga se describe a si misma como una solitaria patológica, incapacitada para las relaciones sociales, cuya única pasión es sumirse en la contemplación de los ecosistemas que estudia. Lo que en el fondo, la convierte casi en una carcasa vacía, solo los flashbacks sobre la relación con su marido aportan algo de humanidad al cotarro.

Alguna vez he criticado a los personajes de las novelas de Stanislaw Lem diciendo que eran el nombre de una especialidad a un personaje pegado. No he cambiado de opinión, pero, después de leer “Aniquilación” tengo que disculparme con el autor polaco. Las mujeres de Vandermeer si que son el nombre de una especialidad a un personaje pegado.

La bióloga se expresa con un lenguaje a menudo grandilocuente y artificioso que en ocasiones, reconozco que pocas, puede ser cargante. Digamos que el autor siempre elige expresarse del modo mas complicado posible. En los momentos supuestamente impactantes o en las reflexiones profundas, emplea muchas palabras para decir muy poco, o emplea, al menos en la traducción, construcciones verbales complejas y palabras eruditas, para decir cosas, en el fondo, muy sencillas.

Todo eso hace que la lectura sea un poco trabajosa. Ojo, hay muchas maneras de despellejar un gato, como dicen los yankies. No simpatizo con la opción estilística que ha elegido Vandermeer, pero eso no quiere decir  que no la ejecute con maestría. No se puede negar que “Aniquilación” engancha y que es una novela emocionante, lo que no es poco decir, cuando, en el fondo, lo único que se nos cuenta son los paseos de la protagonista por un páramo desolado.

Porque de eso va la historia, la bióloga dando vueltas por la zona, recordando de vez en cuando su infancia y a su marido. De vez en cuando hay un susto, muy bien ejecutado y finalmente, se acaba, sin llegar a ningún clímax ni un desenlace claro.

Conque ni personajes ni trama. ¿Qué nos queda? La atmósfera, por supuesto. En “Aniquilación” los auténticos protagonistas son el paisaje y la atmósfera, especialmente está última. Una atmósfera opresiva, de extrañeza, y amenaza latente que se apodera de cada una de sus páginas y que a buen seguro es la responsable de su éxito. Y la torre y el reptador, hay que reconocer que los pasillos de la torre y sus inscripciones son todo un hallazgo y una ocurrencia fascinante.

La atmósfera y la habilidad estilística de su autor, que logran que se devore el relato.

¿Me ha gustado? Si, ya he dicho que es una historia emocionante. ¿Tengo ganas de leer la continuación? Ni lo más mínimo. En contra de lo que pueda parecer, me parece que “Aniquilación” es una historia cerrada, que llega a su final y creo que las poco precisas y poco creíbles divagaciones finales de la bióloga son todas las explicaciones jamás leeremos sobre el Área X en toda la trilogía completa.

El problema para mí, es que su lectura es algo trabajosa. Esta historia me habría resultado mucho más simpática si me la hubiera contado de un modo más sencillo. Para mí, por poner un ejemplo, leer a Joseph Conrad, me resulta un auténtico dolor de cabeza, sin embargo, el esfuerzo resulta completamente compensado por el brillante retrato psicológico que hace de sus personajes, el modo en que ilumina los aspectos más oscuros del alma humana, lo interesante de sus reflexiones y muchas cosas mas. Por el contrario, en esta ocasión al menos, Vandermeer resulta un tanto alimenticio. El esfuerzo no resulta compensado. El contenido no está a la altura del continente. Para contar un cuento de miedo normalito, no era necesaria tanta retórica.

2 comentarios:

  1. Yo me llevé una doble desilusión porque ni la atmósfera llegó a motivar mi interés. Aunque supongo que algunos libros requieren un estado anímico propicio. En cualquier caso, ni ganas tampoco de enfrentarme al resto.

    Alb

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Poco que añadir, si. Informaré si creo que la cosa mejora, pero no lo haré pronto.

      Eliminar